Betty Alter

Tomar un café
                                   (un hecho real)


 

Aída era una chica que nació con una de esas manchas rojas que son tan antiestéticas, pero ella tuvo la mala suerte de tenerla atravesada en casi el 50 por ciento de su cara, un labio leporino, que se le operó lo mejor que se pudo y de una casa muy, muy humilde, en fin no era linda para nada, alta y sólo su cuerpo era bastante bonito.
Todas éramos amigas de ella ....pero siempre tenía tantos complejos, de todo tipo, aunque le decíamos que la queríamos, la invitábamos a salir, siempre el NO lo tenía en la boca... teníamos 16 años casi todas, ella 18, y soñaba con su príncipe azul aunque sabía que era tan difícil que alguien la quisiera....
Tenía familia muy rica que no ayudaban mucho..... no recuerdo si la mamá era muy orgullosa o los otros daban muy poquito.....si les digo falto a la verdad.
Aída era muy culta, se pasaba leyendo y era experta en piedras preciosas, todo lo que fuera diamantes brillantes, pues medio día trabajaba en una joyería.... donde se especializaban en todo eso, siempre estaba atrás, pues no le gustaba que la vieran los clientes pero era simpática y la habían vuelto a operar de la boca y apenas si se le notaba su labio y hablaba correctamente.. después de la ultima operación.
Un día la dueña no pudo venir por la tarde y la dejó a ella encargada para atender.... exigiéndole lo hiciera, que ella estaba por demás capacitada para ello.
A media tarde entró un hombre bajo ... no muy lindo que digamos, estatura un poco más baja que Aída..... y le dijo que necesitaba regalar un juego de aros y anillo, y que le habían dicho que ésa era la casa indicada para asesorarlo.
Aída se puso a trabajar, inmediatamente olvidó su condición y como la mejor conocedora y vendedora del mundo ahí estaba sacando y poniendo de todos los gustos en joyas que había, mostrándole con idoneidad.... todo lo que ella entendía que era bello.
El señor quedó apabullado con la rapidez y prestancia de Aída...... le dijo que era importante para él conseguir lo que quería que fuera excelente el regalo...que a las mujeres les gustaba todo lo bueno y caro.., así como al pasar se le escapó y pensar que a mí con una charla y un café me sentiría feliz...... Perdón se disculpó Aída por lo que había dicho.
El hombre que tendría unos 28 años se la quedó mirando.....y le dijo podemos tomar un café si eso la hace feliz. Aída sintiendo que tenía piedad de ella contestó que no y que disculpara se le había escapado lo que dijo pensando que tendría que gastar tanto dinero en joyas para conseguir lo que él quería.
Me llamo Emilio y te digo en serio no me iré de aquí hasta que me digas que tomarás un café conmigo.
Aída se impacientó..... atisbando si venía la dueña para poder escaparse de la conversación.... pero nadie vino y el hombre eligió un par de pendientes y le sugirió que lo envolviera, se sentó después de pagar a esperar su respuesta.
Le volvió a insistir que le dijera cuándo podía tomar un simple café con él........Aída tuvo miedo de la patrona y le dijo, salgo a las 19 horas si me quiere esperar afuera iré a tomar el café.
El muchacho le dijo que la esperaría en la puerta que el auto de él era azul marino y salió.
Aída estaba colorada como un tomate interiormente porque la mancha colorada no dejaba traslucir sus emociones, para qué habrá hablado, para qué dijo esas palabras, se reprochaba, no se imaginó que este muchacho le saliera con una invitación a tomar algo con él.
A las 19 cerró el local y salieron juntos con los 2 empleados de atrás que estaban y ella buscó el auto azul, éste era impactante, grande, moderno, al acercarse él le abrió la puerta y se sentó.... excitadísima no creía lo que le pasaba. 
Nunca la había invitado nadie a ningún lado y de pronto estaba sentada en un auto con un desconocido......puso la primera y se dirigieron a la Rambla que tenía esa ciudad, la llevó a una confitería hermosa donde se sentaron mirando la noche que caía a través de la ventana que daba al mar.
La conversación fluyó sola, hablaron de libros, de cine, de cosas que por leer tanto a Aída le venía bien, en ese momento dando muestras de una cultura e inteligencia que tapaba su rostro que ella siempre ocultaba, nunca tenía la oportunidad de hablar así...
