chistes largos

Hace mucho tiempo vivía un hombre de mar. El Capitán Tormenta era muy valiente y jamás mostró temor ante un enemigo. Una vez el vigía vio que se acercaba un barco pirata y la tripulación del barco se volvió loca del terror. 
El capitán gritó: "Traigan mi camisa roja", llevándola puesta instigó a sus hombres al ataque. Vencieron a los piratas. 
Unos días más tarde, el vigía vio dos barcos piratas. El capitán pidió nuevamente su camisa roja y la victoria volvió a ser suya. 
Esa noche, sus hombres le preguntaron por qué pedía la camisa roja antes de entrar en batalla y el capitán contestó: 

- Si soy herido en combate, la camisa roja no deja ver mi sangre y mis soldados continuarán peleando sin miedo. 
Todos los hombres quedaron en silencio, maravillados por el coraje de su capitán. Al amanecer del día siguiente, el vigía vio no uno, no dos sino diez barcos piratas que se acercaban. Toda la tripulación dirigió en silencio sus ojos al capitán, que con voz potente, sin demostrar miedo gritó:
- Tráiganme mis pantalones cafés. 
 

MEMORIAS DE UN FEO
Para subir la autoestima...

Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre "Hicimos lo que pudimos... pero nació vivo".
Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.
Como era prematuro me metieron en una incubadora... desenchufada a la electricidad.
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda.
Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo.
Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban:
"Señora, a su hijo ¿lo parió o lo tejió?"
Mi padre llevaba en su billetera la foto del niño que venía cuando la compró.
Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico.
Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contesto:
"No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido".
Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en él
enchufe y la electricidad erró la patada.
Era realmente flaco: para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO.
Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
Sí, amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi madre les contestó que quería mi cabeza como prueba.
Tuve que trabajar desde chico.
Trabajé en una veterinaria y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo.
Un día llamó una chica a mi casa diciéndome: "Ven a mi casa que no hay nadie. Cuando llegué no había nadie.
A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería
escuchar una segunda opinión. "De acuerdo, además de loco es usted muy feo", me dijo.
Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento.
Sólo dijo: "En sus marcas, listos..."
El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica...
Reflexión: Si el mundo te da la espalda, dale una patada en el trasero.

La escena ocurre en la casa de un árabe.
El hijo le cuenta:
- Babbá, babbá! En el colegio me han rebrobado...
- ¿Borque, hijo?, ¡cuéntale a tu badre!
- ¡Borque no sube los nombres de los dedos de la mano, badre!
- Hijo, yo te contaré cuáles son los nombres de los dedos y borqué es imbortante saberlos:
- El brimero es el legal... (¡El dedo gordo!)...¡sirbe bara firmar los babeles imbortantes!
El segundo es el autoritario... ¡sirve bara dar las órdenes!
El tercero es el baginal... ¡¡¡ya sabrás bara qué!!!.....
El cuarto es el matrimonial... ¡allí te bones el anillo de bodas!
El quinto es el buscador... busca en la nariz, busca en las orejas...
- Berdona badre, combrendo muy bien lo que usted me enseña, bero no me quedó muy claro bara qué servía el tercero...
- Ah, el tercero hijo... te dije que era el baginal. Sirve bara basar las baginas... bagina uno, bagina dos... y así hasta que termines de leer el libro....
(¡MAL BENSADOS!)

