amigos

 

 


Se encuentran dos amigos, uno tartamudo y el otro no, tienen el siguiente diálogo:
- Ho-ho-ho-la-la, ¿có-cómo-mo-mo e-e-está-tás? 
- Súper mal, se me incendió la casa, me echaron del trabajo, mi señora me abandonó... 
- N-no-no te-te-te preee-ocu-cu-cupes, to-tooo-do-dos lo-los pro-proo pro-proble-ble ma-mas se-se solu-lu ci-ci-ciona-nan.
- Claro, ¡para ti es fácil decirlo! 

Dos buenas amigas están charlando.
- Imagínate, dice una de ellas, acabo de recibir por Internet, dos propuestas de matrimonio. Una de un muchacho joven, pero pobre, que en realidad es a quien quiero, y otra, de un millonario, pero ya entrado en la tercera edad. Y no sé qué hacer.
- Pues no lo dudes, mujer. Sigue los impulsos de tu corazón... y preséntame al viejo. 

- ¿Sabes la última?... me caso con tu ex novio.
- No me extraña, el día en que terminamos me dijo que iba a hacer alguna tontería... 

- ¿Cómo es que sales con Berta, con lo fea que es?
- Es que tiene algo distinto que no había notado en ninguna mujer.
- ¿Y qué es?
- Que quiere salir conmigo. 

El cantante de tangos pasa con un amigo por la puerta de la casa de Carlos Gardel y lee una placa recordatoria y se emociona...
- ¿Vos crees que cuando yo muera van a colocar una placa en mi casa?
- Pero seguro flaco, seguro.
- ¿Qué inscripción crees que pondrán?
- "Para la venta".

Conversan dos amigos:
- ¿Sabes lo que me pasa?
- No.
- Pues bien, mi mujer se ha escapado de casa.
- ¿Y pensás seguirla?
- No, al contrario, yo también me voy; no sea que se arrepienta y me encuentre. 

Resulta que se encuentran dos amigos en un café y uno le dice al otro:
- Sabes che, yo les hice ayer una broma a mis amigos, que ni te imaginas, les dije que mi mujer me engañaba y no te imaginas cómo quedaron cuando les dije que era una broma. 
Al ver el otro amigo hacer una broma así le dice:
- Qué buena idea que tenés, mañana cuando vea a mis amigos en el bar les voy a hacer esa broma para ver la cara que ponen. 
Al otro día, entra al bar y ve a los amigos sentados todos en una mesa, pone carita triste y se acerca a la mesa:
- ¡Hola muchachos! ¿Cómo están?
- Hola, responden los amigos, ¿Cómo estás?, Y esa cara, ¿qué te pasó?
- Es que es mi mujer, me enteré que me engaña.
- Ah, nosotros ya lo sabíamos, pero no te lo queríamos decir para no ponerte mal.

Dos amigos que se encuentran por la calle, y uno le dice al otro:
- ¿Oye, tú qué perfume usas?
- ¿Yo? Lavanda.
- Pues se te debe haber muerto algún músico.

Conversan dos amigas: 
- ¿Cómo le van los estudios de violín a tu hijo? 
- ¡Muy bien! Le han pagado una beca para terminar los estudios en Austria. 
- ¿Quién, el gobierno? 
- No, los vecinos... 

- Mi mujer se ha fugado con mi mejor amigo.
- ¿Y por qué dices que es tu mejor amigo?
- Nunca lo conocí pero es mi mejor amigo, desde que se ha fugado con ella. 

Dos amigos se encuentran en la calle y uno le dice al otro: 
- Che, ¿sabes que tengo un hijo en la universidad de medicina?
- ¡Qué bien! ¿Y en qué año? 
- No, está en un frasco... 

Pedro y Alberto se ganan dos lechones en una rifa y esto les crea un conflicto: 
- ¿Cómo vamos a diferenciarlos? pregunta Pedro. 
- Simple, tú le cortas el rabo al tuyo y ya. 
Hecho lo anterior, meten a los cochinillos en el corral, pero éstos se pelean, y ambos se quedan sin rabo. 
- Bueno, córtale un pedazo de oreja al tuyo, sugiere Alberto. 
Aquel se la corta y al meterlo al corral, nuevamente se pelean y el par de cerditos se queda sin un pedazo de oreja. 
Harto de lo sucedido, Pedro recomienda: 
- Mira, para no confundirnos, el tuyo es el blanco y el mío es el negro.

Va un señor por la calle y se encuentra con un amigo:
- Hombre ¿qué tal estás? ¡¡Hacía mucho tiempo que no te veía!!
El amigo le responde: 
- Muy bien, me casé, ¿y tú?
- Sí, yo también, y tengo dos hijas: Coca Cola y Pepsi Cola.
El otro se queda impresionado pero no dice nada por si acaso. 
- Yo tengo una hija y se llama María.
El otro sin cortarse nada le responde:
- Ja-ja-ja-ja ¡cómo las galletitas!

