poesías

de Hebert

a Roberto Goyeneche

 

La gente estaba más triste
cuando "El Polaco" murió,
los gorriones no cantaban
y su pueblo lo lloraba
el día que se marchó...
...que silencio hubo en Saavedra
cuando su voz se apagó.
"El Polaco canta y dice"
porque él cantaba y decía,
su pena que era la mía,
su dolor que era el de todos,
supo cantar a su modo
en un tono diferente,
supo decirle a la gente
de amor ternura y pasión,
entregando en cada verso
pedacitos de ilusión.
Adiós cantor de aquel barrio
al que cantaste tan bien,
y en el que fuiste sostén
del tango y de su poesía,
con tu voz hiciste mía
tu pena de bandoneón,
y este viejo corazón
se estremece al escucharte,
porque estás en todas partes
y me embargás de emoción!

                                                    Hebert Fayet