Un pordiosero que obviamente ya no le podía ir peor, se acercó a un hombre y le dijo: 
- Patrón, ¿podría prestarme mil pesos?
El bien vestido caballero le pregunta: 

- Pero, ¿no te los vas a gastar en alcohol, verdad? 
- No señor, nunca en mi vida he bebido.
- Entonces ¿Te los quieres gastar apostando con tus amigos?
- De ninguna manera, nunca apuesto en nada, señor.
- O acaso, ¿Te los gastarías en el campo de golf?
- Imposible señor, nunca he jugado golf. 
- ¿Se los piensas dar a una mujer acaso, a tu esposa, tu amante?
- ¡Jamás he tenido esposa ni amante alguna señor!
- Entonces toma los mil pesos, pero ven a comer a mi casa. Te invito con comida casera y buena atención.
El pordiosero acepta gustosamente y se sube al BMW del hombre rico.
En el camino le pregunta:
- Oiga señor, ¿no se va a enojar su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente en la mesa a comer?
- Probablemente. Pero valdrá la pena. ¡Quiero ver su cara y su reacción cuando vea lo que pasa cuando uno no toma, no apuesta, no juega golf y no anda con mujeres! 

Una vez que llega un señor a pedir trabajo a un lugar muy serio y el gerente le pide que pase para la entrevista. El gerente le pregunta al señor: 
- ¿Qué sabe hacer usted? 
- Nada- contesta el señor.
- ¿Para qué es bueno?
- Para nada.
- ¿Sabe siquiera barrer?
- No, no sé hacer nada.
- ¿Sabe limpiar?
- No sé hacer nada.
- ¿Es bueno para algo?
- No, para nada.
- ¿Hay algo en lo que sea útil a la sociedad?
- No, señor, no sé hacer nada.
Hasta que el gerente se enoja y le pregunta: 
- Bueno entonces, ¿por qué vino?
- Vine por el anuncio.
- ¿Cuál anuncio?
- El que dice "inútil presentarse sin solicitud".....

Una mujer estaba sentada en un bar disfrutando de una copa para relajarse después del trabajo, cuando se abrió la puerta del bar y entró el tipo más guapo que jamás había visto en toda su vida.
Era imponente, alto, musculoso, bien plantado, elegante, de abundante pelo oscuro, unos brillantes y enormes ojos verdes y una sonrisa preciosa. Cada uno de sus movimientos era tan masculino y sensual que la mujer no podía quitarle los ojos de encima.
El hombre se dio cuenta de la mirada observadora de la mujer y con una sonrisa seductora se le acercó.
Ella nerviosa y sonrojada se preparó para disculparse por su mirada inquisitiva pero antes de poder abrir la boca el se inclinó y le susurró al oído con voz suave profunda y ligeramente ronca.
- Haré cualquier cosa. Absolutamente cualquier cosa que desee, cualquier cosa con la que hayas soñado o fantaseado, cualquier cosa que quiera por $2000. Sólo te pongo una condición.
Temblando expectante la mujer le preguntó cuál era condición. Y el tipo contestó.
- Tienes que decirme lo que quieres que haga con solo tres palabras.
La mujer miró fijamente a los ojos hipnóticos del hombre por un segundo analizando la proposición.
Luego tomada la decisión metió la mano en el bolso y sacó $2000 Apuntó su dirección en una servilleta del bar la dobló, metió el billete dentro y puso la servilleta en la mano del Adonis.
Se inclinó y le susurró al oído:
- Límpiame la casa.


Cuándo tengas un día de esos en que piensas "¡Odio mi trabajo!", haz lo siguiente:
En el camino de vuelta a casa desde el trabajo, para en una farmacia y ve hacia dónde están los termómetros.
Tienes que comprar un termómetro rectal de Johnson & Johnson. Asegúrate de agarrar ese modelo y esa marca. 
Cuando llegues a casa, cierra la puerta con llave, baja las persianas y descuelga el teléfono para que nadie te moleste durante tu sesión de terapia. Ponte ropa muy cómoda, como un camisón o pijama ligero, y échate en la cama. 
Abre el paquete y saca el termómetro. Ponlo con cuidado sobre tu mesilla de noche para no romperlo. 
Agarra el prospecto y léelo. 
Encontrarás en letra pequeña la frase: "La calidad de cada termómetro rectal fabricado en Johnson & Johnson ha sido verificada personalmente". 
Ahora cierra los ojos y repite en voz alta, al menos cinco veces: 
¡Estoy tan contento de no trabajar en Control de Calidad en Johnson & Johnson!