Elsa y Héctor habían sido buenos amigos durante años. Cada noche, después de cerrar su tienda, ella iba a casa de él, le preparaba la cena, lavaba los platos y regresaba a su casa. Una noche, después de haber hecho lo mismo durante años, le dijo: 
- Héctor, pienso que ya es tiempo de que nos casemos. 
- Pero, mujer, ¿quién querría casarse con nosotros?

Tres amigos están en un bar y uno empieza a hablar sobre su mujer cuando iba a tener un hijo. Antes de tenerlo, estaba leyendo Blancanieves y los 7 enanos y tuvo 7 niños y 1 una niña.
- La mía, dijo Jorge, estaba leyendo Tom Sawyer y tuvo un niño.
- ¡OH no!, dijo Juan, me voy a mi casa, mi esposa está leyendo Alí Baba y los 40 ladrones.

Un amigo visita a otro amigo y le dice:
- Mira, qué pena, no puedo creer que no seas vos que mandes en tu casa.
A lo cual el otro contesta:
- Sí, es verdad. 
- Mira, en mi casa mando yo, y cuando digo, tengo hambre, me sirven de comer y cuando digo, tráiganme el agua caliente, me la traen de inmediato.
A lo cual el amigo le pregunta:
- Dime, y ¿para qué querés agua caliente?
- Pero vos no me digas que lavas los platos con agua fría. 

Eran dos amigos que iban a salir con sus novias para diferentes lugares y deciden prestarse algo. Uno de ellos le presta el reloj, el otro le presta los zapatos.
Entonces se encontraron en la calle sin planearlo caminando por diferentes aceras y uno le grita al otro:
- ¿Qué hora es en mi reloj?
Y el otro le contesta:
- ¡Que te faltan 30 minutos para que te quites mis zapatos! 

El otro día un tren atropelló a un amigo mío. Fui al hospital a visitarlo y pregunté en recepción en qué habitación se encontraba. La recepcionista me dijo que estaba en la habitación N° 101, 102, 103, 104 y 105.

Se encuentran dos amigos en la calle y uno de ellos ve al otro muy feliz y le pregunta:
- ¿Por qué estás tan feliz?
- Porque por fin podré realizar mi sueño.
- ¿Cuál es?
- El de trabajar en una obra de teatro.
- ¿Y qué papel te tocó?
- El de un rubio, feo y tonto.
- ¡Qué bien, sólo vas a tener que teñirte el pelo! 

Un par de amigos están tomando algo en un bar y charlando. En esto, que uno le dice al otro:
- Oye, el otro día me contó tu mujer un chiste tan bueno, pero tan bueno que me caí de la cama.

Estaban dos amigos hablando y uno le dice al otro:
- Mi mujer me está engañando con otro hombre.
A lo que el amigo le dice:
- ¿Y vos vas a permitir que nos hagan eso? 

- Yo no sé qué me pasa, que me gustan todas las mujeres menos la mía.
- ¡Bah! No te preocupes que a mí me pasa lo mismo, me gustan todas las mujeres menos la tuya. 

José es uno de esos tipos que siempre está haciendo alarde de sus supuestas virtudes. Un día, en una reunión de amigos, aseguró que no había nadie como él para hacer imitaciones.
Desconfiado, uno de los presentes le preguntó:
- Y vos, ¿qué imitas?
- De todo, pero a los que mejor imito son a los gatos.
- Pero, cualquiera hace "miau, miau".
- Sí, pero no cualquiera come ratones.

Un amigo se encuentra con otro en la calle, y como no se habían visto en mucho tiempo, lo invita a tomar un trago, a lo que responde uno de ellos que había dejado de tomar después de cumplir 3 años de casado, a lo que su amigo pregunta:
- Y eso, ¿por qué?
A lo que el otro contesta:
- Me volví abstemio, porque prefiero no emborracharme para no tener que ver a mi esposa dos veces.

Se encuentran dos amigos: 
- Pepe, ¿Dónde has estado?...¡Tanto tiempo sin verte!
- Estuve internado en una clínica donde te quitan las ganas de fumar.
- ¡Pero si estás fumando! 
- Sí, pero sin ganas.

Tres amigos, en una tertulia de tarde. Uno le dice a los otros:
- A mí me gustaría ir a la luna.
El segundo dice:
- A mí me gustaría ir a Marte.
El tercero dice:
- A mí me gustaría ir al sol.
Los otros dos muy extrañados, le preguntan:
- Pero, ¿cómo quieres ir al sol, ignorante?
- Pienso ir de noche.

Se encuentran dos adivinas, y una le dice a la otra:
- ¡Hola! ¿Cómo estoy?
Y la otra le responde:
- Bien, ¿y yo? 

