Betty Alter

ODESSA 1904


                                      CUENTO REAL

 

 

 

Don Jaime y Catalina Vivian junto a sus 5 hijas mujeres, en una gran pobreza en un pueblo cercano a la ciudad de Odessa.
Diariamente escuchaban de los vecinos de su ciudad cuyos familiares ya habían viajado tomando un barco que los llevaba a América en busca de nuevos horizontes. 
De los países al que más nombraban era Argentina, 
Decían que el trigo nacía solo, que la comida abundaba y aquel que llegaba trabajo tenia. 
Catalina y Jaime hablaban sobre que era lo mejor para ellos y decidieron que el futuro estaba en América, en un par de meses vendieron lo poco que tenían, dejaron a sus familias tomaron un barco hacia un país que ya en 1895 habían arribado unos primos.
ARGENTINA
Llegaron en1905 con un bagaje inmenso de ilusiones y mas todavía porque se anunciaba un nuevo ser preciosa vida que nacería en tierras tan lejanas a las acostumbradas.
Bajar en el puerto de Buenos Aires con 5 hijas con todo lo que pudieron traer no fue tarea fácil para don Jaime, hombre fornido y decidido.
Logro mas rápido de lo pensado con ayuda de gente que esperaba a los emigrantes para llevarlos tierra adentro 
El pueblito se llamaba Carlos Casares donde se habían emigrantes de varios países y se hablaban todos los idioma y a ellos les toco muy cerca de ahí el lugar era Algarrobo era un pueblo mas pequeño igualmente se instalaron felices de comenzar una nueva vida en libertad.
Dios los premio después de tanto sacrificio con la llegada a este mundo de Alberto fue un 24 de enero de1909 en medio de campos fértiles con olor a limpio de brisa desnuda, carne asada y gaucho cimarrón nació el primer varón de la familia.
Y aquí comienzo esta historia que surge de lo más profundo y real de la vida misma.
Alberto travieso y picaron demostraba en su 4to grado como esta tierra de promisión iba a hacer de el un gaucho de pura cepa 
Con su hermana menor eran inseparables ya se ponían en una curva del algún paraje para cobrar algún peaje a los de la zona que les caían simpáticos tan traviesos chicos. 
Alguna moneda les daban y eso para ellos era el máximo de felicidad pero a veces Alberto se pasaba haciendo bromas pesadas a sus hermanas mayores y como era el único varón todo le perdonaban
Un día hizo un pozo y metió bosta de caballo y les contó a sus hermanas, que en ese hueco había dinero y la que llegara primero se quedaba con toda la plata ahí fueron las dos mayores hurgando para ver quien encontraba dicho dinero.
Que indignación de las jóvenes cuando pronto sus manos estaban con sucio olor a bosta de caballo.
Cruentas lágrimas caían por sus mejillas y no pudieran tocar su rostro pues se hubieran ensuciado.
Cuando cumplió 14 años su padre le dijo que ya era un hombre y que no hiciera mas travesuras, se lo tomo tan enserio que comenzó a visitar prostitutas, en casas regenteadas por madames que abundaban en aquellas épocas. 
Sus próximos diez años se pasó trabajando pues junto a su padre aprendió a ser matarife 
Y su debilidad eran las mujeres.
En esos 10 años Alberto se convirtió en un hermoso y gallardo muchacho fuerte alto viril simpático y comprador con unas palabritas las chicas creían en sus promesas.
En el día trabajaba con ahínco con su padre pero la noche su fiel compañera lo llevaba a sus andanzas.
Conoció una bella muchacha que quedo prendada de el apenas lo vio, como amores de estudiantes de ese idilio en pecado casi nace una flor que fue truncada por el temor a la familia y a la vergüenza de la época.
Continuo sus andanzas y al poco tiempo conoció otra joven que con el brío de su juventud se entrego apasionadamente a ese hombre que le sacaba suspiros de amor al segundo mes se anunciaba un hijo que lo hizo temblar a Alberto nuevamente.
Pero esta vez esta mujer que lo veneraba tanto quiso tener el fruto de su amor.
Alberto andariego empedernido la abandono y se fue del pueblo allí quedo la hermosa doncella con su amor y su llanto contándole su historia a un muchacho que andaba atrás de ella este decidió casarse y que ese hijo fuera de el.
Se casaron y tuvieron varios hijos mas, de ese primer amor nació una niña que Alberto se entero y quiso acercarse pero tuvo miedo de hacerles problemas a la pareja y opto por no ir y no saber nunca mas de ellos.
Siguió su vida vertiginosa hasta el año1935 en que encontró el amor de su vida la aprisiono en su corazón y con ella formo una familia con la cual tuvieron dos hijos.
Contar 50 años rápidamente su llegada a Buenos Aires, sus picaros devaneos de siempre firmes como si los años no pasaran para el, seguía siendo un maduro gallardo hombre
Nunca escuche una descripción de amor mas apasionada como la de su esposa sobre el sentimiento que la embargaba cada vez que el la tocaba teniendo ya 70 años.
Un día ella se fue y Alberto quedo solo con sus 80 años a cuestas y uno piensa que ya falta poco y no se sabe nunca lo que la vida le depara a cada ser humano que transita por este mundo...