Un coronel recibe un mensaje diciéndole que el padre de uno de los soldados que está haciendo el servicio militar, en su cuartel ha muerto, pero no sabe cómo decírselo. En esto que se encuentra a uno de los sargentos y se lo cuenta. 
- Usted no se preocupe, mi coronel, que yo tengo mucho tacto para estas cosas y me puedo encargar del asunto. 

Total, que el sargento va a hablar con el soldado: 
- Recluta López, hemos recibido una llamada en el cuartel notificándonos que su padre, su madre y todos sus hermanos, así como su abuela y el gato, han muerto en un accidente de tráfico. Además, como se estrellaron contra una gasolinera y provocaron una gran explosión en el centro de la ciudad, usted como único heredero se tiene que hacer cargo de las indemnizaciones a las familias de los trescientos cincuenta y seis fallecidos en el accidente, que ascienden a unos cuatro millones de dólares.
- ¿Qué?
- Bueno, no, ¡es una broma!, Sólo se ha muerto su padre. ¡Qué suerte!, ¿Eh?

Don Juan va arreando dos vacas. Se le arrima un paisano a conversar y le pregunta:
- ¿Son estas vacas holandesas?
- Esta sí, - responde Don Juan.
- ¿Y la otra? - pregunta el primero.
- La otra también - responde Don Juan.
- Y dígame, ¿estas vacas van para la feria?
- Esta sí - responde Don Juan.
- ¿Y la otra?
- La otra también - responde Don Juan.
- Y dígame, ¿estas vacas están preñadas?
- Esta sí - responde Don Juan.
- ¿Y la otra? 
- La otra también - responde Don Juan.
- Pero, dígame una cosa. ¿por qué cada vez que le pregunto por las vacas me responde que ésta sí; y después, me dice que la otra también? 
A lo que Don Juan le responde:
- Lo que pasa es que esta vaca es mía.
- ¡Ahhh! - contesta el primero, - ahora entiendo... y dígame, ¿y la otra?
- La otra también - responde Don Juan.

Elegidos para una misión suicida está un soldado americano, un soldado alemán, y un recluta uruguayo.
Le preguntan al soldado alemán:
- Usted sabe que va a morir.

- Sí, señor.
- Y con quién quiere que lo entierre.
- Con Hitler.
Después le preguntan al soldado Americano.
- Usted sabe que va a morir.
- Sí, señor.
- Y con quién quiere que lo entierren.
- Yo, con Lincoln.
Entonces, van y le preguntan a el recluta uruguayo.
- Usted sabe que va a morir.
- ¿Qué remedio me queda?
- Y con quién quiere que lo entierren.
- A mí, con nuestro presidente.
Entonces se queda el general pensando y dice:
- ¡Pero si el presidente está vivo.
Y dice el recluta uruguayo.
- Sí, ya sé, pero yo puedo esperar. 

