Betty Alter

Ojo con las de 32

 

 

Don Rodolfo era uno de esos  hombres picaflores empedernido que nunca son suficiente las conquistas femeninas.
Se paso la vida buscando, buscando emociones y miren que las tuvo.
Se caso con Teresita la mejor piba del barrio buena dulce casera, todo lo que Rodolfo le decía era palabra santa.
Tuvieron 3 hijos a los cuales Teresita los crió y educo a las mil maravillas
Siempre don Rodolfo tenia un pretexto de trabajo para llegar tarde...
Luego que lo ascendieron se iba algunos días por trabajo a países limítrofes, y todo en su vida marchaba a las maravillas, e hizo mucho dinero.
Era un hombre feliz según él, siempre cuando le arrastraba el ala a alguna joven mujer era aceptado, quizás lo que nunca se dio cuenta que las jóvenes olfatean hombres de determinada edad con dinero y prontos a ser muy generosos.
Así pasaron algunos años y su fiel Teresita lo miraba siempre embobada.
Un día conoció a una joven preciosa tenia unos 32 años el 54 y comenzó a salir con ella a los mejores lugares...
Una noche estaban en un hotel alojamiento, divirtiéndose y pasándola de lo mejor cuando se agarro del pecho y cayo de pronto de bruces en la cama desmayado...
La chica asustada llama al que estaba a cargo explicándole el problema
Llamaron a la ambulancia y de allí a través de sus documentos localizaron a Teresita.
Esta corrió como alma que la lleva el diablo, desesperada, llego al sanatorio porque encontraron documentación que pertenecía a su sociedad,  allí lo llevaron y entro en terapia intensiva.
Cuando Teresita llego, le explicaron rápidamente que había pasado y habían dado intervención a la policía porque en estos casos, eso es lo que hace un hotel alojamiento cuando la pareja no se hace cargo de la situación.
La chica estaba ahí... sentada.. y cuando llego Teresita y se presento como la esposa y quería saber que había pasado. , observando a la joven hermosa que ahí estaba.
Esta chica le contó todo como si fuera en una película y la saludo y ya que estaba ella, ...su esposa se retiraba, dejándola sumida en dos dolores,
 Para Teresita uno el mas leve que era que su Rodolfo estaba en terapia intensiva y otro el de no entender lo que su esposo estaba haciendo con una chica tan joven, en un hotel alojamiento
En una hora, le cambio la vida a Teresita, se le cayo una estrella, la luna el sol que brillo en su vida durante tantos años ya no calentaba su cuerpo que estaba frió como el hielo de tanto dolor.
La policía al verla así, se disculpaba antes de hablar pero tenían que tomarle los datos y verificar hasta que él saliera de allí, porque si no salía con vida el hotel tendría problemas.
Una frialdad de hielo tenia cuando la hicieron pasar a terapia intensiva.
Lo miro y él quiso balbucear unas palabras pero se desvaneció.
Ella se retiro y dejo dicho en el sanatorio que le comunicaran como iba la salud de su esposo, así abandono la clínica... con una mirada fija y dura en su rostro.
Llego a la casa y sus hijos se pusieron al tanto de lo sucedido, todos estaban incrédulos, no podían creer de su padre lo que Teresita les estaba contando.
Ella les dijo que si querían que fueran ellos al sanatorio porque para ella Rodolfo estaba muerto.
Un ser humano tan dulce de pronto se convierte en una mujer dura, sufrida fuerte y con un odio que le salía por los poros.
Los hijos fueron al sanatorio y estuvieron días hasta que se recupero.
Preguntaba constantemente por Teresita, y los chicos le decían.
Papá ¿te acordas lo que paso?
Por supuesto que se acordaba, pero no sabia hasta que punto su esposa estaba enterada
Le pregunto al mayor de los hijos y este le contó la verdad, se tomo de la cabeza en un gesto de espanto y dijo y ahora que va a pasar.
En unos días se recupero y en compañía de sus hijos volvió a su casa.
Ahí estaba Teresita, un alma en pena, parecía su rostro cuando él entro.
Solo le dijo: “Ahí tenes el cuarto pronto el de huéspedes...” y se retiro
El silencio era total, miraba a los hijos intento seguirla pero la hija mayor le dijo "Papa nunca vi a mama así, será mejor que no te acerques por el momento a ella, tiene un dolor tan profundo, que me da miedo su mirada.
Rodolfo se fue cabizbajo a su cuarto y por primera vez pensó en que no conocía a esa Teresa que vio a la entrada de su casa, no era la dulce mujercita que lo recibía siempre que vivía pendiente de lo que quería era un tigre herido que sangraba en el alma.
Teresita ahora se enteraba por sus amigas las andadas de su marido, antes nadie le contaba nada pero ahora las amigas aprovechavan y le contaban todo y más aun.
Teresita no le volvió a dirigir la palabra a su esposo, lo que sí empezó a gastar dinero que nunca había hecho iba a la peluquería se vestía diferente y cambio su persona totalmente.
Porque ella era una hermosa mujer que siempre espero como las mujeres de antes con el delantal puesto, a su marido, y todo en la casa estaba pronto y acogedor cuando él llegaba.
A sus amigas no les volvió a hablar que pensaran que ella era una idiota no se las iba a perdonar tampoco.