Un tipo va caminando por la calle agarrándose el vientre con aparente dolor.
- ¿Qué te pasa? Le preguntó un amigo.
- Lo que pasa es que me comí una docena de ostras. 
- ¿Y no te diste cuenta si estaban malas cuando las abriste?
- ¿Cómo? ¿Había que abrirlas? 

Después de asistir a un partido, dos amigos discutían sobre una jugada en particular.
- Te digo que fue penal.
- De ninguna manera. 
- Estoy completamente seguro. 
- Vuelvo a repetirte que aquello no fue penal.
Así estuvieron discutiendo largo tiempo sin ponerse de acuerdo. Entonces, para zanjar la discusión, el primero dice:
- ¡Fue penal! ¡Te lo juro por las cenizas de mi padre!
- ¿Qué me dices? ¡Pero si tu padre está vivo!
- ¡Sí, pero fuma!

Dos amigos hablan de negocios:
- Estoy iniciando un negocio sensacional, pienso abrir una taberna en el Sahara.
- ¿Estás loco? ¡No te caerá ni un solo cliente, allá en medio del desierto!
- Quién sabe, pero si me cae alguno, puedes imaginarte la sed que tendrá.

Salieron dos amigos en un auto convertible, chocaron y se mató Vertible. 

Un señor camina tranquilo por la calle, cuando un peatón se le acerca y le da una palmada sobre el hombro. 
- ¡Mira a quién veo! ¿Cómo te va, Francisco? ¡Años que no nos vemos! Me parece que estás más flaco, ¿qué te ha pasado? 
- Disculpe, señor, yo no me llamo Francisco sino Antonio.
- ¿Cómo? ¿Te cambiaste también el nombre?

- ¿Hola, tanto tiempo ¿cómo andas? 
- Mal, ayer enterramos a mi padre. 
- ¡No me digas! ¿Cómo pasó? 
- Bueno nada, estábamos de asado en el balcón, él se acercó demasiado al fuego y .. 
- Ya, se quemó vivo, ¿verdad? 
- No, que va, se asustó, se echó hacia atrás y tropezó con la barandilla del balcón... 
- Sí, ¡ya sé! se cayó por el balcón y se mató. 
- No, resulta que en la caída se pudo agarrar a la cornisa, pero se empezó a resbalar y ... 
- Ya, se la dio contra el suelo, ¿no? 
- No, alguien había llamado a los bomberos, y ya habían puesto bajo la lona, pero tuvo tanta mala suerte que rebotó y ... 
- Por fin se la pego, ¿no? 
- No, en el rebote se pudo coger a un cable de alta tensión... 
- ¿Se electrocutó? 
- No, como él estaba haciendo el fuego llevaba guantes, pero el cable cedió y se rompió... 
- ¿Que la quedo ahí?
- No, porque los bomberos habían corrido la lona bajo de él, pero aun así reboto, y antes de caer se pudo coger a la cornisa de otro piso. 
- Pero me quieres decir cómo murió tu padre. 
- Bueno, ya verás, al final los bomberos lo tuvieron que matar a tiros. 

Resulta que iban dos amigos en un auto y paran en el semáforo en roja y ven a un policía:
- Oficial, ¿puedo cruzar con roja?
- ¡¡Está loco!! Si cruza con roja le hago una multa.
- Ah, bueno, Roja, bájate del auto. 

Tres hombres están tomando en un bar, discutiendo lo que habían hecho la noche anterior. Uno dice: 
- Anoche yo le hice masajes a mi mujer en todo el cuerpo con un aceite de oliva finísimo; luego hicimos el amor apasionado y la hice gritar por 5 minutos seguidos, sin parar.
El otro para no quedarse atrás dice: 
- Yo anoche le hice masajes a mi mujer en todo el cuerpo, con un aceite especial afrodisíaco y luego hicimos el amor, y la hice gritar por 15 minutos seguidos.
El más quieto al final dice: 
- Eso no es nada, yo anoche le hice masajes a mi mujer con una manteca especial, le acaricié todo el cuerpo con la manteca, luego hicimos el amor y la hice gritar por 6 horas seguidas.
Los otros asombrados le preguntan: 
- Seis horas, oye, qué bárbaro, ¿cómo hiciste para que gritara por seis horas seguidas?
- Me limpié la manteca de las manos en las cortinas.

Mi mujer es un objeto sexual, porque cada vez que me apetece hacerlo ella se objeta. 

Van a robar a un gallinero José y su amigo el tartamudo. El tartamudo entra y molesta un pato, y el pato empieza:

- Cua… cua… cua...

Y José le dice:

- Cualquiera, tarta, cualquiera. 

Un hombre le pregunta a un amigo: 
- ¿Tú podrías conseguirme una tortuga, pues necesito una para fabricar un charango?
- ¡¡¡¡¡Un charango se hace con el caparazón de una mulita no con el de una tortuga!!!!!
- Lo sé, pero ¡¡¡¡este charango lo quiero para tocar música lenta!!!!