NO HAY COMO MI MAMA!!!!!!!!!!!! 
Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Mamá... 
Mi mamá me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO: 
"¡Si se van a matar, háganlo afuera. Acabo de terminar de limpiar!" 
Mi mamá me enseñó RELIGIÓN: 
"Mejor reza para que esto salga de la alfombra." 
Mi mamá me enseñó LÓGICA: 
"Porque yo lo digo, por eso... ¡¡¡¡y punto!!!!" 
Mi mamá me enseñó PREDICCIONES: 
"Asegúrate que estás usando ropa interior limpia y sin agujeros por si tenés un accidente." 
Mi mamá me enseñó IRONÍA: 
"Seguí llorando y yo te voy a dar una razón verdadera para que llores." 
Mi mamá me enseñó a ser AHORRATIVO: 
"¡¡¡Guarda las lágrimas para cuando yo me muera!!!" 
Mi mamá me enseñó CONTORSIONISMO: 
"¡Mira la roña que tenés en la nuca!" 
Mi mamá me enseñó FUERZA Y VOLUNTAD: 
"Te vas a quedar sentado hasta que termines la espinaca." 
Mi mamá me enseño METEOROLOGÍA: 
"Parece que un huracán pasó por tu cuarto." 
Mi mamá me enseñó HIPOCRESÍA: 
"¡¡Te dije un millón de veces que no seas exagerado!!" 
Mi mamá me enseñó MODIFICACIÓN DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO: 
"¡¡¡¡¡Dejá de actuar como tu padre!!!!!" 
Mi mamá me enseñó ENVIDIA: 
"Hay millones de chicos menos afortunados en este mundo que no tienen padres tan maravilloso como el tuyo!" 
Mi mamá me enseñó habilidades como VENTRILOQUIA: 
"No me rezongues, cállate y contéstame: ¿por qué lo hiciste?" 
Mi mamá me enseñó técnicas de ODONTOLOGÍA: 
"¡¡¡Me volvés a contestar y te voy a estampar los dientes en la pared!!!" 
Mi mamá me enseñó RECTITUD: 
"¡¡¡Te voy a enderezar de una patada en el traste!!!"
¡¡¡¡Gracias Mamá!!!!

- Hola mamá ¿te puedo dejar los chicos esta noche?
- ¿Vas a salir?
- Sí.
- ¿Con quién?
- Con un amigo.
- Yo no sé por qué te separaste de tu marido; es un hombre tan bueno...
- Yo no me separé: él se separó.
- Vos dejaste que se separara y ahora andas por ahí con cualquiera.
- No ando con cualquiera ¿te puedo dejar los chicos?
- Yo jamás los dejé a Uds. para salir con alguien que no fuera tu padre.
- Hay muchas cosas que vos hiciste y yo no hago.
- ¿Qué me querés decir?
- Nada, sólo quiero saber si te puedo dejar los chicos.
- ¿Vas a quedarte a dormir con el otro? ¡Qué diría tu marido si se enterara!
- ¡¡¡Mi EX marido!!! No creo que a él le preocupe, desde que nos separamos no debe haber dormido una sola noche solo.
- Entonces te vas a quedar a dormir con ese vago.
- ¡¡¡No es un vago!!!
- Un hombre que sale con una divorciada con hijos es un vago y un vividor.
- No quiero discutir ¿te llevo los chicos o no?
- ¡¡¡Pobres criaturas con una madre así!!!
- ¿Así cómo?
- Con pajaritos en la cabeza ¡¡¡por eso te dejó tu marido!!!
- ¡Basta!
- ¡Encima me gritas! Seguramente a ese vago con el que salís también le gritas.
- ¡Ahora te preocupa el vago!
- ¿Viste que es un vago? Yo me di cuenta en seguidita.
- ¡¡¡Chau!!!
- Espera, no cortes ¿a qué hora me traes los chicos?
- No los voy a llevar, no voy a salir.
- Si no salís nunca ¿cómo pensás rehacer tu vida?

Un viejo gaucho, vestido tradicionalmente, con bombacha, faja, sombrero, botas y espuelas, entra a un bar y ordena una bebida. 
Mientras estaba sentado bebiendo su caña, una joven se sienta a su lado y después de ordenar su trago se vuelve hacia el gaucho y le pregunta: 
- ¿Es usted un gaucho de verdad?
- Bueno,..... he pasado toda mi vida en un rancho, enlazando vacas, domando caballos, esquilando ovejas, alambrando y yendo de yerra en yerra. Por todo ello creo que soy un gaucho de verdad.
Después de un rato, el gaucho le pregunta que es ella, y ella responde:
- Yo soy lesbiana. Paso el día entero pensando en mujeres; me despierto en la mañana pensando en mujeres, cuando como pienso en mujeres, bañándome pienso en mujeres, viendo TV., todo me hace pensar en mujeres.......
Un rato después, ella se marcha y el gaucho ordena otra bebida.
Una pareja se sienta a su lado y le preguntan:
- ¿Es usted un gaucho de verdad?
- Yo siempre pensé que lo era, pero me acabo de dar cuenta que soy una lesbiana.

