Biografía del Che (7°)

 

Dos meses más tarde aviones del gobierno argentino llegaron a la ciudad de Guatemala

para evacuar a todos los asilados en su embajada, al recibir la noticia el Che le comunicó al embajador que no deseaba bajo ninguna condición volver a su país de origen.
El embajador argentino, Sánchez Toniuzo, forzadamente a la negativa del Che de no querer volver, gestionó con éxito ante las nuevas autoridades por un permiso que permitiera a éste abandonar Guatemala. Después de obtenerlo tal permiso, Toniuzo convenció al embajador mejicano quien sin muchas ganas le otorgó una visa de turista a Méjico.
Sánchez Toniuzo le compró un ticket de su bolsillo y lo custodió hasta la estación del tren.

Cuando el tren llegaba a las costas del océano pacífico, alguien golpeó la puerta del compartimiento del tren donde viajaba el Che y pidió permiso para entrar. Se sentó y se presentó como Julio Roberto Cáceres Valle el "Patojo" (Pulgarcito) quien era oriundo de Guatemala, periodista y miembro del partido laborista de su país. El también estaba huyendo del régimen dictatorial recién impuesto. Compartieron el resto del recorrido y entablaron una fuerte amistad que duraría por mucho tiempo.
El 18 de septiembre de 1954, llegaron a la frontera mejicana y el pasaporte del Che fue sellado 
con la visa de turista N° FM 5-599511.
Llegaron a Méjico City el día 21, sin conocer a nadie y casi sin dinero. En una plaza pública de la ciudad

entablaron una conversación con un puertorriqueño que les subministrara la dirección de Juan Juarbe, también puertorriqueño. 
El Che y Patojo le alquilaron y compartieron un modesto cuarto donde poder dormir.
Con el poco dinero que le quedaba, el Che compró una cámara marca Retina de 35 mm y comenzó a trabajar junto a su nuevo amigo sacando ilegalmente fotos en los parques de la ciudad.

En noviembre se reencontró con Hilda Gadea quien recién habían llegado a Méjico. El Che e Hilda alquilaron un departamento en la calle Nápoles N° 40 en la ciudad y se fueron a vivir juntos. 

El doctor Mario Salazar Mallén, jefe del Hospital General, le consiguió a comienzos del año 1955 una posición de médico en el pabellón 21 del "Hospital Central" de la ciudad de México.
Porque necesitaba tratamiento medico, ñico Lopez fue al hospital  y se reencontró con el Che.

Viajando en un tranvía, el Che hizo amistad con un compatriota suyo, el periodista Alfonso Pérez Vizcaíno, quien le ofreció un trabajo como fotógrafo en los II Juegos Panamericanos.
Trabajó junto con Patojo para Agencia Latina por el período del 12 al 26 de marzo.

Mientras tanto, en Cuba bajo la presión creada por grupos estudiantiles, sindicatos, un sector de la

prensa del país y también de la prensa del exterior, el régimen cubano de Batista se vio obligado a decretar una ley de amnistía política para los presos políticos que estaban en la cárcel por los asaltos a los cuarteles de Santiago y de Bayamo, lo cual permitió que el 15 de mayo del 1955 después de veintidós meses de prisión, Fidel Castro y el resto sus compañeros, salieran en libertad de la cárcel de la antigua Isla de Pinos, al Sur del archipiélago cubano. 

El 26 de junio Raúl Castro el hermano menor de Fidel llegó a Méjico, se tuvo que fugar de Cuba porque fue acusado falsamente por el régimen de Batista de un delito que nunca cometió. 
Unos días más tarde, conoció al Che través de ñico Lopez.
A Fidel Castro, también la situación se le volvió intolerable e insegura por la persecución que estaba sometido. Decidió seguir la lucha desde el exterior y llegó en un viaje de la Mexicana Aviación a la ciudad Mérida el jueves 7 de julio arribando en Méjico City el día sábado 9.

Fidel y el Che se vieron por primera vez en la calle José Amparán N° 49 apt. C, ésta era la casa de María

Antonia Gonzáles, cubana, gran y eficaz colaboradora de los revolucionarios exiliados.
En esa reunión el Che y Fidel mantuvieron una conversación de casi diez horas intercambiando todo tipo de opiniones.
Al finalizar la charla, el Che era ya un integrante más, en proyecto de liberar a Cuba del régimen de Fulgencio Batista, y cumpliría la función de médico del grupo, más tarde escribió sobre este importante encuentro: 
"...charlé con Fidel toda una noche y, al amanecer, ya era el médico de su expedición. En realidad después de la experiencia vivida a través de mis caminatas por toda Latinoamérica, y del remate de Guatemala no hacía falta mucho para incitarme a entrar en cualquier revolución contra un tirano, pero Fidel me impresionó como hombre extraordinario", agregando después: "Entonces me di cuenta de una cosa fundamental: para ser médico revolucionario o para ser revolucionario lo primero que hay que tener es revolución". 


