LA BOLSA DE LOS RECUERDOS

‘A PROPOSITO DE UNA VISITA’

Recuerdo como si fuera ayer y ¡pero hace tanto tiempo! Allá por el 59 cuando empezabas tus primeras armas en lo que a carnaval se refiere. Por supuesto, íbamos los pibes a observar los ensayos de aquellos parodistas, en la vieja casona de un club, no importa cual, en Emancipación y De la Marina, en Nuevo París, barrio obrero y proletario donde empezastes a forjar un carnaval distinto, con alegría, humor pero con un sentir de pueblo, pero nosotros sabíamos que te tiraba más la murga y no pasó mucho tiempo en que te arraigarías definitivamente en ella para nunca más dejarla. 
Fue así que comenzastes con la vieja Araca la Cana, ‘La Bruta’ como le llamábamos muchos, en aquellos ensayos atrás de la cancha de Liverpool, en el café de la calle Carlos de la Vega. Pero vinieron otros años y formaron con el popular ‘Negro Cuarenta’ ‘La Nueva Ola’, ¡qué murga! Se juntaban cientos de personas para escuchar los ensayos en la Cuchilla, mismo en Belvedere, en el café, de no recuerdo su nombre, pero esto es lo de menos, entre asado, parrillada y algunos vasos de tinto, pasábamos las noches disfrutando de esas letras y ese coro de voces que era notable. Recuerdo también cómo se enojaba el ‘Negro Cuarenta’, cuando a veces se tomaba algo para el humor, referente a cualquier cosa y los descansos se hacían más prolongados de lo habitual, enseguida le decía: ‘Llamá, Toto, llamá.’ Se refería a la batea para así recomenzar el ensayo. 
Junto al negrito Silva y Cuarenta marcaron historia en esas épocas. No nos olvidamos de tu paso creando ‘La Celeste’ en la Teja, para luego alternar con ‘La Farola’ la popular murga del Cerro, para luego llegar a la cumbre creando lo que fue la diosa de las murgas. Nos referimos a ‘La Soberana’; soberana en su género, con humor, sátiras, un coro de voces que era una verdadera masa coral y lo principal ese mensaje que dejaban a nuestro pueblo, arriesgando su pellejo en cada escenario en que actuaban. Contra la censura y contra los vestidos do uniforme, que muchas veces los hicieron marchar a Jefatura, para poder acallar aquellas voces, que decían verdades que dolían, que conscientizaban al pueblo, que lo seguía a cuantos escenarios acudían, en forma desusada y coreaban por largo rato su nombre como diciendo: ‘Nosotros también estamos aquí.’ Pero también, lamentablemente, todo lo bueno llega a su fin y la bota intervino el carnaval, violando, encerrando, maltratando y destrozando a la paloma que clamaba Libertad. 
Duros años has pasado privado de tu libertad y expresión, pera estando aquí, en este gran país, nos enteramos de tu exilio en 
Suecia, y más alegría nos causó cuando el pasado año, en nuestros salones del Club Uruguayo de Melbourne, ‘La Bacana’ nos adelantó que para ‘el próximo año vendremos con el “PEPE VENENO”’ y esa paloma cruzaba los cielos australianos dejándonos su más puro canto de libertad. Canto que esperamos y anhelamos se pueda repetir en nuestro querido y sufrido terruño. Un canto nuevo con paz, justicia y libertad. 
Muchas gracias por estar junto a nosotros, junto a una parte de tu pueblo JOSE MILTON ALANIZ – PEPE VENENO.

O. Reus

Extraído de la revista 

‘Tabaré’ del mes de abril, 1983

Como lo de Pepe Veneno, fue una visita histórica en ese año 1983.

Lo de la Reina de la Teja en este nuevo milenio, también es historia.   Y cabe entrelazarlas una con otra, porque José Morgade, hoy fundador, letrista y director de la Reina, en aquellos lejanos tiempos del comienzo de la década del 70 era uno de los jóvenes integrantes de la Soberana y también tenía su canto comprometido con nuestro pueblo.

Viva la Soberana, Viva la Reina de la Teja, Vivan las murgas del pueblo que por suerte hay muchas.

VIVA EL CARNAVAL

O. Reus

   

El  sábado 14 de Abril en el Ukrainian House de Essendon, en la ciudad de Melbourne, nuestros compatriotas de la rnurga Reina de la Teja, con su actuación, nos hicieron sentir imaginariamente corno si estuviéramos en el teatro de verano o algún tablado de barrio Montevideano.

El Dios Momo se hizo presente, tomados de la mano llegaron Pierrot y Colombina, como invitados especiales Fosforito, Menecucho y Puchito y en ese imaginado ambiente, no podía faltar la Diosa de Ébano, la más grande, la siempre recordada e inmortal Rosa Luna contorneando su cuerpo al ritmo de las cuerdas de tambores de Morenada.

Y como telón de fondo el hermoso colorido de las banderas y estandartes. Terminando esta noche de sueños, no nos olvidamos en este artículo de los demás que participaron esa noche, pero la Reina de la Teja posiblemente quizás no vuelva a Australia nunca más, y como no podía ser de otra manera, la Directiva y socios de nuestro club les deseó las mejores de la suerte y obsequió a la Reina una placa de recuerdo que decía.                   

Melbourne, 14 de abril 2001

A nuestros compatriotas, de la Reina de la Teja,

fieles embajadores de la máxima cultura popular uruguaya,

en este histórico día para esta ciudad de Melbourne.

Murga es cultura.

Reina no es la murga que sólo toca el tambor.

En nombre de directiva y socios del Club Social Uruguayo de Melbourne.