Delmira Agustini

INEXTINGUIBLE
 
¡Oh, tú que duermes tan hondo que no despiertas !
Milagrosas de vivas, milagrosas de muertas,
Y por muertas y vivas eternamente abiertas,

Alguna noche en duelo yo encuentro tus pupilas

Bajo un trapo de sombra o una blonda de luna.
Bebo en ellas la Calma como en una laguna.
Por hondas, por calladas, por buenas, por tranquilas

Un lecho o una tumba parece cada una.