Emilio la observaba y la escuchaba y sin darse cuenta ninguno de los dos se hicieron las 11 de la noche...... era tarde y Aída le pidió que la llevara a su casa..... que le agradecía ese café que fue el más rico que tomó en su vida, que se daba cuenta que fue por lo que dijo pero que ya era tarde...
El asintió, la llevó a la casa y le pidió el número de teléfono y ella le dijo que no tenía...le dio la mano y se despidieron.
No durmió toda la noche, no le gustaba que era más bajo que ella pero el gesto que tuvo la consideración la tenían despierta toda la noche...... a la madrugada concilió el sueño.
Pasaron dos días cuando le llegó un hermoso ramo de flores..... sólo decía Emilio.
Se puso contentísima, abrazó las flores como a un niño pequeño y respiró profundo el perfume de pétalos de rosas.
Qué problema, no sabía a dónde agradecer o dónde localizarlo. Así pasó una semana más, cuando volvió a recibir una orquídea preciosa .....sólo decía a las 21 te paso a buscar a tomar un café.
Todo esto no le contó a las amigas, pues nadie le hubiera creído, ni siquiera ella misma, que alguien pensara en su persona. No sabía ni quien era Emilio pero que era un ser especial no le cabía dudas.
Se vistió con la mejor ropa, trató de ponerse en su rostro todo lo más que pudiera tapar su mancha y se arregló lo ojos que eran simples pero bonitos, tenían vida, triste pero la tenían. Pintó sus labios y se puso una pollera negra y una blusita rosa, le quedaban impecables, no se puso taco porque si no se notaría mucho la diferencia de altura y a las 21 horas salió a la puerta para no darle oportunidad de que quisiera entrar y ver tanta pobreza como ella vivía con su madre.
Emilio le abrió la puerta y ella al estirarle la mano él le dijo te puedo dar un beso, ella colorada en sus adentro con vergüenza le dijo que sí y él la besó en la mejilla donde más tenía la mancha, era obvio que quería que supiera que no le molestaba.
La llevó a comer y después tomaron café, una charla tan amena de dos grandes amigos. Después él la miró largamente y le dijo....Aída soy un comerciante de antigüedades.....hijo de padres muy pobres pero que tuve la suerte que el hermano de mi madre que vivió en Inglaterra me dejara a su único sobrino, yo como heredero... de su fortuna, mis padres no viven y estoy solo, mientras fui pobre nadie ni me miraba, en los bailes todas movían la cabeza ante mi solicitud de salir a bailar. He sufrido desprecios y realmente sólo después que me dieron la herencia y comercié con antigüedades, tengo este excelente pasar ..... todo se cambió en mi vida..... me buscan por el auto..... me quieren por mi plata..... y consigo lo que quiero porque hago regalos de joyas preciosas, pieles u otras cosas.
Tú Aída sólo querías un café...... me impactaste con lo que dijiste, no fue lástima, no miré tu rostro, sólo escuché tus palabras y recordé una vez cuando le dije a mis padres si tuviera una oportunidad de hacer lo que me gusta...... esa oportunidad me vino a mi vida, pero he sufrido tanto dolor de ver cómo las mujeres esperan el paquetito anticipado que yo les doy.
Tú sólo querías que alguien te invitara a tomar un café, te parecerá ridículo lo que te voy a pedir pero estuve toda la semana pensando en esto.
Quiero que te cases conmigo....... Aída casi se desmaya, toda ella temblaba por la insólita propuesta.
Te contaré que tengo problemas con una mujer codiciosa llamada Cristina y prosiguió. Tengo miedo de caer en manos de ella, pues no me quiere a mí, sólo a mi dinero, es la mujer que le regalé los pendientes.
Es cierto que me tiene loco ...pero estoy todavía lucido para darme cuenta de que sólo desea usarme.... .... casándome contigo ella perderá la oportunidad de ser mi esposa como ella me exige......y en mi interior me sentiré doblemente contento...... tú tendrás un marido ( aunque no lo seamos en la realidad) y te ayudaré a ti y a tu madre vivir decentemente, y tendrás la oportunidad a cambio de este casamiento extraño, de pagarte una operación de cirugía estética para tu rostro y vivir mejor. Es tu momento te lo estoy brindando, sé que soy bajo, que no soy lindo, que fui un día un pibe de la calle... quiero protegerme y a la misma vez protegerte a ti., yo sé que es algo loco...pero es lo que siento.
Aída no podía creer que a ella alguien le ofreciera casamiento y aparte vivir como una persona pudiente y tener la oportunidad imposible en sus sueños de hacerse una cirugía en la cara.
