Betty Alter

 

LUISITO

 

Ernesto golpeaba con su lápiz el escritorio en un movimiento constante.

Estaba muy nervioso tenia muchos problemas y no sabia que hacer con ellos.

Estaba casado con Analia una hermosa muchacha que conoció 3 años antes en un baile y desde ese día no se separo mas de ella.

Tenía casi 30 años y su vida de amoríos había cambiado cuando la conoció.

Se calmo llevo un noviazgo tranquilo y se caso.

Al año nació Sebastián y estaban chochos ambos padres con este bebe idéntico al papá

Impredeciblemente

Toda su vida cambio cuando recibió un llamado desde Uruguay... lo estaban buscando una familia de apellido Longo que ni se acordaba de quien se trataba.

Había estado muchas veces en Maldonado... y toda la zona de San Carlos, cuando era un jovencito que acompañaba a su papá, este le administraba a un argentino algunas haciendas de esa zona.

Le gustaba los bailes había hecho muchos amigos y amigas.

Él era buen mozo y las jovencitas estaban disponibles. Pero no recordaba ese apellido de alguien conocido.

No se negó al encuentro dijeron que viajarían a verlo que era urgente y ese era el día en que estaba esperando detrás del escritorio. 

Nervioso muy nervioso. Tenia un presentimiento que algo importante era lo que pasaba que había tanto secreto y no quisieron decirle que se trataba.

Su secretaria hizo pasar a una señora joven que entro muy tímidamente.

Le pregunto si él era Ernesto Segovia y si había estado en San Carlos hacia 12 años atrás.

y si se acordaba de Mariela, una joven Morochita alta y muy bonita con la que salió todo el mes de aquel año en que el estuvo.

Si la recordaba porque entre todas con las que salía, a los dos días no las veía más.

Mariela fue especial en ese momento su papá lo dejo en un pequeño hotel y ella estaba ahí, era quien limpiaba las habitaciones.

Le gustaba mucho fue una compañía agradable para aquel momento.

Rápidamente cuando Ernesto le pidió que le dijera que pasaba todo sucedió como en un sueño

Le contó que cuando el se fue Mariela quedo embarazada que nunca lo busco por vergüenza y pensó que él iba a volver y decirle.

Pero no fue así y tuvo un niño un varón llamado Luis que lo crió como pudo los 3 primeros años, luego se caso con un hombre del pago con el que habían sido los dos muy desgraciados ya que era un mal hombre golpeador. 

Hacia 3 meses que lamentablemente Mariela había muerto y su marido que siempre odio al niño no quería saber de él y se lo entrego a su vieja y pobre abuela que no lo podía sostener.

El niño estaba muy mal primero porque perdió a su mama y segundo porque el padre borracho empedernido que siempre lo maltrato a él a su madre... lo había echado de su casa.

Este hombre no le perdonaba que no pudiera tener un varón propio.

En fin así estaban las cosas y se le ocurrió a esta vecina que sabia toda la historia buscarlo a Ernesto contarle la verdad y si quería hacerse cargo del niño. Que tenía casi 12 años

No lo podía creer. Ya no era que movía nerviosamente el lápiz se levantaba caminando de un lado a otro encendiendo y apagando cigarrillos. 

Que empezaba y no terminaba.

Después de calmarse le pregunto dónde estaban el niño y la abuela...

Y muy tímidamente le dijo

-Afuera-

-Que-

Abrió la puerta rápidamente y vio a una anciana humilde sentada en un sillón, apretando contra si a un niño que cuando lo vio se quedo enmudecido.

Era increíble el parecido con él.

Luisito lo miraba de reojo bajando la mirada tímidamente... el sabia su historia, su madre nunca le oculto el gran amor que sintió por un muchacho que había aparecido en el pueblo y que de ese amor nació él ...luego se caso con ese borracho que los maltrato a ambos.

Sin saber que hacer, instintivamente se acerco los tomo de la mano y les dijo en tono bajo

-Vengan conmigo-

No sabía como actuar.

Si tomar responsabilidades o ponerlos en una bolsa y tirarlos fuera de su vida.

Pero ese jovencito que lo miraba... ese niño que no cabía dudas que era su hijo lo miraba como asustado.

Los tenía enfrente y le dijo al niño

-Recién me entero que existís-

-Lo sé-

Contesto Luisito.

Llamo a la secretaria le pidió que comprar sándwiches y coca-cola y que lo trajera.

Se los veía cansados

Como pudieron venir desde San Carlos hasta aquí les dijo amablemente.

La abuela contesta que el padrastro firmo un poder para que el niño saliera del país ya que estaba a su nombre como hijo legitimo. Y como no quería saber nada de él lo hizo rápidamente apenas murió la mama.

