Biografía del Che (9°)

 

El lugar del desembarco no fue el más indicado, porque la marea en ese lugar habitualmente es baja  formando pantanos y ciénagas con el agua del mar; y los manglares que allí existen se extienden por más de dos kilómetros a lo ancho de la costa, sus raíces se encuentran sobre el nivel del agua formando una red enmarañada y entre ellas crecen plantas conocidas como "cortadora" por sus filosas hojas y si se agregan los mosquitos y las sanguijuelas que abundan en esos parajes, hacen todo eso un área muy difícil de cruzar a pie. Llevó más de dos horas salvar ese obstáculo, fue una penosa travesía que tuvo como resultado hombres lesionados, uniformes y botas dañados y armas y pertrechos perdidos por el camino.
La mayor parte de la tropa sufrieron llagas en los pies debido a las botas nuevas.
A las 07.00 el comando del ejercito recibió información que Fidel con un grupo de más de 200 hombres habían desembarcado en los manglares y alrededor de las 10 de la mañana, la aviación ametrallaba a tiros los pantanos con la esperanza que los revolucionarios se encontraran todavía allí dentro.
Después de salir de ese infierno, se internaron dentro de los cañaverales de la compañía Central Niquero.

Para el día 4 de diciembre, ya llevaban dos días racionando los pocos alimentos y el agua que quedaba.
El grupo se encontró con el campesino Laureano Noa Yang quien les hizo de guía por varias horas. Después de dormir una horas, por la noche continuaron la marcha y al amanecer llegaron a una zona conocida como Alegría del Pió, unas horas más tarde el cansancio les obligó a tomar otro descanso, eran las 16.45 cuando estaban almorzando la poca ración que les quedaba, sin saber que el campesino los había delatado y guiado los soldados hacia donde se encontraban en ese momento.
El Che dijo que para el ejército de Batista el guía era innecesario, porque por la falta de experiencia y la inmediata necesidad de saciar su sed, la tropa masticaba las cañas de azúcar e iba dejando tirados los restos en a las orillas del camino del cañaveral.
Los soldados tomaron posición y rodearon a los revolucionarios y comenzaron a disparar sus armas, para el grupo, al ser tomados por sorpresa, el desconcierto y el caos fue total. 
El sentido de supervivencia los hizo que todos corrieron a refugiarse en los cañaverales.