(Cuba, año 1955)
En esos años en Cuba imperaba una corrupción política nunca vista en la historia de ese país.

En ese año el presidente era Fulgencio Batista Zaldívar, o "El Hombre" como solían llamarlo.
En el año 1940, en unas elecciones fraudulentas, fue elegido presidente de Cuba.
El "Partido Auténtico de Cuba" ganó las siguientes elecciones en el año 1944 y presidió un gobierno corrupto e irresponsable hasta el 1952, de la misma manera como venía sucediendo desde el año 1902.
Cuando las nuevas elecciones que debían celebrarse en junio de 1952, Batista vio una oportunidad de regresar al poder y presentó su candidatura, a medida que el día de las elecciones se acercaba, se hallaba en un distante tercer lugar. Al ver que no podía ganar el 10 de marzo de 1952, perpetró un golpe de estado militar y tomó el gobierno, apoderándose así, a la fuerza, de aquello que los votantes cubanos estaban a punto de no concederle, disolvió el Congreso, suspendió la Constitución de 1940 e ilegalizó todas las formaciones políticas. 
Su regreso al poder no presagiaba nada bueno para el pueblo cubano. 
Inmediatamente Batista comenzó a promover la corrupción en gran escala cuando anunció que su 
gobierno igualaría, dólar por dólar, cualquier inversión hotelera de más de un millón de dólares, que incluyera licencia para tener un casino. El gángster estadounidense Meyer Lansky fue su cómplice y dueño de casi todas de casas de juego del país. 
Cuba se convirtió en un gran garito de vicio y prostitución para el uso exclusivo de los norteamericanos y la clase rica cubana. 
La pauta de lo que pasaba en esos días lo da cuando hoy día en el internet se pueden comprar posters

de "La chica en el Tropicana bar de la Habana año 1954" (foto) por 20 dólares norteamericanos.
Batista enfrentó una creciente oposición y, eventualmente, un reto popular, el pueblo estaba cansado. 
Una de las demostraciones más grandes contra el régimen fueron los asaltos al cuartel Moncada y al Cuartel Carlos Manuel Céspedes el 26 de julio del año1953.
En ese año, el dictador suspendió todas las garantías constitucionales y uso la policía y el ejercito en un intento de asustar a la población a través de despliegues públicos de brutalidad, su impopularidad continuó incrementando considerablemente.
A medida que el descontento popular se intensificaba, la policía se mostraba más partidaria de torturar salvajemente, masacrar y asesinar al pueblo con toda impunidad.
Después del desembarco del Granma, a medios del 1957, la revolución estaba en su apogeo.
Hacia la primavera de 1958 envió 10,000 soldados a combatir a los rebeldes, pero el ejército ya estaba demasiado corrupto por dentro para poder llevar a cabo una ofensiva exitosa.

Frente a la ineptitud militar y la creciente impopularidad del dictador, los Estados Unidos comenzó a buscarle una alternativa. 
El 11 de diciembre de 1958, el embajador estadounidense Earl Smith lo visitó para informarle que su gobierno no iba a continuar respaldando su régimen. Batista preguntó si en caso de irse, él podía refugiarse en EEUU, él embajador le dijo rotundamente que no y le sugirió que buscara asilo en España.

Fulgencio Batista salió de Cuba antes del amanecer, en la víspera del Año Nuevo de 1959, con ciento ochenta de sus seguidores más cercanos, después de haber amasado ilegalmente una fortuna de $300 millones de dólares americanos. 
Vivió el resto de su vida en España y en Portugal. Murió el 6 de agosto de 1973 en Marbella, España.

El Che e Hilda se casaron el día 8 de agosto de 1955, en Tepotzotlán, cerca de Ciudad de México, Hilda en

ese momento se encontraba cuatro meses embarazada. El padrino de la boda fue Raúl Castro. 
El grupo comenzó a reunirse y organizarse para buscar soluciones para poder comenzar a funcionar debidamente, en esos momentos carecían de medios económicos suficientes.
Para entrenarse, comenzaron haciendo caminatas en grupos por la ciudad, alquilaban botes públicos en el parque del bosque Chapultequec. 
Cuando mejoraron las condiciones físicas, primero escalaron el Cerro Sacatenco que tiene la altura de 2500 metros para después poder escalar los 3000 metros del Chiquihuite.

