Betty Alter

 

 

 

Antes que lean, no se si les conté pero aquí en Buenos Aires por el año 1940
Las prostitutas y los caftanes o proxenetas que eran judíos, querían ser enterrados, como judíos
En ese momento la Amia no lo permitía ya que pensaban que la vida de esta gente no tenia que ser compartido en el mismo lugar final de la colectividad
Entonces en Avellaneda al lado de un cementerio judío sefardí se les dio un terreno y allí eran enterrados toda esa gente que vivía dentro y de la prostitución y por supuesto con todos los ritos judíos
Lo que cuenta al final de la historia que envió Miguel,
Esa organización de Zwi Migdal
Era muy poderosa, y como por la plata baila el mono.
Este hombre pago una fortuna y esta enterrado en el cementerio judío de Liniers…y esta hasta con monumento y muy cerca de la entrada.
Madanes era otra familia que estaba en eso y así como ellos muchos apellidos
Los nombro porque son de notoriedad pública en la colectividad.
En ese cementerio de Avellaneda hay más de 200 tumbas, es un cementerio cerrado y no entra gente.
Mi cuñada que visitaba argentina, quiso entrar fuimos y le di una buena propina a uno de los cuidadores explicándole que ella venia de Israel y que quería conocer ese cementerio.
Entramos y que les puedo decir...el 90 % de los monumentos de las tumbas los nombres fueron borrados.
Por nietos o bisnietos que quisieron no estar emparentados con esta gente
Y borraron los nombres. Más que nada los apellidos.
En el cementerio de la Tablada que equivale como el de La Paz en Montevideo
Allí en un lugarcito cerrado y apartado hay unas 25 tumbas de esa misma gente
Ahora pasare a la historia.


TUMBAS QUE HABLAN

En 1920, habían llegado a Buenos Aires un grupo de señoritas que las habían contratado en Polonia, para trabajos diversos, como enfermeras, y principalmente
Cuidadoras de ancianos.
Venían con contratos de muy buena paga.
Todas ellas que eran 7 no tenían mas de 20 años, bajaron en Montevideo y las pasaron por Carmelo en bote-(lo que no se como entraron a Montevideo)
Para no tener que presentar documentación porque algunas eran menores.
Y allí en ese lugar frente a la costa argentina, en aquellos años cruzaban con libertad
Llegaron a Buenos Aires las llevaron a un lugar donde les dijeron que al otro día las llevarían al lugar de trabajo.
Resumiré que les pegaron, las maltrataron, no les dieron alimentos hasta que no recibieran hombres y trabajaran de prostitutas, dándoles de ganar a los proxenetas

Y así empezó la vida de estas pobres chicas y con los años se convirtieron en expertas y se acostumbraron a esa vida y algunas llegaron a tomar el lugar de las madames que las recibieron para tomar otras chicas.
Por supuesto que nunca más escribieron a sus familias primero porque no se lo permitían y segundo porque en algún lugar sentían vergüenza y que las dieran por desaparecidas era lo mejor.
Un día una de ellas Rosa se enfermo terriblemente y ellos tenían sus propios médicos
Pero se estaba muriendo y optaron por llevarla a un hospital.
Siempre custodiada por alguna mujer.
Pero tenia una enfermedad desconocida y contagiosa por lo tanto la pusieron en cuarentena sin preguntarle a la custodio.
Su mejoría era muy lenta pero aparte sufría de diabetes y tenia un pie que estaba mal….algo que ella nunca contó y con el pasar de los días se le había gangrenado, hubo que cortarle hasta arriba del tobillo.
En esos 40 días o mas que estuvo se hizo muy amiga de una enfermera y le contó toda su historia, y le pidió que no quería volver y menos sin el pie que la ayudara y que cuando vinieran a preguntar que dijeran que se escapo de allí.
Conoció a un estudiante de medicina que era el que le hacia las curaciones y este se enamoro de ella y se casaron rápidamente ella no le contó su vida al joven
Tenía mucha vergüenza y temía que la dejara.
Nueve meses después, tuvieron mellizos un varón y una nena, pero estas mafias no permiten que se vayan las prostitutas y alguien la vio en algún momento y les contó a ese grupo.
Siguieron su pista, la encontraron y la mataron.
Cuando su esposo quiso enterrarla al dar nombre y apellido, la verdad que Amia estaba enterada de todos los nombres de las prostitutas y por mas que ella se caso y tuvo hijos, le dieron el lugar en ese cementerio.
Su joven marido que no estaba al tanto de la vida de su esposa nunca volvió a pisar ese cementerio, ocultándoles a sus hijos quien fue su madre.
Pero en los papeles figuraban hijos de quien eran esos niños.
A sus compañeras no les molesto que desapareciera pero fue terrible que se enteraran que la habían matado.
Según ellas era una lección por si se le ocurría a otra escaparse-
Los años pasaban
Dos de ellas que eran Berta y Susana indignadas y con cargos de madamas
Eran las únicas que iban al cementerio a visitar su tumba.
Las otras querían ir insistieron tanto que un domingo en la mañana temprano se fueron las 6 al cementerio y prometieron sobre su tumba que a pesar de todo
Sus hijos tendrían que saber algún día donde estaba la madre.
Con el tiempo se cerraron todos esos lugares, la policía metió presos a los proxenetas otros se escaparon y las mujeres tuvieron que trabajar por su cuenta o en otras cosas.
De las 6 tres volvieron a Polonia había terminado la guerra y querían saber de sus familias.
Berta y Susana se casaron y formaron sus familias la otra falleció y también fue enterrada en el Cementerio de Avellaneda, que se estaba llenando.
Pasaron los años y un día en el diario salio que se casaban juntos dos mellizos por los nombres se dieron cuenta que eran los hijos de su vieja amiga Rosa
Fueron prostitutas y eso no lo perdieron con los años en su forma de actuar y ser
Averiguaron la dirección y fueron ha hablar con el esposo de Rosa que se había casado y tenia mas hijos.
Como los niños eran pequeños la nueva esposa los crío como hijos propios hasta que a los 12 años se enteraron que no era su verdadera madre.

