Betty Alter

ESTO SUCEDIÓ POR EL AÑO 1950

 

Esta historia me ha conmovido profundamente se las comparto y la verdad que me gustaría saber que opinan sobre las actitudes de los protagonistas.
Esa mañana Andrés estaba feliz su papa le había regalado una hermosa casa en Pinamar y allí se dirigiría esa mañana llena de sol, le dijo a Ana su esposa, que lo acompañara con los chicos pero uno de ellos estaba afiebrado y no quiso ir, le pidió que fuera otro día pero, Andrés le dijo -Voy y vuelvo, miro que le hace falta a la casa y mañana vamos a comprar lo que sea necesario-
Un beso en los labios selló la despedida... cuanto se amaban, Andrés estaba loco por Ana era tan hermosa, jovial alegre, esos ojos que de solo mirarlo ya lo excitaban, y él buscaba un lugarcito apartado para amarla intensamente, cuando podía, a cualquier hora.
Ana siempre le decía -que loco que sos, están lo chicos - y él siempre le respondía, son muy pequeños....
Partió feliz... a los 200 kilómetros una lluvia fuerte comenzó a caer, imprevistamente, acompañaba a esa lluvia un temporal y un viento huracanado...que hacía temblar su auto ...todos bajaron la marcha, cuando Andrés viró bruscamente para adelantar un auto que se había parado en ese momento.
No vio un camión que estaba pasando rápidamente atrás de él, lo agarró justo en el medio, cuando se desviaba, lo hizo girar en trompo y en medio de la lluvia quedó el auto tieso con las ruedas mirando la tormenta.
La gente, a pesar de la lluvia detuvo sus autos corrieron hacia el móvil chocado pero Andrés tirado en el asfalto mojado tenia los ojos abiertos inmensos, sorprendidos en su mirar sin luz.....pues ya no tenían vida.

Héctor era el padre de Andrés un hombre millonario que vivía para darle todos los gustos a sus hijos, su esposa, nietos era alto muy buen mozo, su pelo entrecano hacia suspirar a mas de una de las secretarias que tenia.
El recibió la fatídica llamada... se desesperó, llamo a su nuera, fue todo una locura, pero nada se podía hacer. Más que ir a buscar el cuerpo y traerlo para darle cristiana sepultura.

Los padres de Andrés pensaron que no iban a poder soportar tanta desgracia, y Ana la dulce Ana no podía reaccionar.
Hacia una horas habían hecho el amor se adoraban, y ahora le decían que ya no vivía mas.
Abrazada llorando con sus hijos, no había consuelo para toda la familia.
Pero el tiempo pasa implacable, la vida continúa y los niños reclaman atención y mucho no se dan cuenta que papá no volverá.
Estaba mama y sustituía todo...

Pasaban los meses, la madre de Andrés era una mujer bastante depresiva y la muerte de su hijo la dejo peor, ni los nietos cuando iban a visitarla la sacaban de su mirada indiferente ante lo que sucedía a su alrededor.
Sus suegros tenían a 400 kilómetros de la capital una estancia con ganado, un lago con patos, juegos para los chicos e invitaron a Ana para que fuera allá.....
Empezó a ir todos los fines de semana, pero la suegra no soportaba los griteríos de los chicos.
Al principio estaban todos juntos, después solo iba Ana con los chicos y el chofer que los llevaba y traía
Héctor trataba de convencer a su mujer que fueran pero esta se negaba terminantemente., y decidió irse solo a estar con sus nietos a los que adoraba.
Y así pasaron meses, pronto seria Navidad y volvió a insistirle que fuera su mujer al campo para pasar año nuevo y navidad juntos todos.
Pero la esposa cuyo nombre era Diana no quería de ninguna forma.
Víspera de Navidad, Diana sola en ese departamento enorme decidió darles una sorpresa y aparecer en la estancia.
Llamó a su chofer y le pidió que acelerara para llegar al medio día, así podría ayudar en la preparación de todo y que se pusieran contentos.