Hablaron, se contaron cosas, sus infancias de suma pobreza, cuánto en común tenían, ella feíta, él bajito.... en fin...... a las 3 de la madrugad Aída aceptó casarse con Emilio.
Esperaron un mes y Emilio organizó que todos los diarios hablaran de su boda, sus amigas no creían que esto le sucedía a Aída, pero todas las que la queríamos estábamos súper contentas, al fin alguna cosa buena después de tanto dolor en la vida de ella.
Cristina lo llamaba al movicon a toda hora, pero Emilio no le contestaba y tenía una sonrisa de satisfacción increíble.
Se casaron en una ceremonia íntima y Aída se fue a vivir al departamento. Emilio sacó a la madre de dónde vivía y le alquiló un departamentito cómodo, limpio, nuevo, que la señora no cabía de felicidad y esto Aída también lo apreciaba.
Le dijo a Emilio porque no le molestaba que ella usufructuara de su dinero.... si parecía como las otras, nada más que sin joyas ni pieles.
Emilio le dijo.... tú eres como yo, tenemos la misma infancia y entre darle mi fortuna a personas como Cristina, mejor a ti que has sufrido tanto, aparte seremos como hermanos, uno protegerá al otro y nos sentiremos bien, ya verás.
Cada uno tenía su habitación..... desayunaban y cenaban juntos. Ella seguía trabajando pero a la mañana atendía la casa, lo ayudaba en todo lo que podía, atendía las llamadas de sus amigas haciéndose pasar por la doméstica, así tenían más libertad de hablar y tomar todos los recados, principalmente de Cristina que hurgaba si vivía con su mujer o no y ella le inventaba historias que eran felices, etc.
Cuando venía Emilio, ella lo esperaba con la cena, con música y con novedades del médico que le decía que era muy riesgosa la operación..... mucha piel necesitaba y varias operaciones no una, como habían pensado.
Emilio le daba dinero, iba a la peluquería, se alisó el pelo.... se arreglaba con ropas muy lindas. En fin eran dos amigos que vivían juntos.
Un día pasado 3 meses era de noche, se presentó de pronto Cristina en la casa, ella abrió la puerta y la otra entró sin pedir permiso. Tenemos que hablar le dijo Cristina..... y le contó que ella era la amante...de su marido pero.. por supuesto que ésta no sabia que Emilio y ella no convivían juntos......y pensó que el efecto iba a hacer un abandono de hogar.....de parte de Aída.
Esta con una altura que no sabía ni de dónde salía, le dijo que no lo creía, que era mentira..... ( que bien que actuaba).... Emilio me quiere a mí y Cristina con una maldad propia de su tipo de persona le dijo te miraste a un espejo...
Apesadumbrada por el maltrato a su persona, Aída le respondió..... el espejo muestra un rostro lindo como el tuyo, feo como el mío....pero no muestra el interior que cada una tenemos.
Qué le puedes dar tú aparte de un rostro bonito le increpó Aída.....yo, yo le voy a dar un hijo...... quedaron las dos absortas pero increíblemente Emilio había entrado sin que se dieran cuenta escuchando toda la conversación.
Este se acercó y sin mediar palabra abrazó a Aída y la besó en la boca delante de Cristina.....Las dos quedaron atónitas.
Aída casi se desmaya en sus brazos..... todo su cuerpo temblaba... él la sostuvo con fuerza diciéndole a su amante que se fuera de su casa que sólo venía a traer problemas y que después iba a hablar con ella.
Cristina se fue..... y Aída se puso a llorar.....mares de lágrimas corrían por su rostro....Emilio enjugó esas lágrimas con besos y la abrazó fuertemente, esos brazos que sintió de pronto Aída con una fuerza desconocida.
Un beso trajo otro y de pronto Emilio la besaba en los labios, todo comenzó dulcemente y de pronto eran dos bocas que se hurgaban, que se conocían que llameaban por doquier........ él de pronto la levantó en sus brazos y la llevó al dormitorio, tiernamente la comenzó a desvestir, Aída se dejaba...... y esa noche por primera vez perteneció a un hombre........Emilio no se imaginó que Aída podía tener un despliegue de amor y sexo como tuvieron esa noche....detrás de ese rostro no bonito, aparte de cultura y bondad, también había una mujer que quería dar y recibir amor......en fin los dos seres que se hurgaban en si mismos por primera vez, conociéndose sus cuerpos y sus almas.