- ¿Y cómo fue que murió tu hermano...? 
- Cuando dejó el cigarrillo. 
- ¿Y cómo es eso? 
- ¡Lo dejó arriba de una garrafa! 

Un día se encuentran Luciano Pavarotti y Placido Domingo en un aeropuerto. 
- ¿Cómo anda Placido, tanto tiempo sin vernos? 
- Excelente Luciano, vengo de un concierto en la Escala de Milán, el teatro completamente colmado y mi actuación fue realmente fabulosa. Tuve que salir a saludar 15 veces y hasta una estatua de la Virgen Maria que se encontraba a la derecha del escenario, lloró. Y vos, Luciano, ¿cómo andan tus conciertos? 
- No te imaginas, Placido, lo que fue mi concierto en esta bella ciudad. Canté como nunca había cantado a teatro lleno, arias, chanzonetas, vises y cada vez la gente aplaudía más. Tuve que salir a saludar 32 veces y, al final de los mismos, se produjo un hecho increíble, desde una cruz tamaño natural que había al borde del escenario, se liberó Jesús y, viniendo hacia mi a abrazarme me dijo: 
- Vos sí que cantas bien, no como ese gritón que hizo llorar a mamá.

Se van tres amigos de cacería pero no tenían perros, entonces van a la casa de un amigo... al saber del problema de sus amigos, les presta tres de sus mejores perros... dos horas más tarde vuelven los tres amigos a la casa del amigo que les prestó los perros:
- ¿De casualidad tienes otros tres perros de caza para que nos prestes? 
- ¿Qué pasó con los otros tres perros?
-  ¡Ya los cazamos!

Dos amigos se preparan para ir al campo a realizar sus tareas, comienzan la siguiente conversación.
-¿Cómo es eso de la reencarnación, Miguel?
- Juana, súbete a la burra, aquí junto a mí, y en el camino te explico.
Y una vez en camino, cabalgando ya los dos sobre la burra, él le dice:
- Mira, ¿ves aquella vaca? Ésa puede ser tu tía María en esta su nueva vida. Mira, ¿ves ese gallo? Ése puede ser tu tío José. Mira, Juana, ¿ves aquel perro? Ése puede ser tu primo César.
De repente, Juana comienza a sollozar, y Miguel, sorprendido, le pregunta por qué llora.
- ¡Me siento muy triste!
- Pero, ¿por qué?
- Porque a lo mejor, venimos sentados en tu madre.

Una amiga le comenta a otra:
- Oye, ese abrigo de visón es muy bonito… pero ¿no te da pena que un pobre animal sufra para que tú presumas?
- Y tú… ¿por qué defiendes a mi marido?

- ¿Qué desearías que dijesen en tu velorio?
El primero responde: 

- Que fui un eminente médico y excelente padre de familia.
El segundo dice: 

- Que fui un hombre maravilloso, excelente padre de familia y un profesor de muy buena influencia para sus alumnos.

Y el tercero.....

- A mí me gustaría que dijesen: ¡Mira... se está moviendo!".-

Esta es la historia de un sujeto que sólo veía el lado bueno de las cosas. A tal punto, que acababa por irritar a todos sus amigos por su optimismo exagerado. Cualquiera que fuera la circunstancia, su respuesta era siempre del tipo: "podía ser peor".-
Para obligarlo a cambiar ese mal hábito, los amigos resolvieron inventarle una historia, tan desastrosa, que ni él podría encontrar el lado positivo.
Estaban todos reunidos en un restaurante, almorzando, cuando uno de los amigos le dice:
- ¿Te acordás de Pedro, el abogado? Resulta que anoche volvió más temprano del trabajo a su casa y encontró a la mujer en la cama con otro hombre. Pues sin pestañear, mató a los dos y luego se suicidó.
El optimista responde:
- ¡Qué fatalidad! Pero podría haber sido peor. 
El amigo no puede creer lo que está escuchando.
- ¿Cómo peor? ¿Qué puede ser peor que eso?
Y el optimista explica:
- Es que si esa historia hubiera acontecido anteanoche, el que estaba muerto ahora sería yo.

- ¿Juana, estás enferma? Te lo digo porque he visto salir a un médico de tu casa esta mañana...
- Mira, ayer por la mañana yo vi salir un coronel de la tuya y, sin embargo, no estamos en guerra.

El hombre llora sus penas:
- Mi mujer está esperando el décimo hijo. Juro, aquí enfrente de todo el mundo, que si después de éste encarga otro, me mato.
Un año después, la mujer aparece embarazada de nuevo y el tipo ya estaba nuevamente llorando en el bar. Y los amigos.....
- ¡Ja Ja...! ¿Y no dijiste que si ella tenía otro hijo te matabas?
- ¡Y casi me maté! Llegué a recostarme el revólver en la cabeza, y cuando iba a disparar, un pensamiento me salvó: a fin de cuentas, podría estar matando a un inocente.

