Delmira Agustini

MI MUSA TOMÓ UN DÍA LA PLACENTERA RUTA

. . . .Mi musa tomó un día la placentera ruta
De los campos fragantes; ornada de alboholes,
Perfumando sus labios en la miel de la fruta
Y dorando su cuerpo al fuego de los soles,

Vivió como una ninfa: desnuda, en fresca gruta,
Engalanando espejos de lagos tornasoles
La gran garza rosada de su forma impoluta.
Volvió a mí como el oro de luz de los crisoles,

Más pura; los cabellos emperlados de gotas
Lucientes y prendidos de abrojos; trajo notas
De pájaro silvestre, más frescura y más fuego...
Yo péinela y vestíla sus parisienas galas,
Y ella hoy grave pasea por mis brillantes salas
Un gran aire salvaje y un perfume de espliego.