Desembarco de los 33

 El 19 de abril,  procedentes de Barracas y de San Isidro, desembarcaron en el Arenal Grande, en un punto cercano al arroyo "de los Ruices", bautizado como "la Agraciada" (una deformación de "la Graseada", el nombre verdadero del lugar.  

La siguiente es la lista de los nombres de los 33  Orientales: 

Juan Antonio Lavalleja, Manuel y Dionisio Oribe, Pantaleón y Joaquín Artigas, Andrés y Juan Spikerman, Francisco y Luciano Romero, Ramón, Norberto y Juan Ortiz, Pablo Zufriategui, Simón del Pino, Manuel Freire, Jacinto Trápani, Gregorio Sanabria, Manuel Meléndez, Atanasio Silva, Santiago Gadea, Celedonio Rojas, Andrés Cheveste, Avelino Miranda, Carmelo Colman, Santiago Nievas, Miguel Martínez, Juan Rosas, Tiburcio Gómez, Ignacio Núñez, Juan Acosta, Juan Arteaga y José Leguizamón. El propio Lavalleja mencionó  después a Pedro Areguati Felipe Patiño, Inocencio Medina y Agustín Velazquez. Se debe agregar, con certeza, a Basilio Araujo y a Matías Álvarez, muerto el 10 de mayo.

La causa patriota de la Provincia Oriental recibió el apoyo desde Buenos Aires y con la proclama : “Argentinos Orientales...”, se consiguieron los hombres, un pequeño grupo de hombres,  convencidos plenamente de que los orientales en su propio suelo se le plegarían inmediatamente y se  alzarían  contra la dominación brasilera.  Lavalleja y Oribe encabezaron la cruzada de los Treinta y Tres, la cual permitió poner sitio a Montevideo en el mes de mayo. 

 

 

 

                      


Lavalleja estableció su cuartel general en Florida, y la  responsabilidad del sitio de Montevideo recayó en  Oribe.  Lavalleja consideraba que la gran adhesión patriota justificaba la formación de un gobierno provisorio para darle organización a la reconquista de la Provincia Oriental, a la que quería reunir con las Provincias Unidas.  Con ese fin ordenó que los Cabildos enviaran un representante por departamento para constituir el Gobierno Provisorio de la Provincia.  Este se instaló el 14 de junio de 1825, con cinco miembros y se eligió a Manuel Calleros para presidirla. 
La primera decisión que tomaron fue pedir a los pueblos de la Provincia el nombramiento de delegados y así  poder constituir una Junta de Representantes, que se instaló en  Florida el 20 de agosto.  El Padre Juan Francisco Larrobla la presidió y el día 22 de agosto fue designado Juan Antonio Lavalleja como Gobernador y Capitán General de la Provincia.
El día 25 de agosto de 1825 en un rancho de paja y terrón junto a la iglesia de la Florida, se leyó la Declaratoria de la Independencia.


La declaratoria la leyó el propio Padre Larrobla con la asistencia de diez diputados y un secretario.  Su texto decía así:
“Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental, por los intrusos poderes de Portugal y Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos y reducido al yugo de un absoluto despotismo, desde el año 1817 hasta el presente de 1825”.
Y además declaró : “Libre e independiente a la Provincia Oriental, no sólo del rey de Portugal y del emperador del Brasil, sino, también de cualquier otro poder del universo, y con amplio y pleno poder para darse la forma de gobierno que en uso y ejercicio de su soberanía estime conveniente”.
Obsérvese que esta declaratoria de independencia no lo es de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sino del poder que nos humillaba, el Brasil, o de ulteriores dominios.