- Chica, ¿pero quién te puso el ojo así de amoratado?
- El desgraciado de mi marido.
- ¿Pero no estaba de viaje?
- ¡Sí¡, eso era lo que yo también creía.

- Te voy a dar un consejo de amigo. Corre las cortinas porque a eso de las nueve todos los vecinos ven como haces el amor con tu mujer.
- ¡No me hagas reír! ¡¡A las nueve nunca estoy en casa!!

- Juan, ¿cómo terminó tu primer matrimonio?
- Por muerte.
- ¿Y por la muerte de quién terminó?

- Imagínate si estás en un bote y se está hundiendo y el mar está infestado de tiburones y no tienes ni un cuchillo ¿Tú qué harías?
- Fácil, dejar de imaginarme eso.

- Hola, ¿Estás ahí Armando?
- No, apenas voy por las instrucciones.

Tres niños presumen de sus tíos: 
- Mi tío es sacerdote y todos le llaman "Reverendo". 
- Pues el mío es cardenal y todos le llaman "Eminencia". 
- Eso no es nada, el mío pesa 200 Kg. y la gente al verlo exclama: "¡Dios mío!". 

Era un tipo que regresa de un viaje a Disney World, y un amigo le pregunta:
- ¿Qué tal el viaje?
- Estaba todo lleno de basura, fíjate si había basura que en la puerta te recibían ratones. 

- Si dos es compañía y tres es multitud, ¿qué son cuatro y cinco?
- No sé.
- Nueve, tonto. 

Están dos en una cabaña en medio de una nevada impresionante sentados junto al fuego y le dice uno al otro:
- Oye, ¿a ti te gusta el arte?
- Pues sí.
- Pues anda, sal fuera y no vuelvas hasta dentro de una hora. 

El único deporte que yo hacía antes era ver juegos de golf en la tele, pero mi médico me dijo que tenía que hacer más ejercicio, así que ahora veo partidos de tenis. 

- El amor es una cuestión de química.
- Esa es la razón por la que mi mujer me trata como si fuese un barril de residuos tóxicos.

Un hombre estaba en una tienda con cierto amigo suyo, muy tacaño, en el momento en que irrumpen dos ladrones y anuncian que aquel era un asalto. Su amigo le dio un ligero codazo y enseguida le cuchicheó al oído: 
- Toma esto. 
- No me des un arma. No quiero jugar al héroe. 
- No es una arma... son los $2000 que te debo.

Dos amigas están bronceándose en la playa y una le dice a la otra:
- Mira, ¡tu marido con esa joven!
- Ja, ja, ja.
- ¿Tu marido está coqueteando y tú te ríes?
- Sí, es que estoy viendo cuánto tiempo dura metiendo la barriga para adentro.

- Sabes, Marcelo, me he separado... 
- ¿Pues sabes que te digo? Mejor para ti. La verdad es que tu mujer era una mandona. Se acostaba con todos los del grupo, incluso a mí un día me llevó al huerto. Créeme lo mejor es que te hayas separado. 
- Me he separado... de mi socio. 

Un tipo le enseña un reloj a su amigo: 
- ¡Mira qué reloj me regalaron! Da la hora, los minutos, los segundos, la fecha, es alarma, cronómetro y tiene luces. 
- ¡Cuántas cosas! 
- Y eso, que el primo me dijo que me podía bañar con él, pero no puedo encontrar la canilla para abrir el agua. 

Dos amigas se encuentran en una boda: 
- ¡Querida!, Qué gusto verte, la última vez nos vimos en la boda de María, hace como 15 años. 
- Sí, así fue. ¡Oye!, por poco y no te reconozco, ¡qué acabada estás! 
- Yo tampoco te reconocía, de no ser por tu vestido, no me hubiera acordado de ti. 

Luisa se encuentra a su amigo José y le dice: 
- ¡Hola José! Hace mucho que no te veía. ¿Qué has hecho? 
- Pues nada, abandoné mi carrera de arquitecto para dedicarme a escribir. Ahora soy escritor. 
- ¡Qué bien! Admiro la gente que abandona su carrera para dedicarse a lo que siempre soñó. ¿Has vendido algo? 
- ¡Sí! Mi casa, mi coche, mis acciones en la bolsa, ¡casi todo! 

Se encuentran dos amigos y uno va rodando por la calle un enorme barril, y el otro le pregunta: 
- ¿Dónde vas con ese barril? 
- ¿Adónde voy a ir? Al doctor... 
- ¿Y por qué vas con un barril? 
- Porque me dijo que volviera con la orina al cabo de seis meses. 

Dos amigos de la infancia:
- Oye, ¿tú te acostaste con tu mujer antes de casarte?
- Yo no, ¿y tú?
- Hombre, perdóname yo no sabía que te ibas a casar con ella.

