Delmira Agustini

 BATIENDO LA SELVA

. . . .Cuando cruzas la selva tras los corzos sedeños
Y albos; la melena feroz, los ojos crueles,
Entre la blanca fuga de tus raros lebreles,
Sobre el corcel de nieve, Nemrod de los ensueños.
.
. . . .Yo deleito mi oído en el vuelo sonoro
Del alma misteriosa de tu olifante de oro,
Y golosa y alegre sonrío a la promesa
De la caza exquisita que aromará tu mesa.