Delmira Agustini

DE ELEGÍAS DULCES

Hoy desde el gran camino, bajo el sol claro y fuerte,
Muda como una lágrima he mirado hacia atrás,
Y tu voz, de muy lejos, con un olor de muerte,
Vino a aullarme al oído un triste "¡ Nunca más !"

Tan triste que he llorado hasta quedar inerte...
¡ Yo sé que estás tan lejos que nunca volverás !
No hay lágrimas que laven los besos de la Muerte...
-Almas hermanas mías, nunca miréis atrás !
Los pasados se cierran como los ataúdes;
Al Otoño, las hojas en dorados aludes
Ruedan... y arde en los troncos la nueva floración...

-...Las noches son caminos negros de las auroras...-
Oyendo deshojarse tristemente las horas
Dulces, hablemos de otras flores al corazón.
II
Pobres lágrimas mías las que glisan
A la esponja sombría del Misterio,
Sin que abra en flor como una copa cárdena
Tu dolorosa boca de sediento !

Pobre mi corazón que se desangra
Como clepsidra trágica en silencio,
Sin el milagro de inefables bálsamos
En las vendas tremantes de tus dedos !

Pobre mi alma tuya acurrucada
En el pórtico en ruinas del Recuerdo,
Esperando de espaldas a la vida
Que acaso un día retroceda el Tiempo !...