poesías

de Hebert

Bajo la luz de la luna

Su ausencia dejó una herida

muy dificíl de cerrar,

y entonces llegué a pensar

tan sólo en una salida,

con pensamientos suicidas

a la laguna me fui,

la luna que estaba allí

curiosa me recibió,

y quizás adivinó

el dolor que había en mi.


Y esa noche tan aciaga

cuando al agua fui a saltar,

sentí la voz paternal

de mi padre que me hablaba

y tenso me aconsejaba

que pensara lo que hacía,

diciendo que las heridas

y sueños hechos pedazos,

son lecciones... no fracasos!

que aprendemos de la vida.


Ten en cuenta, me advirtió

que el hombre debe luchar,

pero siempre respetar

la vida que Dios le dió,

y no pierdas, prosiguió

en ti mismo la confianza,

progresa, lucha, y avanza

hacía el sol de un nuevo día,

que a pesar de tus heridas

donde hay vida, hay esperanza!


y en esa noche estrellada,

cuando el paisaje pintaba

con sus fulgores la luna...


....en una bolsa encerradas

arrojé bien maniatadas

mis penas a la laguna!
                                                         
          (obra registrada)

                                                    Hebert Fayet