En esos momentos el Che se encontraba almorzando y conversando con Jesús Montané acerca de sus respectivos hijos cuando fue sorprendido por el nutrido tiroteo y se le presentó esta situación: 
"Quizás esa fue la primera vez que tuve planteado prácticamente ante mí el dilema de mi dedicación a la medicina o a mi deber de soldado revolucionario. Tenía delante una mochila llena de medicamentos y una caja de balas, las dos eran mucho peso para transportarlas juntas; tomé la caja de balas, dejando la mochila para cruzar el claro que me separaba de las cañas." 
Corriendo junto a Emilio Abentosa, antes de llegar al cañaveral, una ráfaga de ametralladora los hirió a los dos, el Che recibió un disparo que hubiera sido mortal si no hubiera rebotado en la caja de balas que llevaba, ésta le salvó la vida y sólo fue herido superficialmente en el cuello, pero la pérdida de sangre fue mucha y una ataque fuerte de asma que en ese momento lo atacó no lo dejaba caminar, se sentía sin fuerzas y sin ánimo ninguno:
"...Inmediatamenteme puse a pensar en la mejor manera de morir en ese minuto en que parecía todo perdido..."
Juan Almeida (foto) lo encontró. lo ayudó a levantarse y lo alentó a seguir; él lo narra esos momentos 
 así: "Por un momento quedé solo, tendido allí esperando la muerte. Almeida llegó hasta mí y me dio ánimos para seguir, a pesar de los dolores, lo hice y entramos en el cañaveral..."
Al ataque se les unió la fuerza aérea que rastrillaba con ráfagas de ametralladoras el cañaveral.
El ejercito hizo el pedido que se rindieran y fue rechazado por Camilo Cienfuego que respondió:
"Aquí no se rinde nadie..." 
Entonces inmediatamente el ejercito prendió fuego al cañaveral para obligar a los revolucionarios que salieran de allí antes de llegar la noche, y así evitar que estos con la ayuda de la oscuridad pudieran evadirse de la trampa en que se encontraban.
El Che y Almeida encontró otros tres compañeros cuando lograron salir del cañaveral.
Después de caminar por varias horas, decidieron tomar un descanso y durmieron unas horas.
Al día siguiente, los integrantes de la expedición que pudieron escapar de la emboscada se encontraban dispersos de uno a los otros, algunos solos, otros en pequeños grupos. 
El grupo en que se encontraba el Che y que era dirigido por Almeida se encontraba perdido por no conocer el terreno. 
Continuaron la marcha y al amanecer del día 7 se encontraron con un grupo de otros tres compañeros que estaba bajo el comando de Camilo Cienfuegos (foto). Decidieron juntarse y continuar todos juntos.
El Che cuenta aquí una anécdota de Camilo del día 8:
"Camilo tenía hambre y quería comer; no le importaba cómo ni dónde, simplemente quería comer, tuvimos fuertes broncas (argumentos) con Camilo porque quería constantemente meterse en los bohíos (rancho, choza) para pedir algo y dos veces, por seguir los consejos del bando comilón estuvimos a punto de caer en las manos del ejercito que había asesinado a decenas de nuestros compañeros. Al noveno día la parte "glotona" triunfó; fuimos a un bohío, comimos y nos enfermamos todos, pero entre los más enfermos naturalmente estaba Camilo, que había engullido como un león un cabrito entero."
El día 10 de diciembre llegaron al borde de una cañada conocida como Boca de Toro. Esta les impedía seguir adelante, dieron un rodeo y comenzaron a escalarla, cuando los sorprendió la luz del día se escondieron en una cueva.
Racionando el agua que era muy escasa y sin tener nada que comer, al anochecer continuaron la marcha. 
Al amanecer del día 12 encontraron un arroyo donde podían saciar su sed y asearse.
El día 13 tuvieron la buena suerte de encontrar la casa del campesino Alfredo González en la zona de Alto de Regino, éste y su familia les proporcionaron abundante comida.
Al enterarse los campesinos del lugar, les consiguieron ropas limpias y los llevaron a varias diferentes casas para poder dormir y descansar.
El próximo día estaban esperando otra vez a que cayera la noche para continuar la marcha. Alguien los había delatado y un grupo de soldados llegó a la casa de Alfredo González y detuvieron a Pablo Hurtado que se había quedado allí a descansar, porque se encontraba en muy mal estado físico.
Percatándose de la situación, Ofelia Arcis escondió a los tres guerrilleros que tenía en su casa y envió a su hijo Hibrahim que transmitiera la noticia dónde se encontraba el resto del grupo, al enterarse estos de la mala noticia, con ayuda de los lugareños, urgentemente continuaron la marcha.
El día 19 de diciembre, a la noche llegaron a Purial de Vicana.
El día 21, en las primeras horas de la madrugada, llegaron al punto predestinado que era la casa de Ramón "Mongo" Pérez y allí se encontraron con otros ocho compañeros que habían llegado antes que ellos, luego más tarde se le agregarían cinco mas.
En esta finca, el 18 de diciembre, cuando Fidel y su hemano Raúl se reunieron, se desarrolló este diálogo: “¿—Cuántos fusiles traes? —pregunta Fidel a su hermano menor.

"-Cinco."
“—¡Y dos que tengo yo, siete! ¡Ahora sí ganamos la guerra!”


