POEMAS

 

 

 

 

 

 

La otra copa del brindis 

Al principio ella fue una serena conflagración 
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza 
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje 
una piel memorable y convicta 
una mirada limpia sin traiciones 
una voz que caldeaba la risa 
unos labios nupciales 
un brindis 

es increíble pero a pesar de todo 
él tuvo tiempo para decirse 
qué sencillo y también 
no importa que el futuro 
sea una oscura maleza 

la manera tan poco suntuaria 
que escogieron sus mutuas tentaciones 
fue un estupor alegre 
sin culpa ni disculpa 
él se sintió optimista 
nutrido 
renovado 
tan lejos del sollozo y la nostalgia 
tan cómodo en su sangre y en la de ella 
tan vivo sobre el vértice de musgo 
tan hallado en la espera 
que después del amor salió a la noche 
sin luna y no importaba 
sin gente y no importaba 
sin dios y no importaba 
a desmontar la anécdota 
a componer la euforia 
a recoger su parte del botín 

mas su mitad de amor 
se negó a ser mitad 
y de pronto él sintió 
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos 
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar 
que sin ella su cuerpo de ningún modo era 
la otra copa del brindis 

y de nuevo se dijo 
qué sencillo 
pero ahora 
lamentó que el futuro fuera oscura maleza 

sólo entonces pensó en ella 
eligiéndola 
y sin dolor sin desesperaciones 
sin angustia y sin miedo 
dócilmente empezó 
como otras noches