Relatos y notas del segundo viaje: México

Al día siguiente (ese mismo día por la noche, mejor dicho) nos embarcamos rumbo a Veracruz en la "Ana Graciela"; una pequeña motonave de 150 toneladas en la que anduvimos un día bien y al otro se desató un norte regular que no hizo bailar de lo lindo. Descansamos un día en Veracruz y nos largamos a México por el camino de Córdoba donde nos quedamos una hora para conocerlo. No vale gran cosa, pero es muy agradable, situada a más de 800 m sobre el nivel del mar, tiene un aire fresquito dentro de su ambiente tropical, hay sembradillos café en abundancia. Cerca de allí está Orizaba que ya es mucho más andina y, por ende, más tétrica, más fría. A la salida de esta última, como una dependencia está Río Blanco, donde se produjo una histórica masacre de obreros que reclamaban por la explotación de una compañía Yanqui, no recuerdo el año.

Dos acontecimientos importantes solamente; uno de ellos demuestra que me estoy haciendo viejo: una chica a la que ayudé a redactar una tesis me puso entre los directores (aquí existe la costumbre de dedicar las tesis a medio mundo) y yo me sentí bastante contento. El otro es muy lindo, fui al Iztacihualt, el tercer volcán de México, el camino es muy largo y era lo que se llama una novatada en la que iban algunos caballos. Al principio caminé a la par de los mejores pero en un momento me paré cinco minutos a curarme una ampolla y cuando volví a caminar me tiré a todo trapo para alcanzar al grueso de la columna; la alcancé pero ya sentido y al final me empecé a sentir cansado. Tuve entonces la suerte de encontrar una chica que no daba más y con el pretexto de ayudarla (iba a caballo) me fui colgado del estribo. Llegamos por fin a la carpa donde había que pasar la noche y mi noche estuvo llena de frío, durmiendo muy mal. Cuando llegamos estaba la tierra seca, al levantarnos al día siguiente había 30 o 40 cm de nieve y seguía nevando. Se resolvió subir de todas maneras pero no se pudo llegar ni al cuello, de modo que a las 11 de la mañana iniciábamos el retorno.

Todo el camino que había sido polvoriento y pedregoso estaba ahora cubierto de nieve, yo que padezco de mala circulación en las patas llevaba cinco pares de medias, lo que casi no me dejaba caminar, pero un arriero que llevaba las mulas de cargas pasó, con sus patas al aire tan campante me acomplejó. Al llegar a la zona boscosa fue cuando el espectáculo estuvo más bonito pues la nieve en los pinos es algo formidable, además estaba cayendo nieve todo el tiempo y eso aumentaba la belleza del cuadro. Llegué molido a la casa.

Otra vez al Iztacihualt, después de unos y otros fracasos. Esta vez la cosa fue así: llegamos 9 a la poya al amanecer y empezamos a subir bordeando la Gubia rumbo al refugio de Ago, loco para enderezar las rodillas. Cuando atacamos la nieve, dos se volvieron; yo quedé en el último grupo y el que iba conmigo al atacar el glaciar y ver que era puro hielo se volvió, entonces quedé sólo atrás y me caí, quedando agarrado de una saliente en el hielo. La caída me hizo más prudente y caminaba muy despacio. El guía trataba de darme ánimo y mostrarme como se hacía para subir cuando se vino abajo. Pasó al lado mío como una bala tratando desesperadamente de clavar de piolet en el hielo y al fin se fue a detener después de rodar unos 80m, cerca de un precipicio de donde daba el salto grande a la mierda. Al darse el porrazo el guía, bajamos todos con mucho cuidado, dándose el caso de que tardamos más en bajar que subir. El guía se sentía agotado y erró después del camino de bajada de modo que llegamos a las 6 de tarde a la poya.

Ha pasado mucho tiempo y muchos acontecimientos no se han declarado. Solamente expondré los más importantes. Desde el 15 de febrero de 1956 soy padre: Hilda Beatriz Guevara es la primogénita. Pertenezco a grupo de Roca del CE de México. Fracasaron cinco puesto que se me ofrecían y me metí de camarógrafo con una pequeña compañía, mis progresos en el arte cinematográficos son rápidos. Mis proyectos para el futuro son nebulosos pero espero terminar un par de trabajos de investigación. Este año puede ser importante para mi futuro. Ya me fui de los hospitales. Escribiré con más detalle.