El 23 de diciembre, Fidel ordenó a Faustino Pérez que fuera hasta la ciudad de Manzanillo para contactarse con Celia Sánchez Mandulay, que ésta diera instrucciones a Frank País (foto) y otros dirigentes del M-26-7 de organizar una conferencia de prensa para desmentir la propaganda que el régimen de Batista difundía a través de la prensa oral y escrita que Fidel había muerto en los combates después del desembarco. 
El 25 de diciembre, voluntariamente se incorporaron oficialmente a la guerrilla los ocho campesinos que protegieron y ayudaron a los revolucionarios al llegar a la casa de Mongo.
Para el 27 de diciembre, el balance  de la suerte que corrió el grupo expedicionario del Granma fue 20 que se lograron reunir en la casa de Mongo, entre ellos estaban Fidel y Raúl Castro, Juan Almeida, Camilo Cienfuegos, el Che, 21 fueron detenidos, 21 los muertos y 20 que lograron escapar el cerco y pudieron llegaron a distinto puntos de la isla (de los cuales 7 de ellos más tarde se reincorporaron a la guerrilla en la Sierra Maestra) más los 8 nuevos integrantes.
El 30 de diciembre, el pequeño grupo de 26 combatientes, inició su marcha hacia la Sierra Maestra guiado por Cresencio Pérez, uno de los campesinos recién ingresados.

El 1° de enero del 1957, llegaron a un lugar conocido como Caridad de Mota.
El día 3 de enero, en Lomas de Caracas, se unió al grupo otro campesino Eutemio Guerra.
Al llegar a las orillas del Rió Magdalena. acamparon y descansaron por dos días y desde allí se planeó la primera acción guerrillera en contrarrestar al enemigo con un ataque al Cuartel del Plata.
El 17 de enero, a las 02.40, Fidel con una ráfaga de ametralladora comenzó el ataque y le dio el bautismo de fuego a los 22 integrantes de fuerzas rebeldes que participaron ese dia en el combate de la Plata. Fue la primera victoria del Ejército Rebelde sin bajas o heridos, pero ocasionando 2 bajas y 5 heridos al ejército de Batista y consiguieron alzarse con armamentos.
El 22 de enero, participó el Che en el combate de Palma Mocha y ahí eliminó a su primer enemigo.
El 30 de enero, la cocina que estaba a 30 metros del campamento rebelde, fue atacado por un grupo de aviones. Los detectaron por estar cocinando durante el día en una fogata al aire libre, el humo guío a los aviones de su posición. Fueron atacados, pero sin causarles ninguna baja.
El 9 de febrero, Eutemio Guerra, quien era un espía, delató su posición y sufrieron un ataque en el campamento; se separaron y se dispersaron. 

El 12 de febrero, se juntaron en otro punto de la Sierra Maestra y el balance fue 3 bajas y algunas deserciones. El "Ejercito Rebelde Reunificado" contaba solamente en ese momento con 18 integrantes.

Aquí el Che describe el porqué de algunas de las deserciones dentro de las filas y lo duro que era la vida de la guerrilla en los primero meses en la Sierra Maestra:
"...Se fueron algunos otros muchachos cuya retirada fue más bien una ganancia para la tropa (rebelde). Recuerdo a uno que le dio un ataque de nervio y empezó a gritar, en medio de aquella soledad de monte y guerrilla, que lo habían enviado a un campamento con abundante agua comida y defensa antiaérea y en vez de eso los aviones lo acosaban y no tenía lugar fijo, ni comida ni siquiera agua para tomar. Más o menos, era la impresión de los combatientes a los primeros días de vida de campaña. Después los que se quedaban y resistían las primeras pruebas se acostumbrarían a la suciedad, a la falta de agua y comida, de techo, de seguridad y a vivir continuamente confiado sólo en el fusil y amparado en la cohesión y resistencia del pequeño núcleo guerrillero..."

Sin la ayuda valiosa que aportaron los campesinos que se unieron a la guerrilla, con la experiencia y el conocimiento de vivir en su propio terreno, desconocido para los que eran de la ciudad, el intento de llevar la revolución adelante hubiera sido todo un fracaso, pero medida que pasaba el tiempo, el ejército rebelde hizo una tarea política muy inteligente que logró afianzarlos entre las masas.
El Che lo dice bien claro sobre este punto:
"Por aquella época nuestros hombres más valiosos para la lucha en la montaña eran lo de extracción campesina."