También hacían practicas de preparación física y de lucha libre bajo la dirección de Arsacio Vanegas en un gimnasio de la ciudad que alquilaban por unas horas situado en la calle Bucarely.
Para conocer los manejos de un arma, tomaban lecciones en el "Campo de Tiros Gamito" que estaba situado fuera de la ciudad.

Para recaudar finanzas la dirección del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) necesitaba el apoyo 
económico que pudieran aportar la numerosa comunidad cubana residente en EEUU.
Se le organizó un viaje a Fidel, y éste arribó en Philadelphia el 20 de octubre. 
Otro de los cubanos del grupo, Juan Manuel Márquez, uno de los cuadros más importantes en la organización de la insurrección armada contra la dictadura de Batista, había llegado unas semanas antes para ultimar los detalles con los máximos dirigentes de las organizaciones que agrupaban a los residentes cubanos en ese país.
Fidel dio charlas a sus compatriotas de Nueva York y después viajó a Miami, dejando el mensaje que sin la solidaridad de ellos, no sería posible la liberación de Cuba, y les hizo saber la promesa que había hecho al salir de la prisión de Isla de Pinos al sur del Golfo de Batabanó en el mar de las Antillas, seguía en pie: 
"Puedo hacerles saber, con toda confianza, que en 1956 seremos libres o mártires."
Al final de la extensa gira el resultado para la organización fue de un fuerte apoyo económico y también con la fundación de varios clubes patrióticos para que continuaran con la campaña de apoyo. 
Finalmente regresó a la Ciudad de Méjico el día 10 de diciembre.
También cabe recalcar que desde Cuba el grupo recibió una gran ayuda económica y logística a través de la organización política el M-26-7, comandado por Frank País García.
Unos días más tarde, Fidel conoció a Alberto Bayo, (foto) nacionalizado en Méjico, hijo de padres españoles y nacido en Cuba en el año 1892, y quien falleció allí en el año 1967. 
Bayo era un veterano coronel del Ejército Republicano en la Guerra Civil Española.
Fidel contrató sus servicios por una determinada suma de dinero, la cual después se rebajó el monto, pero al final no cobró un centavo y llegó a vender valiosas pertenencias suyas para colaborar financieramente con la revolución. 
Bayo inmediatamente se unió al grupo y fue la persona en cargo de instruir a los revolucionarios con clases teóricas sobre táctica guerrilleras; el Che fue nombrado encargado de dar lecturas para el esclarecimiento ideológico y cultural.

Al contar con dinero disponible en sus arcas, la organización comenzó con las compras de armas. 
Estas se las adquirían a Antonio del Conde Pontones el "Cuate", propietario de “Armería Del Conde”, negocio que estaba situado en la calle Revillallegigedo N°47 en la ciudad de Méjico. 

A principios del 1956 por intermedio de Bayo. el Che arrendó el rancho (hacienda) "Santa Rosa" en la localidad de Chalco a 40 kilómetros de la capital, propiedad de Erasmo Rivera.
Ya instalados allí, el Che cumplía con la función de ser el responsable general del lugar y Bayo el encargado de enseñar y dirigir la instrucción militar a los revolucionarios.
Los integrantes de los grupos después de adquirir cierta experiencia en el campo de tiro de Gamitos, se

entrenaban en pequeños grupos alternadamente en este lugar para perfeccionar más su experiencia en el conocimiento y en el manejo de armas que irían a usar en su misión libertadora.
También por lo extenso y lo solitaria de la zona en que se encontraba la propiedad, se usaba para hacer grandes caminatas y aprender a sobrevivir con pocas raciones de alimentos y agua.
Al final del año 1955, Batista envió a Evaristo Venéreo González y al capitán de navío Nicolás Cartaya Gómez a infiltrarse y espiar las actividades del grupo y tratar de sobornar a integrantes corruptos del cuerpo de la policía mejicana para así poder detener a Fidel y al resto de sus colaboradores cubanos. 
El plan era presentarlos frente a las autoridades de inmigración y de esa manera poder procesarlos por violar la leyes de población mejicanas, y así deportarlos de vuelta a Cuba. 

Las relaciones sentimentales del joven matrimonio del Che con Hilda no marchaban nada bien, tenían

muchas diferencias y no se entendían, muchas eran las discusiones y los problemas no se resolvían; lo que alivió momentáneamente la situación y limó un poco las asperezas entre los dos fue el nacimiento de su hija, a quien llamaron Hilda Beatriz Guevara Gadea, la niña nació el día 15 de febrero de 1956, a las siete de la tarde. La llamaron Hilda por su madre y Beatriz, en honor a la tía preferida del Che. 
Cuando Fidel vio a la recién nacida pronosticó: "Esta niña se va a educar en Cuba." 

                                                                                                                                                                       (sigue...)