Ellas fueron a pedirle que las invitara al casamiento para así estar un poco en nombre de Rosa.
El esposo indignado por la presencia de ellas y ese pedido para el ofensivo no midió consecuencias, les grito
- prostitutas baratas fuera de mi casa y ni se les ocurra pasar por el templo ni ver a mis hijos-
Fue muy duro para Berta y Susana que se retiraron rápidamente.
Pero mujeres como ellas que eran de la vida y que habían querido mucho a Rosa,
Antes del casamiento, localizaron a los mellizos y pidieran hablar con ellos
Nunca cambio el medico los papeles en que decía que eran hijos de el y de Rosa……etc.
Por lo tanto cuando se reunieron con ellos sin mediar palabra les dijeron que eran muy amiga de su madre.
Ellos sumamente interesados ya que su papá solo les dijo que falleció y como la que los crío fue la esposa nueva vivieron felices junto a sus hermanos sin preguntar nada, se enteraron por el apellido de su verdadera madre cuando entraron al liceo que ya eran grandes y vieron que los apellidos no coincidían con los de su madre postiza.
Atentos y por un momento pensando en que cosas lindas iban a decirle de su madre.
Sin pensar en esos chicos, las dos atropelladamente les contaron desde su llegada a Buenos Aires hasta su muerte y entierro en el cementerio que Amia les había otorgado.
Los dos estaban espantados, no lo podían creer, no lo podían aceptar, y finalmente les dijeron.
Vuestra madre se llama así y nació en Polonia en la Ciudad de Melave y en vuestros documentos esta su nombre y donde nació.
La tumba es la número tal y esta en ese cementerio si no nos creen vayan y verifiquen.
Fuimos a pedirle a vuestro padre en buena forma que queríamos estar en vuestro casamiento en nombre de vuestra madre y nos echo como perras de su casa.
Prometimos en su tumba que alguna vez les diríamos a sus hijos de ella para que fueran a visitarla alguna vez.
Esa es la historia de vuestra madre, halla sido lo que fue, no fue por propia voluntad, y cuando ya se casóp y quiso tener su familia, la mataron.
ESTUPEFACTOS
Los dos hermanos lloraban amargamente.
Berta y Susana se condolieron por el llanto de esos jóvenes, pensaron, si habrían hecho bien contar todo esto y antes de que se casaran.
Los jóvenes tenían apenas 21 años y los dos se casaban tan jóvenes porque con sus parejas habían decidido irse a vivir a Israel a los kibutzim (colonias de desarrollo agrícola y otros).
Cuando dejaron de lloran, sorprendieron a las dos pidiéndoles que las acompañaran a la tumba de su madre.
Eran las 12 del medio y los cuatro se fueron en el auto de los jóvenes rumbo a Avellaneda… nadie hablaba,
Llegaron al cementerio bajaron lentamente, Susana y Berta caminaban adelante por el pasillo y los dos hermanos atrás tomados de la mano.
Llegaron a la tumba y ahí estaba con letras grandes….Rosa…etc.etc y la foto de ella que sus amigas habían colocado.
Esa foto era exactamente parecida a su hija, no había dudas la que estaba ahí en ese cementerio, de prostitutas judías era su madre.
Susana le hablaba a la tumba.
-Te prometimos que tus hijos vendrían y sabrían de ti-
-Cumplimos, aquí están tus queridos mellizos-
Los dos hermanos se agacharon y a la usanza judía pusieron varias piedritas sobre su tumba.
Les pidieron a las amigas si los podían dejar solos por un ratito y ellas discretamente se fueron.
-Perdón mamá, no sabíamos de tu existencia trágica, no sabíamos que estabas aquí., no sabíamos nada de tu vida.-
A los 13 años supimos que la que considerábamos nuestra madre no lo era
-Nosotros no tenemos nada que perdonarte, lo que fuiste, la vida te obligo-
-Tu nombre es Rosa y algún día nuestros hijos llevaran tu nombre, no le contaremos tu historia sino la que fue antes de llegar a este país.-
Cuando eras una dulce niña que nació en un pueblito llamado Melave.-
Abrazaron su tumba y la besaron y tomados de la mano con sus cabezas en alto
Salieron del cementerio.
Subieron al auto y se fueron los cuatro. Las llevaron a su casa y solo les dijeron