No sólo en las montañas se combatía, en ciudades y pueblos la lucha por derrocar a la dictadura se acrecentaba en forma acelerada día a día. El 13 de marzo de 1957 se planeó asaltar al Palacio Presidencial conjuntamente copar Radio Reloj. 
El plan falló y la acción no tuvo el resultado esperado, allí fueron apresados y asesinados varios jóvenes, entre ellos José Antonio Echeverría, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

El 23 de abril, a un periodista norteamericano llamado Bob Talber con su camarógrafo se le permitió subir a la Sierra Maestra y hacer una entrevista a Fidel y a los rebeldes, cual fue televisada en su país.

El 28 de mayo, el Che participó en el combate del Uvero, cual duro por 2 horas y media, de los 80 

combatientes que ya contaba en ese momento, el Ejército Rebelde tuvieron 6 bajas y nueve heridos, el ejercito de Batista sufrió 14 bajas, 19 heridos, 14 prisioneros y se escaparon 6. 
Al partir de este combate, la moral los rebeldes se les acrecentó y ya tenían más esperanzas de lograr un triunfo final. Aquí el Ejército Rebelde había madurado y "llegado a la mayoría de edad".
Enrique López le subministró al Che un lugar donde se quedó a curar los compañeros heridos, tarea que le llevó casi un mes en realizar por la gravedad de algunos de ellos y la falta de recursos.

En los primeros días de julio, por el valor demostrado en acción, se le otorgó el grado de capitán y quedó a cargo de una nueva columna recién formada.

El 21 de julio, los oficiales tenían que firmar un documento recién redactado a Frank País de condolencia por el asesinato de su hermano menor Josué, que cometieron las fuerzas policiales de Batista el 30 de junio de ese año.
Cuando el Che iba a firmarlo y escribir su grado, Fidel Castro simplemente le ordena:
"Ponle comandante." 
Así de esa manera, con solamente 29 años, ascendió al máximo grado existente en el Ejército Rebelde, y el lo estampó en su diario de esta manera:
"La dosís de vanidad que todos tenemos dentro, hizo que me sintiera el hombre más feliz de la tierra ese día. El símbolo de mi nombramiento, una pequeña estrella, me fue dada por Celia (Sánchez, foto)..." 
Y aquí Fidel explica cómo el Che se ganó su grado de comandante:
"... la doble admiración hacia aquel compañero que luchaba junto a nosotros, que no había nacido en esta tierra, que era un hombre de ideas profundas, que era un hombre en cuya mente bullían sueños de lucha en otras partes del continente y, sin embargo, aquel altruismo, aquel desinterés, aquella disposición a hacer siempre lo más difícil, a arriesgar su vida constantemente.
Fue así como se ganó los grados de Comandante y de jefe de la segunda columna que se organizara en la Sierra Maestra. Fue así como comenzó a crecer su prestigio, como comenzó a adquirir su fama de magnífico combatiente que hubo de llevar a los grados más altos en el transcurso de la guerra."


El más tarde reconoció que Raúl Castro debió de ser nombrado comandante primero que él; porque Raúl era un veterano del ataque al cuartel de Moncada y fue uno de los pocos que llegó sin abandonar su arma a la casa Ramón "Mongo" Pérez.
Por su cargo de comandante, quedó en mando de la 2° Columna del Ejército Guerrillero que posteriormente fue llamada la 4° columna y contaba con 4 pelotones, y que fue creada para que se estableciera en la zona occidental de la Sierra Maestra, para desde allí lanzar sus ataques contra las tropas del ejército de Batista y rechazar sus incursiones dentro del territorio guerrillero.
Más tarde fue conocida también con el nombre "Columna Ciro Redondo García" en memoria de este rebelde nacido en Artemisa el 9 de diciembre de 1931 y quien murió en el combate de Mar Verde el 29 de noviembre de 1957, también fue uno de los participantes en el ataque al Cuartel Moncada.
El 30 de Julio, Frank País, con sólo 23 años de edad, fue, como su hermano, cobardemente asesinado por las fuerzas del régimen. Frank cayó en acción junto a otro joven cubano René Ramos Latour. En el año 1959, se decretó en Cuba Día de los Mártires de la Revolución Cubana, el día 30 de Julio, para así honrar a todos los que ofrendaron su vida por la liberación de este país. 