El hombre se encuentra con el amigo, en el bar y le pregunta:
- Decime una cosa: ¿a vos te gusta la mujer de pechos caídos?
- ¡De ninguna manera!
- ¿Y la mujer llena de celulitis, barriguda?
- Sabes bien que no.
- ¿Y te gusta la mujer que tiene mal aliento y vive quejándose de la vida?
- ¡Claro que no! ¿Estás loco? ¿Por qué me preguntas?
- Entonces... ¿por qué no dejas de arrastrarle el
ala a mi mujer? 

Se encuentran dos amigos y dice uno:
- No sé qué hacer con mi bisabuelo, se come las uñas todo el tiempo.
- Al mío le pasa igual, y le quité la maña en un momento.
- ¿Cómo? ¿Le amarraste las manos?
- No, le escondí los dientes.

Una noche, en el café, un sujeto comenta con los amigos:
- ¡Yo sí que soy un hombre feliz!... no me imaginaba cuánto me quería mi mujer, hasta el otro día, que me enfermé y tuve que quedarme en casa.
Y los amigos preguntan:
- ¿ Y qué te hizo suponer eso? ¿Qué cosa hizo ella?
A lo que el sujeto cuenta:
- ¡¡¡Oh!!! Se sentía tan feliz por haberme quedado todo el día en casa, que cada vez que alguien llegaba, como el lechero, el panadero, el cartero, etc., ella gritaba contentísima: ¡Mi marido está en casa! ¡Mi marido está en casa!

Dos amigos se encuentran:
- ¡Un abrazo viejo...! ¿Qué se cuenta?
- Muy bien che, ¿y vos?
- Yo voy a ser papá por primera vez...
- ¡Qué bien... felicitaciones! Tu mujer ha de estar contentísima.
- Por ahora; pero cuando se entere va a quedar hecha una fiera.

Se encuentran dos amigos en el restaurante:
- ¿Sabés que Rogelio está internado en terapia intensiva?
- ¡¡¡No puede ser!!! Si ayer lo encontré en el baile, bailando con una rubia increíble.
- Es cierto.... La mujer también lo encontró.

Un amigo le dice al otro: 
-Oye, hoy tengo ganas de salir con Madonna otra vez. 
-¿Cómo que otra vez?, le pregunta, sorprendido, el otro. 
-Sí, es que ayer también tuve ganas. 

La amiga llorando sobre el hombro de la otra:
- Soy una desgraciada, María...
- ¿Por qué Rosita?
- Soy una infeliz; la familia de él no acepta nuestro amor. Están todos en contra: el padre, la madre, los hermanos, los sobrinos, todos...
- ¡Cómo puede haber gente así, tan mala!
- Y... la peor de todas es la esposa de él.

- Ayer atrapé un pescado grandísimo. 
- ¿De qué tamaño?, le preguntó el amigo. 
- Así de grande... -dijo el primero mientras tomaba una rama y dibujaba en la arena el tamaño del pescado. 
- ¡Oh, realmente era grande ese pescado! -comentó el segundo. Pero yo agarré uno más grande.
- ¡No te creo! ¿Más grande que el mío? 
- Sí, claro, y el hombre con la ramita hizo un círculo inmenso. 
- Pero qué pescado más raro, comentó el primero.
- No, esto es sólo el ojo.

- María, ¿te sirvo otra copa de whisky?
- No, gracias Laura, me hace daño a las piernas.
- ¿Se te duermen?
- No, ¡se me abren!

Un amigo le dice al otro:
- ¿Tú qué piensas de las mujeres, cuando practican el sexo con nosotros, lo hacen por amor o por interés?
- La mía lo hace por amor...
- ¿Cómo estás tan seguro?
- Porque lo que es interés, no pone ninguno.

Diálogo entre dos chicos de la época actual:
- Ché... ¿vos conocés a aquel hombre que pasó y te dijo adiós?
- Sí... Fue mi papá del año pasado.

Dos amigos que se encuentran por la calle.
- Oye, ¿para qué es, esa pulsera?
- Para quitarme el dolor reumático.
- ¿Y funciona?
- No, pero los idiotas que me lo preguntan me ayudan a pasar el rato.

Se encuentran dos amigos por la calle, uno de ellos lleva las dos manos en una mejilla y un acusado gesto de dolor. Le pregunta el otro:
- ¿Qué te pasa Roberto?
- Tengo un pequeño dolor de muelas.
- Eso no es nada. Ayer yo sí tenía un dolor de muelas muy fuerte, pero fui a mi casa, tuve sexo con mi mujer, y aquí me tienes, como nuevo.
- ¡Qué bien! ¿Y adónde puedo ahora encontrar a tu mujer?

Dos amigas charlaban cuando una le dice a la otra:
- Ay, después de 6 años de novios, mi novio recién me habla de matrimonio.
Y la otra le pregunta:
- ¿Y qué te dijo?
- Que tiene esposa y dos hijos.