EL IMPREDECIBLE DESTINO parte 2

Un día llega de Europa a casa de Alberto una carta preguntando si su nombre era Alberto y su oficio fue matarife, si vivió alguna vez en Algarrobo y si recordaba a Susanita Moreira ?
De pronto ese nombre le hizo revivir una historia acaecida hacia 55 años
Recuerdos invadieron su memoria y su corazón latió más fuerte que nunca una hija dejada y perdida para siempre aparecía de pronto y preguntaba:
-ERES TÚ MI PAPA-?
Susana había nacido en el seno de una familia muy humilde pero como hija mayor los padres con inmenso sacrificio la mandaron estudiar a Buenos Aires y allí tras arduos estudios por fin se recibió de médica con notas brillantes que enorgullecían a su humilde familia 
Por la facultad y por tener las mejores notas en premio la mandaron a un congreso medico en Brasil
Allí se conoció con un hombre se enamoraron se casaron casi inmediatamente y se fueron a vivir a Europa tuvieron dos hijos.
Pasaron años, pasó la vida, su papa o al menos quien ella creyó que fue su padre falleció y su madre después de eso en un viaje que hizo a donde vivía su hija le confió la verdad, Sorprendida Susana escuchaba dicha historia, ella tenía otro padre.
Su mama nunca le contó por respeto a quien la crió como tal y que ni siquiera sabia el apellido de aquel amor.
Solo su nombre Alberto y que trabajaba de matarife en Algarrobo. 
En principio sintió un sabor amargo, un dolor por el desprecio de no quererla de no buscarla.
Al poco tiempo su madre murió y ella con aquella profunda historia de amor verdadero que su madre le contó y a pesar del paso de los años nunca logro olvidarlo y el pensamiento de querer conocer a su verdadero padre hizo que lo buscara por muchos años infructuosamente.
Un día se lo ocurrió mandar una carta al pueblo, ahí vivía una hermana de Alberto que supo del nacimiento de la niña y ella le dio la dirección y así por fin lo pudo localizar.
SI SOY TU PADRE.... (.me corre frió cuando la cuento.) 
Susana viajo de Europa a Argentina a conocer a ese hombre viejo alto gallardo aun, con su cabellera blanca tenia un sentimiento raro y profundo sobre la aparición de esa hija 55 años después.
Apenas arribada al aeropuerto, Susana se fue en un remise directamente a la casa, toco el timbre y Alberto la estaba esperando con sus otros dos hijos que querían conocer a esa hermana aparecida de repente en sus vidas. Ambos se miraron tan parecidos, se fundieron en un abrazo largo largísimo, aquel que nunca se dieron
Solo se escuchaba el llanto de ambos el pedido de perdón que Alberto le solicitaba una y mil veces, 
Susana le dijo:
- papa ya paso el tiempo, tamos grandes los dos vamos a disfrutar lo que tenemos.-
Más distendidos ambos, las sonrisas empezaron a aflorar y Susana comenzó a contarle que tenía dos nietos maravillosos luego el abrazo con sus hermanos me pareció que era una película.
Allí estaba Susana la hija, Alberto el padre junto por primera vez en sus vidas.
Nunca es tarde cuando hay dicha y esperanza aun.
Alberto vivió hasta los 92 años Susana lo llevo varias veces a Europa a conocer a sus hijos
Parecía que el tiempo se detuvo que no pasaron 55 años, todo estaba bien y ese cariño fuerte que la sangre otorga estaba allí junto a esos seres que el tiempo y la vida los separo, pero el destino volvió a unir. 
Cuando Susana quiso llevar a su padre a vivir a Europa el falleció
Pero en ese final tuvo la ilusión de compartir sus últimos años con la familia divina que Susana le obsequio los últimos años de su vida.
Fui testigo de esta historia.

                                                                                                                          Betty Alter