POEMAS

 

 

 

 

 

 

Por qué no hay más viajes a la luna?

     Cuando el bueno de Armstrong dio aquellos pasos
     todos registramos cómo se movía
     tosco / pesado / en un suelo blancuzco
     ¿o era de piedra pómez? ¿quién se acuerda?

     durante un rato estuvo cavilando
     y la escafandra o como se llamase
     impedía que viéramos sus ojos
     pero juraría que su mirada era
     de pereza o abulia

     algo debió explicar a su regreso
     algo diferente al discurso de gloria
     que le ordenaron pronunciar eufórico
     entre medallas flores vítores y guirnaldas

     algo debió decir en privado a sus jefes
     algo importante inesperado

     verbigracia / cuando estaba allá arriba
     caminando como un zombi en la luna
     mi general mi coronel pensé en ustedes
     y se me ocurrió no sé por qué
     que debía matarlos con urgencia
     uno a uno / dos a dos / etcétera

     o verbigracia dos / cuando andaba allá / heroico
     pisando las feísimas arrugas del satélite
     imaginé que así debía ser la muerte
     es decir el paisaje de la muerte

     o verbigracia tres / cuando estaba en Selene
     paseando por la nada como un imbécil
     sentí el asco infinito de la ausencia del hombre
     y me dije qué mierda estoy haciendo aquí

     algo así debe haber confesado a sus jefes
     con su estrenada voz de robot disidente
     y quizá por eso los dueños del poder
     postergaron sine die los viajes a la luna.