Delmira Agustini

EL DIAMANTE

Hoy, en una mano burda, instintiva, deforme, he visto
el diamante más bello que pueda encender el Milagro...
Parecía vivo y doloroso como un espíritu desolado...
Vi fluir de su luz una sombra tan triste, que he llorado
por él y por todos los bellos diamantes extraviados
en manos deformes...