POEMAS

 

 

 

 

 

 

Preguntas al azar

     ¿Cuánto me queda?
     ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres?

     ¿le pregunto al azar
     acaso porque sé
     que el azar no responde?

     y así y todo
     el azar
     ¿es realmente un azar?

     aún no he movido el rey
     y la torre está quieta
     o sea que hasta aquí
     puedo enrocar mis riesgos

     no instruí a mi reloj
     para mañana
     no hay por lo tanto garantía
     de despertar a tiempo

     por otra parte
     sé proteger el sueño
     con mis gastados párpados
     de manera que puedo arrimarme soñando
     a esa espléndida nada
     nada prometedora

     la misma nada en que se despeñaron
     mis hermanos de siempre
     también los bienvenidos
     que un día se malfueron

     entre otros mi padre con su asfixia
     y su postrer mirada
     de candoroso pánico

     ¿qué diferencia podrá haber
     ahí en tan hueco enigma
     entre las vidas transparentes
     y las compactas de asco
     entre los tiernos pechos
     de la hermosa lujuria
     y los verdugos con medallas?
     ¿habrá acabado la noticia?
     ¿terminado el pronóstico?
     ¿borrada la memoria?
     ¿degollado el futuro?
     la sobornable amnesia
     del imposible dios
     ¿será infinita?

     ¿tal vez la única igualdad posible
     entre yo mismo y la inminente
     caravana de prójimos
     será el no ser
     el no existir?

     ¿nadie será ni más ni menos
     inexistente que otros?
     ¿o por ventura o desventura
     habrá tal vez un colmo
     de oscura inexistencia?
     ¿una nada más nada
     que las otras?

     ante tan humillante incertidumbre
     ¿no sería mejor
     confiar tan sólo en nuestras huellas
     nuestro jadeo nuestro limo
     en el amor que desentrañan
     dos vértices de musgo
     en los odios y los mitos que inventamos
     en las palabras como norias
     en las palabras como sueños?

     antes que el indecente
     rasero igualitario
     del no pensar
     el no existir
     no amar
     no disfrutar
     no padecer
     ¿no será preferible
     la sideral distancia
     que separa
     lo justo de lo injusto?

     francamente me asquea
     la rara vecindad de mi no ser
     con el canalla ahora inexistente
     mi próximo no prójimo
     en el amplio vacío

     ¿cúanto me queda?
     ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres?

     ¿y qué es después de todo
     eso que espera?

     ¿la noche interminable?
     ¿un sol sin atenuantes ni crepúsculos?
     ¿la calima tediosa?
     ¿la noche? ¿alguna noche?
     ¿la noche como muro?

     lo cierto es que no tengo
     con respecto a esa noche sin murciélagos
     ninguna expectativa o esperanza

     ¿o será que la muerte
     no es realmente mi noche predilecta?

     le pregunto al azar
     al mudo
     sordo
     ciego

     le pregunto al azar
     le pregunto al azar

     desalentadamente
     le pregunto al azar
     que no responde

     ¿estará mudo sordo ciego?

     ¿o para nuestro escarnio
     habrá muerto
     el azar?