Se incorporó a la fuerza Rebelde Sergio del Valle, para cumplir funciones de médico.

En Bueycito, la noche del 31 de julio, estrenó sus grados de Comandante, en su primera acción victoriosa al frente de la columna No. 4, tomando un pequeño cuartel ocupado por 12 guardias.
Se llevaron todo lo que les podía ser útil y después encendieron las barracas. 

En agosto, instaló su campamento en El Hombrito.

El 29 de agosto de 1957, el Che otra vez a mando de su columna, consiguió otra importante victoria, en la zona del Hombrito.

El 15 de septiembre, participó en el combate de Pino del Agua.

El 17 de septiembre, la columna del Che obtuvo una nueva victoria en la batalla de Pino del Agua.
Allí Camilo Cienfuegos se unió al grupo del Che.

El 1º de noviembre de 1957, el Che creó el periódico ”El Cubano Libre”. El 4 de noviembre de 1957, se logró conseguir un viejo mimeógrafo, para poder editar "El Cubano Libre", nombre en honor al periódico mambí de las guerras de la liberación de los años 1868 y 1895.
El Che escribiría en él, bajo el seudónimo de "El Francotirador". 
En uno de sus análisis acerca de la difusión de la campaña revolucionaria del año 1957, señala:
"...- primero creamos un pequeño periódico llamado "El Cubano libre" en recordación a los héroes de la manigua del cual salieron tres o cuatro números bajo nuestra dirección...teníamos un mimeógrafo traído del llano y con él tirábamos los números..."

El 29 de noviembre de 1957, se produjo un duro enfrentamiento con las tropas del ejército: 

"La lucha ha durado once horas, desde la mañana hasta el anochecer."

El 16 de febrero de 1958, en Pino del Agua, el Ejército Rebelde se alzó con otra importante victoria y fue la última vez en que participaron en el mismo combate todos los jefes fundadores del Ejército Rebelde: Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Raúl Castro, Juan Almeida, Ramiro Valdés, Efigenio Ameijeiras y Guillermo García. 

Otro de los medios de difusión y propaganda creados por el Che en la Sierra Maestra fue una estación de radio. Eduardo Fernández Rodríguez, técnico en radio y televisión fue quien montó el equipo transmisor y Ricardo Martínez fue uno de sus primeros locutores, y fueron ellos los que le encontraron el nombre a "Radio Rebelde".
Después de semanas de arduo trabajo, el día 24 de febrero a las cinco de la tarde, Fidel salió al aire con la primera transmisión del otro órgano oficial de noticias del M-26-7 y del Ejército Rebelde. Radio Rebelde llegó a ser, a finales del 1958, una de las estaciones de radio más escuchadas en Cuba.

El 28 de marzo de 1958, el Che fue trasladado a la Escuela de Reclutas para preparar a los nuevos integrantes de la Columna Invasora No. 8.
Ramiro Valdés Menéndez fue ascendido a comandante y quedó al frente de la Columna No. 4.

El 15 de abril fue autorizado y llegó al campamento de la Sierra Maestra el periodista argentino Jorge 