En el gimnasio se hizo pronto de amigas nuevas con la que iba al cine y dialogaba y a una con la que se hizo muy amiga le contó toda su desgracia, porque para ella fue peor que si Rodolfo hubiera muerto. Ese dolor tan lacerante le corroía el pecho.
Rodolfo la veía entrar y salir y ella ni la mirada ni el saludo le dirigía, los hijos ni se metían que le iban a decir a su madre que lo perdonara... todo es tiempo en la vida pensaron,
Pero no fue así, el tiempo pasaba y Rodolfo por primera vez se dio cuenta cuan enamorado estaba de Teresita, tenerla a tiro era una cosa pero no tenerla y verla era otra
Y más con el cambio que se había producido en su persona era doble sus sentimientos.
El la quería pero era un picaflor, pero ahora aparte de quererla se enamoro de esta nueva mujer que ya no era su Teresita la que miraba a sus ojos como si fuera dios...... él sentía odio en una mirada que nunca se cruzaba con la de el.
El día que cumplió 46 años le mando 46 rosas rojas con unas líneas que decía
PERDONAME Y TE QUIERO.
Teresita se percato por primera vez en su vida que Rodolfo en una misiva le decía.
 Te quiero, ahora que tuvo tiempo de pensar en su vida pasada, nunca recordó un te quiero en sus labios, era ella que se pasaba hablando del amor que sentía por el.
Los chicos le pidieron tanto que solo por esa vez permitiera la salida con su padre querían estar todos juntos en su cumpleaños
Ella acepto porque amaba a sus hijos y vio cuanto estaban sufriendo por esta situación
Se vistió hermosísima, un vestido negro largo apretado resaltaba todo su turgente cuerpo al que nunca se le había ocurrido darle realce.
Rodolfo la miro y sintió que su cuerpo se embriagaba de un calor que subía y bajaba
Cuanto que no la poseía, cuanto que no estaba con ella, que estúpido que fue como perdió su tiempo en tantas mujeres sin ver en realidad lo que tenia en casa.
Esa noche cuando volvieron los chicos bajaron del auto y el le pidió que le permitiera hablar a solas, lo que ella acepto.
Empezó a hablar a decirle que todo lo que había hecho era imperdonable que ella no lo merecía pero que así se dieron las cosas que le pedía perdón, que le juraba que iba a ser el mejor de los maridos y que la quería entrañablemente por lo que fue y por la nueva mujer que el vislumbro ahora.
Rodolfo tenia un don que al hablar era muy entrador y Teresita volvió a mirarlo no con odio y le dijo que antes de intentar una nueva vida juntos el todavía tenia que demostrarle que no volvería a las andadas.
Y asi lo hizo y volvieron a estar juntos, auque ella siempre le recriminaba.
Era difícil estar con su marido pensando en cuantos brazos estuvo y que le daban las otras que ella no le había dado.
Quizás le dio tanto que se olvido de hacerle sentir que ella podía gustarle a otros hombres, se dio cuenta que en la vida no hay que estar tan pendiente del marido.
El  hombre, tiene que valorar a su mujer no porque esta en casa criando hijos y ocupándose de la casa sino porque es toda UNA MUJER y ver su interior.
Siguieron años en que fueron bastante felices, pero el zorro pierde el pelo pero no las mañas, y un día en su oficina vino una jovencita para ser su secretaria y de a poquito con sus también 32 años se fue acercando a su jefe.
Ella lo provocaba y el se resistía no quería volver a hacer algo por lo que tanto le costo reconquistar a Teresita
Pero esa joven con su belleza con su cuerpo voluptuoso lo enloqueció y un día le dijo a Teresita que tenia que ir por trabajo a Bariloche y así se fue con su joven secretaria.
Rodolfo esta vez le aviso con anticipación que se iba 3 días por trabajo a Bariloche y que Verónica su secretaria tenia que ir con el,
 Como se estaba portando tan bien, esta vez nadie sospecharía de nada y mas aun avisando que llevaba a Verónica.
Pasaron solo 2 días cuando Teresita recibió un llamado desde Bariloche, era la policía que le comunicaba así a boca de jarro que su esposo había fallecido.
Tenia el tubo agarrado de la mano escuchando todo lo que le decían .
 Según la secretaria, Verónica estaban en el cuarto y después de hacer el amor ella le entrego una carta y al ratito empalideció se tomo el pecho y cayo muerto .
Fue un paro cardiaco masivo del que no lo pudieron sacar esta vez.
Que le pedían disculpas por la noticia y que vinieran, de la familia para hacer los tramites y llevarse el cuerpo.
Teresita colgó lentamente el teléfono ... y sonrió.
Inmediatamente volvió a levantar el tubo y disco cuando escucho la voz de su interlocutor le dijo: "Juanjo, Rodolfo se murió en Bariloche, tenemos el camino libre".
Del otro lado, primero sorprendido pero inmediatamente le respondió:
"Lastima que se fue sin enterarse de lo nuestro".
"Estas equivocado se entero de todo, yo se lo escribí cuando me entere que iba a Bariloche y le pedí a Verónica que le entregara la carta cuando estuvieran cenando o tomando un café, parece que lo hizo después de hacer el amor".
Se fue sabiéndolo, al menos supo que yo no era tan idiota como el pensó toda la vida.
 No quise que esto sucediera pero sucedió... cosas de la vida.                                                  

                                                                                                                          Betty Alter