25 de AGOSTO 1825

Si en 1820 parecía que todo se había derrumbado, un sentimiento de patria libre quedó en silencio pero de pie. La declaración, unánime del Cabildo, del 29 de octubre de 1823, echó las simientes para el año de 1825 al establecer "nulo, arbitrario y criminal el acto de incorporación a la monarquía portuguesa sancionado por el Congreso de 1821... ", "... nulas y de ningún valor las actas de incorporación de los pueblos de la campaña al Imperio del Brasil..." y "... que esta Provincia Oriental del Uruguay no pertenece, ni debe, ni quiere pertenecer a otro Poder, Estado o Nación que la que componen las Provincias de la antigua Unión del Río de la Plata...".
Los sucesos del 1823, la impopular entrada de Lecor en Montevideo y el triunfo de Antonio José de Sucre sobre los españoles en Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, sin dudas que abrieron el camino al levantamiento del 25.
En una rápida sucesión de hechos fundamentales, la Cruzada Libertadora, con Lavalleja y Oribe al frente, desembarcó en suelo patrio el 19 de abril y comenzó la gloriosa revolución de los Treinta y Tres Orientales.
A los naturales hechos militares se fueron agregando los hechos políticos.  Así, Lavalleja,
dejando al mando de Oribe una no muy numerosa fuerza sitiando Montevideo, instaló su cuartel general en la villa de la Florida y desde allí invitó y convocó a todos los Cabildos, excepto el de Montevideo, para que eligieran como su respectivo representante "un sujeto de virtudes, patriotismo, instrucción y responsabilidad que ser miembro del gobierno provisorio..."
Este Gobierno Provisorio se instaló el 14 de junio -- la convocatoria había sido hecha el 27 de mayo -- con Francisco Joaquin Muñoz (Maldonado), Loreto Gomensoro (Canelones), Manuel Durán (San José), Juan José Vázquez (Santo Domingo de Soriano) y Manuel Calleros (Colonia del Sacramento) que lo presidió. Lavalleja presentó una Memoria y el Gobierno lo designó Brigadier General y lo ratificó como Comandante en Jefe del Ejército.

El 20 de agosto se instala la Sala de Representantes en la Villa de la Florida.  La integran Juan Fco. Larrobla que preside, Luis Eduardo Pérez, Manuel Calleros, Joaquín Suárez, Juan de León, Santiago Sierra, Juan José Vázquez, Gabriel Antonio Pereira, Atanasio Lapido, Carlos Anaya, Mateo Lázaro Córtes, Simón del Pino, Juan Tomás Núñez, Ignacio Barrios y Felipe Álvarez Bengoehea que ocupa la secretaría.  Están ausentes Francisco Joaquín Muñoz en Buenos Aires representando al cuerpo, y Pedro Nicolás Tapia.
EL 25 de agosto de 1825, la Sala sanciona dos leyes con carácter de Fundamentales: la de la Independencia y la de la Unión a las Provincias del Plata, agregando una tercera ley dedicada a establecer el pabellón nacional como consecuencia lógica de las dos primeras leyes.
"Las dos resoluciones de la Asamblea de la Florida deben interpretarse la primera como la declaratoria absoluta de independencias y la segunda como la expresión de la voluntad de los orientales en el sentido de que su territorio se considerara parte integrante de las provincias unidas ......
"No nació la soberanía del Pueblo, el día en que cayeron los tronos sino el día en que el pueblo reivindicó el derecho de nombrarlos y derrocarlos.  De igual modo nuestra soberanía, nace el día que la reivindicamos, en el doble acto con que los representantes del Pueblo Oriental decidieron de los destinos de la Nación en la inmortal Asamblea de la Florida", expresará Juan Andrés Ramírez.