-Susana y Berta gracias por contarnos pronto sabrán de nosotros aquí viven verdad-
Saludaron y se fueron directo al consultorio de su padre ya eran casi las 17 horas.
Enfrentaron a su padre, diciéndoles porque nunca les contó la verdad, que eran ellos los que tenían que haber decidido si nunca ir a la tumba de su madre, eran ellos los que pensarían que era una vergüenza haber tenido una madre así.
Pero era su madre y piensan que en su momento, el la quiso y la mataron por querer tener una vida noble y sana con una familia que formo.
-Tú no le perdonaste al enterarte lo que era pero fue tu esposa,-
-Nuestra fue la que nos dio la vida-.
-Te venimos a decir algo, aunque no te guste.-
-Susana y Berta estarán en nuestro casamiento, al menos dos amigas que la conocieron estar allí en su nombre.-
El padre no dijo una palabra conocía el carácter de sus mellizos y cuando ellos decidían en conjunto algo no daban marcha atrás por nada.
Diez días antes del casamiento fueron los dos a llevarles la invitación a Berta y Susana.
Ellas emocionadas los abrazaron y le desearon lo mejor del mundo.
El día del casamiento estaban sentadas las dos una de cada lado del pasillo mirando como los novios avanzaban con sus respectivos padrinos.
Era un casamiento original pues se casaban los dos al unísono.
Cuando paso el varón, al lado de Berta le estiro la mano que ella tomo con lagrimas en los ojos, y la hija del otro lado hizo lo mismo con Susana.
Ahí estaban dos mujeres de mala vida, pero que habían compartido y conocido a su madre esa mujer que intento una vida mejor y no la dejaron.
Fueron también a la fiesta pero no quisieron que gente las reconocieran
Cuando los novios llegaron a la puerta del salón ellas los esperaban los saludaron, y se retiraron, un gesto de parte de ellas para no avergonzar a los chicos por si habían hombres allí que las podrían fácilmente reconocer era el año 1946 y ellas hacia unos 5 o 6 años que habían dejado esa vida.
Los chicos se fueron de luna de miel, y cuando volvieron las buscaron y les dijeron que nadie volverá a ese cementerio pues ellos no vivirán más en la Argentina y que agradecerían que ellas cuando vayan coloquen unas piedritas en nombre de los dos.
Se abrazaron se despidieron y días después las parejas tomaron un barco y se fueron a vivir definitivamente a Israel.
Meses después leyeron en el diario que el padre de los mellizos había fallecido.
Unos dos meses después se fueron al cementerio iban cada tanto como le prometieron a los mellizos.
Cuando llegaron a la tumba se sorprendieron, el nombre de Rosa se vislumbraba apenas pero los apellidos fueron borrados con alguna piedra o algo filoso.
Fue el marido le dijo Susana a Berta, me imagino que lo hizo antes de morir
No quiso que quedara nada de quien una vez fue su esposa y madre de sus hijos…viraron izquierda y derecha y comprobaron que varias tumbas estaban igual
Las familias que quedaban borraron todo vestigio que podían demostrar que eran familiares suyos
Y así esta el cementerio ese con la mayoría sus nombres borrados.
Esta es una historia triste, de una mujer que quiso emendar su vida y no la dejaron, de hijos que nunca supieron quien fue su madre, pero que al enterarse,
No la despreciaron, historias tantas que guardan esas tumbas y que los familiares borraron para que esas lapidas o tumbas no hablen.

En esta oportunidad no quise ponerles nombres a los mellizos, se que ellos no viven tendrían como 85 años.
Susana y Berta le habrán contado esta historia y a través de los años se paso a otros y por amigos de bisnietos llego a mi.
A quien le puede importar la vida de una prostituta.
Yo la escuche
Y sentí la necesidad de escribirla por todas aquellas jóvenes que las arrancaron con promesas de vida mejor y terminaron como más arriba les conté
Por su recuerdo

                                                                                                                  Betty Alter