Él tenía la patria potestad y lo podía hacer.

Se tranquilizo cuando los vio comer a los tres y le dio tiempo para pensar.

Se lo iban a dejar al niño si el aceptaba sino lo dejarían en un asilo en Montevideo, la abuela no lo podía mantener.

Ernesto miraba a Luisito su hijo...

.El niño seguía con la cabeza gacha con miedo.

En un gesto de afecto le paso la mano por la cabeza suavemente y retrocedió porque había tocado un bulto... lo miro... era un chichón...un golpe.

-Que te paso-

Pregunto Ernesto

-Nada me caí- 

Contesto Luisito.

Ernesto enseguida se dio cuenta que fue un gran golpe , no una caída que fue dado con algún palo u otra cosa.

Lo tomo de la mano lo sentó en su falda y le pidió a la abuela y la señora que lo dejaran solo.

Lo miro con mucho cariño levanto ese rostro bonito y lo abraso fuerte...que sensación de protección sintió hacia esa criatura que decían que era su hijo y el no dudaba por el gran parecido que tenían.

El niño se puso a llorar ante el abrazo... 

Sr... Sr...

-No me digas así soy tu papá-

-Nadie me abrazo así nunca solo mi pobre madre cuando él no veía me abrazaba.-

El...con que temor pronunciaba esas palabras.

Dialogaron mucho tiempo Luisito era bueno sensible e inteligente.

Finalmente con alegría optaron por que se iba a quedar con el padre y la abuela se iba con la señora a San Carlos nuevamente.

Asi fue.

Esa tarde llego a su casa con Luisito de la mano... ya vería como le explicaría todo esto a su esposa era una encantadora mujer buena y sabia que entendería.

Apenas entro y lo vio le pregunto es algo tuyo este chico que se te parece tanto.

La miro y le dijo.

-Me entere hoy mi amor que es mi hijo-

Así sin pensarlo mucho y sin vueltas le contó toda la historia...

Y no se equivoco... su esposa lo toma bien y luego de charlar y conocerle le presentaron a su hermanito que entraron enseguida en buenas migas y lo llevaron a bañarse y salieron después a comprarle ropa.

Luisito pensaba que su vida era un sueño, se pellizcaba y no lo podía creer.

Le consiguieron una escuela no publica privada... y así empezó su nueva vida.

En la que sentía que cada día su padre se encariñaba mas con el con su hermanito era adoración y la esposa trataba de consentirlo y ser como una mama para el.

Habían pasado... 3 años en que todo estaba bien.

Una tarde tocaron timbre en la casa y Luisito abrió la puerta.

Fue un golpe bajo que recibió que por un momento lo descoloco totalmente

En la puerta estaba su padrastro.

Sin mediar palabra se metió en la casa con su no perdida forma de ser despótica

-¿A que viniste? le pregunto Luisito

-A llevarte conmigo legalmente SOS mi hijo y quiero que estés allá para ayudarme en los quehaceres del campo-

- Vagabundo que te acostumbraste a vivir como niño rico-

-Ahora ya estas grande y vendrás a ayudarme quieras o no.-

-Y si no que tu padre me pague por mes para tener yo una vida mejor.-

-Yo te mantuve nueve años_

-Quien sos vos pedazo de una porquería para vivir tan bien -

-Muerto de hambre- 

Y seguía con improperios inimaginables.

Llega justo Ernesto que se sorprendió de ver al hombre. 

Que nunca quiso darle los papeles para la adopción legal de Luisito.

Empezó una discusión violenta y fea entre los tres.

Ernesto lo echo de su casa para que no volviera nunca más.

De pronto el hombre agarro de un brazo a Luisito y empezó a tirar de el para llevárselo.

Ernesto se metió en el medio y los dos se trenzaron en una violenta lucha en la que Ernesto era perdedor ya que el hombre de campo era mucho mas fuerte,.

Tirado en el piso debajo de ese animal que lo golpeaba sin parar estaba casi por perder el conocimiento.


Luisito agarro un hierro que estaba al lado de la chimenea y con todas las fuerzas de sus 15 años le partió la cabeza y cayo en el instante muerto encima de su padre.

Luisito temblaba.

En estos años aprendió a querer tanto a su padre, ambos se querían como si toda la vida estuvieran juntos.

Y ahora al ver a su padre a quien lo estaban apaleando y en condiciones no muy buenas.

Los recuerdos de los castigos corporales que este hombre le daba a el y a su madre.

Ocasiono que de pronto su mente se nublara y solo quería sacar a su padre de debajo del hombre

Su fuerza se duplico a la rabia y con un certero golpe en furia... le partió la cabeza.