Acostados en la madrugada tomados de las manos en un apretón fuerte de satisfacción, no podían creer que eso les estaba pasando a los dos....... ella tenía un mundo oculto de nunca haberse permitido nada y de pronto como una vertiente conocía el sexo y su imaginación la hacía ser la mejor amante del mundo, Emilio era impecable..... tierno, apasionado, loco, por momentos, y al salir el sol volvieron a amarse sedientos, ella de amor y el brindándose como nunca lo hizo con una tranquilidad de que todo lo estaban haciendo por amor y que después vendría el envidiable café de la mañana.
Qué feliz que estaba Aída, no sabía si se amaban, qué sentimientos los embargaban, pero era feliz y le pareció que Emilio también .....pero ella no sabía aún de lo que una mujer envidiosa y celosa puede llegar a hacer.
Emilio....... siempre estuvo loco por Cristina pero sabía que esa mujer le iba a hacer daño, por eso se casó con Aída para no permitírselo.......esta relación inédita y extraña que tuvo en la noche lo descolocó...... igual iba a terminar con Cristina...... pero esta era una mala mujer que lo que buscó siempre fue su dinero ...... se encontró con ella ....y con sus artes femeninos y gatunos lo invitó a seguir sus relaciones clandestinas......lo que estuvo a un atisbo de hacerlo, pero se detuvo algo, la noche anterior había dejado en él un sabor a ternura, a una virginal muchacha que se brindó con todo su ser sin pensar en ese momento en el dinero..... y eso para él fue muy importante.
Le dijo que no la quería ver más y que dejaban esa relación, que él quería a su esposa y aprovechó la mentira de Aída para decirle que venía un hijo deseado. Y sin miramientos se levantó y se fue.
Aída estaba transfigurada, estaba feliz y contenta. Esa noche lo esperó con una comida especial y vestida muy hermosamente....sólo su rostro no era así pero lo pasaba por alto, no todo es para todos en esta vida..... y a ella le tocó ser así y por primera vez lo estaba aceptando.
Emilio llegó con un ramo de rosas..... que ella volvió a arrullar en sus brazos como el mejor regalo del mundo, eso lo hacía sentir a Emilio tan bien.... y así pasaron dos meses en que uno era imprescindible para el otro, cuando Aída le anunció que había quedado embarazada, y que temía que ese hijo iba a salir igual que ella.
Emilio le dijo lo querremos igual, no te preocupes, desde ahora todo estará bien y esperaremos que venga en buena hora y sano.
Las llamadas de Cristina siguieron molestando por un tiempo a Aída, un día se encontraron de frente, ella estaba con su embarazo a término....la miró despectiva ...le hizo un gesto desagradable y siguió de largo......Aída tocó su vientre, esa vida que ambos esperaban y que tanto había cambiado a Emilio para con ella, la cuidaba, era solícito y escuchaba cómo le cortaba el teléfono a Cristina...... era la única que llamaba, las otras no llamaban más y desde el día que la vio con su vientre y que era real, no volvió a molestar.
Al noveno mes nació un varón, Emilio quiso estar en el parto y lo vio salir con una carita rojita, pero por el esfuerzo que hacía el bebé en estar afuera, sentir que esos brazos que lo tocaban desde afuera ahora lo arrullarían junto al pecho de su madre.
No tenía nada, ni un manchita, qué alegría tuvo Aída, no lo podía creer...... que premió Dios un hijo y estaba bien con tantos temores que tuvo en todo el embarazo.
Tuvieron una nena también, ella nació con una mancha colorada pero estaba localizada en la parte baja de la espalda, no le iba a hacer problemas en la vida...como a su mamá, respiró profundo después de verla, era un bomboncito de ternura.
Aída nunca se hizo la ansiada cirugía en el rostro..... pero era tan feliz que hasta todas la veíamos linda y principalmente ella que ya no tenía complejos .... sabía y sentía que Emilio la amaba y... estaban orgullosos de sus hijos y de esa mujercita que aunque no era linda lo hacía tan feliz y sabía que estaba contenta aunque le ofreciera un SIMPLE CAFÉ.
 
P.D. Recordé a Aída la de la mancha, ella existió y no sé donde está ahora pero escribí esto en su homenaje, porque me marcó haber visto sufrir tanto a una persona y pensé que la historia aunque
sea muy simple, hay gente no bonita como Aída cuya historia merece ser contada.

                                                                                                                                                       Betty Alter