 Ricardo Massetti y entrevistó a Fidel y al Che.
Masetti, entre las varias preguntas que formuló, le hace ésta al Che: 
Massetti: "¿Y no temes que se pueda calificar tu intervención en los asuntos internos de una patria que no es la tuya, como una intromisión?"
Che: "En primer lugar, yo considero mi patria no solamente Argentina, sino toda América. Tengo antecedentes tan gloriosos como el de Martí y es precisamente en su tierra en donde yo me atengo a su doctrina. Además, no puedo concebir que se llame intromisión al darme personalmente, al darme entero, al ofrecer mi sangre por una causa que considero justa y popular, al ayudar a un pueblo a liberarse de una tiranía, que sí admite la intromisión de una potencia extranjera que le ayuda con armas, con aviones, con dinero y con oficiales instructores. Ningún país hasta ahora ha denunciado la intromisión norteamericana en los asuntos cubanos ni ningún diario acusa a los yanquis de ayudar a Batista a masacrar a su pueblo..."
Massetti en el año1963 toma líderazgo del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) en la provincia de Salta, Argentina. En una batalla con el ejército argentino, Masetti y sus compañeros fueron aniquilados el 21 de abril de 1964; su cuerpo y el de varios de los combatientes nunca fueron hallados.
El 21 agosto en La Plata, Fidel entregó a Che la designación para conducir desde la Sierra Maestra hasta Las Villas, la columna invasora Ciro Redondo.
Partes de la carta decían textualmente:
"Se asigna al Comandante Ernesto Guevara la misión de conducir desde la Sierra Maestra hasta la provincia de Las Villas una Columna rebelde y operar en dicho territorio de acuerdo con el plan estratégico del Ejército Rebelde ... tendrá como objetivo estratégico batir al enemigo incesantemente en el territorio central de Cuba, e interceptar hasta su total paralización los movimientos de tropas enemigas por tierra desde Occidente a Oriente, y otros que oportunamente se le ordene."
El 30 de agosto se planeó de iniciar la marcha transportándose las tropas en camiones, pero mientras se esperaban la llegada de los vehículos, la fuerza aérea del ejercito detectó una avioneta que traía a los rebeldes un cargamento de armas, y bombardeó el aeropuerto. Las tropas enemigas también detuvieron la camioneta que transportaba uniformes y gasolina.

El 31 de agosto, sin otras opciones inmediatas, se comenzó la marcha a pie, ésta llevó 7 semanas, las cuales fueron muy duras, partiendo de la provincia de Oriente cruzaron Camagüey para llegar a Las Villas, recorrieron un total de más de 650 kilómetros, soportaron un ciclón, una emboscada en la noche del 9 de setiembre donde murieron dos rebeldes y al ser localizados por las fuerzas enemigas, de allí en adelante fueron hostigados constantemente; durmieron en zonas inundadas, las plagas de mosquitos hacían insoportables las horas de descanso, tuvieron que beber agua de los ríos pantanosos y comer un promedio de dos veces por semana

Finalmente arribaron al Escambray el 16 de octubre, con los pies llagados por la marcha y los hongos, las fuerzas de los rebeldes estaban bastante agotadas y debilitadas. 
Acamparon en la antigua Planta Cantú, donde la columna rebelde tomara el primer descanso.

El 29 de noviembre, iniciando la ofensiva, el ejército contra el Escambray usó las tropas para atacar con ayuda de la fuerza aérea que bombardeó los campamentos rebeldes de Manacas, Gavilanes y El Pedrero.

El 30 de noviembre, el ejército enfrentó la resistencia de las tácticas militares usadas por el Che. Los rebeldes frenaron la ofensiva, contraatacaron y le destruyeron un tanque, y sufrieron un número importante de bajas y pérdidas de armas y municiones que pasaron a manos de los rebeldes.

El día 1° de diciembre, el Che informó que: 
“...los esfuerzos del enemigo por avanzar fueron frustrados en todo el frente de combate, ocasionándoles muchas bajas...”.

El 2 de diciembre, el ejército comenzó a retirarse. El Ejército Rebelde pasó al contraataque una vez más, nuevamente otro tanque les fue destruído al ejército.
El 5 de diciembre, el ejército de Batista continuó replegándose en dirección a Santa Clara.

La estación de radio 6BF del Ejército Rebelde el 13 diciembre entrevistó al Che y le preguntaron de la situación del régimen, respondió, como un buen augurio para el pueblo cubano:
"Creo que está al borde de un colapso."

El 15 de diciembre, los hombres de la columna 8 volaron con explosivos el puente sobre el río Sagua la Chica cerca del pueblo de Falcón, con el proposito de impedir el paso del tren blindado hacia Oriente, de esta manera todas las ciudades al este de Santa Clara quedaron aisladas de La Habana.

