POEMAS

 

 

 

 

 

 

Última noción de Laura

Usted Martín Santomé no sabe 
cómo querría tener yo ahora 
todo el tiempo del mundo para quererlo 
pero no voy a convocarlo junto a mí 
ya que aún en el caso de que no estuviera 
toda muriéndome 
entonces moriría 
sólo de aproximarme a su tristeza. 
Usted Martín Santomé no sabe 
cuánto he luchado por seguir viviendo 
cómo he querido vivir para vivirlo 
porque me estoy muriendo, Santomé. 
Usted, claro, no sabe 
ya que nunca se lo he dicho 
ni siquiera 
en esas noches en que usted me descubre 
con sus manos incrédulas y libres 
usted no sabe cómo yo valoro 
su sencillo coraje de quererme. 
Usted Martín Santomé no sabe 
y sé que no lo sabe 
porque he visto sus ojos 
despejando 
la incógnita del miedo. 
No sabe que no es viejo 
que no podría serlo 
en todo caso allá usted con sus años 
yo estoy segura de quererlo así. 
Usted Martín Santomé no sabe 
qué bien, qué lindo dice Avellaneda 
de algún modo ha inventado 
mi nombre con su amor. 
Usted es la respuesta que yo esperaba 
a una pregunta que nunca he formulado 
usted es mi hombre 
y yo la que abandono 
usted es mi hombre 
y yo la que flaqueo. 
Usted Martín Santomé no sabe 
al menos no lo sabe en esta espera 
qué triste es ver cerrarse la alegría 
sin previo aviso 
de un brutal portazo. 
Es raro 
pero siento 
que me voy alejando 
de usted y de mí 
que estábamos tan cerca 
de mí y de usted. 
Quizá porque vivir es eso 
es estar cerca 
y yo me estoy muriendo Santomé 
no sabe usted 
qué oscura 
qué lejos 
qué callada. 
Usted 
Martín 
Martín... ¿cómo era? 
los nombres se me caen 
yo misma me estoy cayendo 
usted de todos modos 
no sabe ni imagina 
qué sola va a quedar 
mi muerte 
sin su vida.