Llegó a las 11 de la mañana, habían salido a las 6
Los niños estaban con la mujer que los cuidaba en los juegos.
Entró directamente a la casa y se dirigió a la recamara.
Abrió la puerta y... Su marido acostado en la cama y Ana su nuera la joven esposa de su hijo, estaba desnuda junto a su Héctor abrazados besándose.
Quedo petrificada dentro del cuarto, ambos se levantaron prestos tapándose rápidamente con lo primero que vieron....pero Diana ya había escapado escaleras abajo, le gritó al chofer que encendiera rápidamente el motor y saliera lo más aprisa de la estancia
Héctor y Ana quedaron los dos mudos, nunca se hubieran imaginado que Diana les caería de sorpresa.
Esta relación había empezado a los 6 meses de la muerte de Andrés, el suegro siempre quería consolar a Ana y se sentaban al lado de la estufa, él la tomaba por los hombros, y le decía que tenía que tener paciencia, que algo se le iba a presentar en la vida nuevamente.
El con su esposa ya no tenía casi contacto desde que murió el hijo
Por sus depresiones, nunca quería ir a ningún lado.
Una de esas noches....mientras la tenía de los hombros y los niños dormían se abrazaron e instintivamente comenzaron a besarse apasionadamente.
Una cosa trajo la otra y así empezaron esa relación clandestina.

Pasaban los meses vivían su romance hasta el día que Diana la suegra los vio.
Decidieron esperar un tiempo para que se calmaran los ánimos y entonces enfrentarían esta situación.
Héctor había querido mucho siempre a su esposa, pero esta con sus depresiones y la muerte del hijo había cambiado totalmente.
Ana era hermosa, deliciosa y él temperamental. Y se perturbó con ella tan cerca.
Dos días después decidió ir al departamento a hablar con Diana...
Primero toco timbre, nada, pensó que no estaría y abrió la puerta.
-Diana, Diana- llamó varias veces, toda la casa estaba en silencio, cruzó el gran living que tenían para ir a los dormitorios.
Entro directamente al suyo.....
Horror
Colgada de la gran lámpara con una soga apretada fuertemente a su cuello, estaba Diana sin vida.
Héctor enloqueció...
Gritaba, abrió la puerta pidiendo ayuda a los vecinos.... estaba en shock
Los del piso de arriba llamaron a la policía y la ambulancia.
Otros vecinos llamaron a los demás hijos.
Nadie de la familia entendía que había pasado, Héctor estaba mudo.
Ana se entero por la familia y al ver a Héctor como estaba y sentirse culpable de tamaña tragedia, guardó un silencio absoluto.
Después que la policía comprobó que fue un suicidio y que estaba sola, entregaron el cuerpo a la familia y la enterraron en un cementerio privado. De los primeros que habían.
Héctor estaba internado, no lo podían sacar del shock que recibió, había envejecido 20 años, no quedaba nada del apuesto hombre que había sido.
Dos meses después lo trajeron a su casa, hablaba poco y la familia decidió que se fuera a otro departamento porque era imposible que viviera en ese lugar.
Le pusieron una mucama y una cocinera....para que no se sintiera solo en la casa.
Pero Héctor había perdido la noción de todo, no se bañaba y salía a la calle con su mano estirada y pedía limosna.
El un hombre millonario, pidiendo en la puerta de su casa que le dieran para comer, los vecinos llamaron a los hijos, estos decidieron internarlo al verse donde estaba, enloqueció totalmente y lo tuvieron que tener con chaleco de fuerza.
El falleció años después totalmente desequilibrados.

Mientras tanto Ana al mes de lo sucedido guardando silencio, de lo que había pasado, avergonzada por el drama que ella ayudó a ocasionar...decidió irse con sus hijos fuera de la capital.
Se fue a otra provincia a empezar otra vida.
Crió a los niños, se casó con otro hombre de fortuna, volvió a quedar viuda y al paso de los años logro que sus hijos fueran profesionales.
Sus cuñados se enteraron de lo que paso por los sirvientes de la casa de campo y la dieron por muerta.
No quisieron saber nada de ella.
Dicen que Ana hoy en día tiene 80 años y vive en un hogar de ancianos
Los hijos la visitan poco....y hubo un momento en su vida que ellos se lo reprocharon porque su forma de actuar hizo que ellos se quedaran sin abuelos, sin tíos y sin familia.
Son tristes hechos reales que a veces dan dolor hasta al relatarlos, como hay que pensar cada vez que se actúa! y a quienes puedes dañar
Porque vivir con el estigma con el que vivió Ana toda la vida, pienso que no valió la pena el hacerlo
Estas son las vueltas de la vida.

                                                                                                                          Betty Alter