Inmediatamente saco el cuerpo sin vida de encima de su padre que todavía no entendía que estaba pasando.

Luisito pateo el cuerpo inerte gritando 

-Maldito.-...

-Maldito infame-

-Has recibido lo que te mereces-

Estaba fuera de si... no sabia ni lo que había hecho.

Ernesto lentamente se recobro y vio lo que era esa situación increíble... sangre en el piso en la alfombra.

Lo primero que atino a hacer fue llamar a su esposa pidiéndole que llevara al hijo más chico con los abuelos.

Lo segundo llama a la policía.

Y lo tercero al mejor abogado del país... que estaba ausente y le dieron a quien quedo en su reemplazo... pero prometiendo que le avisarían y que volvería lo antes posible.

Los dos se abrazaron llorando... ¿porque? Después de vivir tan felices 3 años tenia que haberse presentado este desgraciado, solo a sacarles plata. que era su objetivo

Y arruinarles la vida.

La policía llega... se explico todo pero igual se llevaron a Luisito.

Tenia que intervenir un juez de menores y hasta que no se expidiera no podían hacer nada.

Lo dejaron momentáneamente en una comisaría, de la zona... y Ernesto pago para que no se lo llevaran de allí y que no le faltara nada.

Otro drama empezaba en la vida de Luisito.

Nació sin padre, se crió en la pobreza tuvo un padrastro golpeador, se le muere la madre y cuando ya la vida le empieza a sonreír... esta desgracia se le presenta en la puerta de su vida nuevamente.

Los abogados empezaron su defensa alegando emoción violenta... que entre los recuerdos del pasado y ante la posible perdida de su padre al que adoraba... solo pensó en salvarle la vida.

No era fácil... pero no imposible..

Estuvo en un correccional de menores mientras los abogados se abocaban a su defensa.

En ese lugar aunque su padre pagara para estar bien, los chicos que ahí estaban eran algo que nunca se imagino.

El odio que tenían a sus familias, a la policía, al estado a todos.

Transferían todos sus problemas a los demás... era muy triste escuchar la vida de cada uno.

Luisito simpatizo con Lisandro un chico de 17 años recio y a la vez triste.

Que por el tamaño que tenia todos lo respetaban y protegió a Luisito desde el primer momento.

El mato sin querer a su hermana de 10 años por defenderla de un violador...

Con un revolver al querer tirarle al hombre el segundo disparo le dio a su hermanita y vivía amargado el día a día, porque él la adoraba y no se perdonaba esa muerte absurda.

Luisito estuvo casi un año allí hasta que lo lograron sacar... el tenia un padre rico pero los que adentro estaban eran todos pobres chicos quien nadie se ocupaba de ellos.

Cuando salió de allí... de una cosa estaba seguro que iba a ser abogado de la minoridad.

Que él trataría de ayudarlos y ocuparse de aquellos que estaban perdidos en la vida por el mero hecho de haber nacido en un lugar pobre con familias peores de las que nunca tuvieron un buen ejemplo.

Lo único que le pidió al papa si podía ayudar a Lisandro, se había encariñado con él, se habían hecho amigos y veía que era un buen pibe y que hubiera tenido la misma oportunidad que él si hubiera tenido un padre pudiente.

Volvió a su casa feliz, en el correccional siguió estudiando...así que no perdió ese año.

Hizo su carrera de abogado en 6 años con las mejores notas.

En esos años Ernesto ayudo a salir a Lisandro de la cárcel que también estudio dentro y luego fuera abogacía. Parece que ambos tenían una meta.

El se recibió 2 años después que Luisito.

Abrieron juntos un estudio de abogados ocupándose solamente de los menores que no tenían defensa, ni recursos.

La vida de ellos había sido dura, nadie podría creer que ese estudio y esos hombres tan bien vestidos habían matado a dos personas en emoción violenta. 

Y reivindicándose ante la sociedad

Le daban una mano a aquellos que conocieron en el dolor y la tristeza de sus pobres vida.

Hoy son hombres mayores cada uno hizo su hogar pienso que son felices.

Lo que nunca supe si esta historia se la contaron a sus hijos.

Es una historia real, triste pero que sucede todos los días.

Si la gente supiera que esos jóvenes a quien les tenemos tanto miedo...

También son seres humanos que han sufrido tanto y quizás por eso están en los correccionales odiando al mundo por todo lo que les sucede.

La mayoría no tuvo oportunidades en la vida.

Luisito hubiera sido quizás igual... pero el tuvo la suerte de que su destino se torciera para su bienestar y el agradeció su nuevo destino.

Al igual que Lisandro y juntos decidieron

Ocuparse de LA MINORIDAD DESVALIDA.

Todo un ejemplo.

                                                                                                                          Betty Alter