Un tipo va por la calle y pasa frente a una cantina, en el interior estaba su vecino tomando, entra y le dice: 
- Oye Mario, ya no sigas tomando, a ver dime, ¿qué ganas con eso? 

- No, pues nada. 
- Pues ya ves, ya no sigas tomando, ya ves tu papá era igual que tú de borracho y se murió. 
-Es que nadie lo sabe, pero a ti te lo voy a decir, la verdad es que tomo porque me estoy vengando. 
-¡¡Cómo!! ¿¿qué te estás vengando?? 
-Sí... tú mismo lo acabas de decir, así como el alcohol acabó con mi padre, ahora yo acabaré con el alcohol.

- Compré una camioneta.
- ¡Compramos!, José, no sólo somos amigos, somos también socios y no ves que esto es una sociedad.
Dos días después:
- Vendí un motor.
- José, ya te dije esto es todo a medias, vendimos José, ¡vendimos!
Pasan unos días y aparece nuevamente el socio:
- ¿Sabías, no?, embarazamos a la secretaria, Luis ¡la embarazamos!

- Mi mujer me cobra $1.000 cada vez que hacemos el amor.
- Oh, eso es humillante.
- ¡Sí será!, si a los demás les cobra $400.

Juan deprimido le dice a su amigo: 
- Estoy tan desesperado que me voy a colgar de un árbol. 
- ¡Pero hombre!, ¿Y qué vas a sacar ahorcándote? 
- La lengua. 

Miguel le comenta a su compañero de trabajo:
- ¿Tú qué haces para tener tantas mujeres? 
- Muy fácil Miguel, me acerco a una y le digo: "Dime un número del uno al diez". Si ella dice seis, yo lo le contesto: "Acertaste, hoy es el día que estabas esperando." 
Miguel se va a un baile, se acerca a una chica y le dice: 
- Por favor, dime un número. 
- El ocho.
- ¡Qué suerte la mía! ¡le erraste sólo por dos! 

- Oye ¿no crees que tu coche está un poco viejo? 
- Sí, pero cada vez que saco la mano por la ventanilla me dan limosna. 

Pepe le dice preocupado a su amigo:
- Tienes cara de preocupación. 
- Es que voy a ser padre.
- Pero hombre, ¡eso es motivo de alegría! 
- Ya verás cuando se entere mi mujer. 

Un hombre le comenta a su amigo: 
- Yo nunca había sabido lo que es realmente la felicidad, hasta el día que me casé, pero entonces ya era demasiado tarde. 

Un tipo se ganó un viaje alrededor del mundo y cuando regresa se reúne con todos sus amigos para contarles sus vivencias. 
- Fui a Suecia y es un país bastante hermoso y frío.
- ¿Y las suecas? -le pregunta uno de los presentes.
- ¿Las suecas?, ¿qué es eso?
- Las mujeres de Suecia.
- ¡Ah no!, esas mujeres son espectaculares, son bellas y altas... bueno también fui a Dinamarca y es un país bonito y con muchas islas.
- ¿Y las danesas?
- ¿Las danesas?, ¿qué es eso?
- Las mujeres de Dinamarca.
- ¡Ah!, esas mujeres tienen unos ojos preciosos y pelo largo. Pero también fui a Egipto y es un país caluroso y con muchos camellos.
- ¿Y las pirámides?
- ¡Ahh!, las mujeres de ese país son unas regaladas. 

Platicaban dos amigos:
- Necesito que me hagas un favor.
- Claro, lo que sea.
- Tengo sospechas de que mi mujer está saliendo con otro hombre y me pareció verla entrar en un bar del centro, necesito que me acompañes y la hagas salir para no hacer un escándalo adentro.
- No te preocupes, pero yo no conozco a tu esposa.
- Es muy fácil, tiene un vestido verde limón, zapatos blancos y es alta y rubia.
Al llegar al bar, los dos hombres se detienen frente a la puerta.
- Ya sabes cómo es, ¿verdad?
- Sí, vestido verde limón, zapatos blancos, alta y rubia.
- Perfecto.
El amigo entra y unos segundos después, sale golpeando a una mujer morena, bajita, con un vestido rojo y zapatos negros.
- Pero, ¿qué te pasa?, ¡ésta no es mi mujer! 
- Sí, ya lo sé, ésta es la mía, ¡ahora voy por la tuya!

Dos amigos estaban acampando cuando se les apareció un oso enorme, uno tomó su mochila y se puso a correr, el otro desconcertado lo sigue y el oso sale corriendo atrás de ellos, él de la mochila al ver que el oso les daba alcance, se detiene y saca de su mochila un par de zapatos para correr y con toda calma empieza a ponérselos, y el otro riendo de nervios le dice: 
- Qué ingenuo eres, y ¿crees que con los zapatos podrás ganarle a correr al oso?
- Al oso difícilmente, ¡pero a ti sí!