El 18 de diciembre, otra derrota para el ejército, el poblado de Fomento quedó bajo el mando de las tropas del Che.

A las 8:00 de la mañana, de día 22 de diciembre, en una ofensiva relámpago, para no darle tregua al enemigo de recuperarse, las tropas de la columna 8 atacaron el cuartel de la ciudad de Cabaiguán. 

Las noticias llegadas de la caída de Cabaiguán afectaron la moral del ejército de Sancti Spíritus y al día siguiente, a las 6 y 30 de la tarde, el pueblo invadió las calles en señal de alegría después que la estación de radio local les informara de la liberación de Sancti Spíritus, la cual era en esos momentos, la población más importante del país en manos de los rebeldes. El día de navidad, tomaron Placetas y al próximo día cayó Remedios.
El Che y sus hombres controlaban, desde Sancti Spíritus hasta Placetas.
El ejército, sin ofrecer resistencia, se retiró de Camajuaní, dándole paso para el asalto definitivo a la capital provincial de Las Villas. 
El 28 de diciembre de 1958, llegaron a Santa Clara.
Cuando la columna del Che sitiaba los puestos más importantes de Santa Clara, las tropas del Directorio Revolucionario se encargaban de tomar el cuartel N° 31 de la Guardia Rural.

El 29 de diciembre, inició la lucha, primero usaron la universidad como base de operaciones, para después establecer la comandancia más cerca del centro de la ciudad.

Mientras tanto, en Buenos Aires, el 31 de diciembre de 1958, los padres del Che recibieron una agradable sorpresa, Don Ernesto su padre lo relató de esta manera:
Aquella noche de Año Nuevo, cuando ya estábamos todos reunidos y no esperábamos a nadie más, cerca de las once de la noche llamaron a la puerta. Abrimos, y en el umbral encontramos un sobre. Hasta la fecha no sé quién lo dejó. En el sobre había esta notita: 

“Queridos viejos: Me siento perfectamente. He gastado dos, me quedan cinco. Continúo trabajando. Les escribo poco y así será en lo sucesivo. Sin embargo, confíen en que Dios es Argentino. Les abraza fuertemente a todos, Teté.”
El 1° de enero 1959, : Concluida la batalla de Santa Clara, el Che demostró una enorme capacidad combativa y política, sus tácticas y dirección de la misma lo llevó a conquistar una victoria muy importante, cual sería el artífice en precipitar la caída de la dictadura y llegar a la victoria revolucionaria

El 2 de enero, recibió la orden de Fidel de continuar hasta la capital.
El 3 de enero, asume el mando militar de la fortaleza de la Cabaña, en la Ciudad de La Habana.
En los primeros días, el pueblo y sus organizaciones le ofrendaron en agradecimiento homenajes a sus libertadores.
Al Che nunca le gustó recibir homenajes a su por persona por lo que el había hecho, simplemente era una obligación para el hacerlo. Un día fue invitado a la sede de la Central de Trabajadores de Cuba, y por primera vez después del triunfo de la Revolución, habló en público.
Cuando sube al estrado, los trabajadores clamaban "Viva el Che Guevara".
Pidió silencio y se dirigió a los presentes de ese acto:
"Compañeros, ante todo, quiero decirles que yo vine aquí no a recibir un homenaje sino a rendir un homenaje. Esa fue mi primer intención y la mantengo aún hoy. Vine aquí a rendir el homenaje del Ejército Rebelde y a la clase obrera cubana."
El 7 de enero, Camilo Cienfuegos quiso darle una agradable sorpresa al Che autorizando a sus padres   a  abordar el avión que retornaba con un grupo de exiliados cubanos que se hallaban en ese país. Celia aprovechó la oportunidad y partió con sus hijos Celia y Juan Martín, Don Ernesto se encontraba enfermo y viajó un mes más tarde. Celia, al abrazar a su hijo en el aeropuerto, no pudo contener las lágrimas.

                                                                                                                                                                       (sigue...)