Un hombre va con un pato debajo el brazo y se encuentra con un amigo. 
- Pero... ¿qué estás haciendo con ese cerdo? 
- ¿Estás ciego o qué? ¿No ves que es un pato? 
- Ya lo sé, si estoy hablando con el pato. 

Un amigo se encuentra con otro amigo agitado en la calle y éste le pregunta:
- ¿Qué te pasa?, que te veo un poco agitado.
- Es que casi me gané un auto.
- ¿Y qué pasó?
- El dueño se dio cuenta. 

Tres amigos discutiendo acerca de la inteligencia de sus perros. 
- Mi perro sí que es inteligente, al terminar su faena encierra el ganado y los alimenta.
- No, el mío es mejor porque además vigila la casa durante toda la noche.
- Uds., dicen perros, perro era el que yo tenía.
- ¿Qué le pasó?
- Se me murió electrocutado.
- ¿Qué, por un rayo?
- No, arreglándome la lavadora. 

Dos caníbales amigos:
- Ayer yo me comí a mi padre y a madre y ahora soy huérfano.
- Mejor estoy yo porque me he comido a toda mi familia y ahora soy heredero universal. 

Charlaban dos amigos sobre los problemas para conseguir trabajo, lo peor es que eran muy ignorantes e inútiles, nadie les quería dar trabajo. Entonces se deciden por robar un banco de la zona donde vivían, juntan los elementos para entrar y se disponen a ingresar el sábado por la noche.
Llega el día esperado, parten hacia el banco y consiguen entrar muy fácilmente, entonces comienzan a charlar:
- ¡Qué extraño, entramos muy fácilmente!
- Sí, casi no hay vigilancia. 
- Es nuestro día de suerte entonces, ¡vamos a vaciar la bóveda!
Luego de media hora uno dice:
- Yo no encuentro ninguna bóveda.
- Busca mejor, debe estar escondida. 
A las cuatro horas...
- Yo estoy cansado, no hay bóveda, no hay nada.
- ¡Encontré, encontré la bóveda! 
Entre los dos abren las puertas de la bóveda que no ofrece mucha resistencia, pero se desilusionan:
- No hay nada... acá hay algo... a ver... es una heladera, no una bóveda... qué mala suerte, bueno, comamos estas cerezas que hay y vamos a casa.
- Bueno...
Se van totalmente desalentados pero aunque sea con el estómago lleno.
Al otro día sale un gran título en el diario del pueblo: "Extraño robo en el banco de ojos". 

Esto eran dos amigos. José acababa de comprar un auto último modelo automático. Pedro lo vio y le preguntó: 
- ¿Oye y qué tal tu auto nuevo? ¿Funciona bien o qué?
- Una porquería, funciona de día solamente.
- ¿Cómo puede ser?
- Mira, cuando lo pongo en la D de día, anda como el mejor, pero cuando lo pongo en la N de noche ni se mueve. 

- ¿Sabes que se ha muerto Antonio?
- No me digas. ¿Y de qué?
- De cataratas.
- ¿Lo operaron?
- No. Lo empujaron. 

Este señor tiene un amigo que va a dar una fiesta para inaugurar su nuevo apartamento. Decide mandarle unas flores a la fiesta. Para su sorpresa las flores llegan con la inscripción: Que descanse en paz. 

Molesto el señor llama a la florería y se queja. La encargada le dice: 
-Tiene toda la razón para estar molesto pero si esto le consuela piense que en este momento en un funeral alguien ha recibido unas flores que dicen: Que disfrutes tu nueva casa.

Un tipo está buscando un regalo para un amigo, pero todo era muy caro, excepto por un jarrón de cristal de Bohemia que estaba roto y que el dueño del negocio de regalos estaba dispuesto a darle, sin costo. Le tipo pide que lo manden y el dueño dice que sí, a cambio que pagara el papel de regalo y el envío. El espera que su amigo piense que la pieza se había roto en el trayecto.
A su debido tiempo, el tipo recibe un telegrama de su amigo:
"Gracias por el jarrón de Bohemia. Fue muy considerado de tu parte envolver cada pedazo por separado."

En una ocasión iba Roberto acompañando a César en su auto. César pasaba los semáforos en rojo sin precaución y Rodrigo le dice:
- Estás loco, por qué te pasaste el rojo?
- Es que así maneja mi hermano.
Este vuelve a pasarse un rojo y otro y otro. Roberto le dice una y otra vez que está loco, que no se pase los rojos, en eso llegan a un semáforo en verde y César detiene el auto. Rodrigo le dice:
- Bueno, tú sí que estás loco, dale, ¿está en verde!
- No, ¿y si ahora pasa mi hermano?

- Cuando Pérez murió, dejó todo lo que tenía a un orfanato.
- Qué buen gesto... ¿y qué tenía?
- Doce hijos. 

- Pues te diré que yo tengo 40 palomas en casa. 
- ¿Mensajeras? 
- No, no t'ensajero en nada.