Un piloto se comunica muy preocupado a la torre de control y le dice: 
- Torre de control, tengo un grave problema, ningún motor del avión está funcionando.
- Aquí torre de control, por favor piloto, trate de calmar a los pasajeros. 
Mientras eso pasaba el piloto olvidó quitar el altavoz y la gente escuchó la plática.
El piloto llegó donde estaban los pasajeros y les dijo:
- Señoras y señores, tengo algo que decirles.
- No nos mienta, dijo un pasajero, ¿Nos vamos a estrellar, el avión va en picada?
- No pasa nada, dijo el piloto, saquen todos su pasaporte, métanlo en su boca y muérdanlo con fuerza. 
- ¿Y eso para qué?, gritó un pasajero.
- ¡Es que después, es un problema identificar los cuerpos!

Un empresario multimillonario tenía entre sus múltiples valores, miles de hectáreas de tierras fértiles, cientos de miles de cabezas de ganado fino y una preciosa hija de 18 años heredera de todas sus riquezas. Un día nuestro millonario organizó una reunión en su mansión a la cual invitó a toda la alta sociedad del país, y al llegar la media noche, descubrió una piscina de 500 metros con las paredes extra altas en tres de sus lados, en los primeras 100 metros de la piscina había colocado pirañas sudamericanas, en el segundo tramo cocodrilos del África, luego barracudas del caribe, después anguilas eléctricas y finalmente tiburones australianos. Nuestro hombre reunió a todos sus invitados en uno de los extremos de la piscina y les dijo: 
- Creo que la juventud está perdida, ya no hay hombres en este mundo, por eso, sí hay un macho en esta fiesta, lo reto a cruzar esta piscina. Al que lo haga le daré a escoger entre la mitad de mis tierras, el 50% de mi ganado o la mano de mí única hija y heredera. 

No había terminado de hablar el empresario cuando un joven se lanza a la piscina, la cruzó y salió por la otra orilla, el viejo emocionado le dijo: 
- Nunca creí ver valor como éste antes de morir, dime muchacho, ¿Quieres la mitad de mis tierras? 
- No, contestó rápidamente el joven. 
- Entiendo lo que quieres, es el 50% de mi ganado, razonó el millonario. 
- Tampoco, replicó el joven. 
- Ah, lo que quieres es ser mi yerno, y único heredero. 
- No quiero nada de eso, gritó el muchacho. 
- Y entonces, ¿qué quieres? preguntó confundido el millonario. 
- Quiero saber, ¿quién fue el que me empujó a la piscina?

Tres hombres de negocios van a las montañas a cazar osos. Tras instalarse en una cabaña, el guía los instruye sobre qué rifles usar y cómo atrapar un oso sin correr peligro. De pronto, uno de ellos lo interrumpe:
- Olvídese de todo eso. ¿Por dónde andan los osos? 
El guía señala hacia el norte y enseguida le advierte: 
- Si usted va allá sin escopeta, será hombre muerto. 
Desarmado, el negociante echa a andar con paso resuelto. Al poco rato los demás lo ven correr de regreso a la cabaña como alma que lleva el diablo.
Un oso feroz va pisándole los talones. Cuando el hombre llega a la puerta, entra a toda prisa a la cabaña y de un salto se hace a un lado. El enorme oso, incapaz de detenerse entra como bólido en la cabaña. Entonces el negociante, cierra la puerta con fuerza y les grita desde afuera a sus compañeros: 
- ¡Ustedes desuellen ése! ¡Yo voy por otros dos!

En una ciudad pequeña, un agente de tráfico detuvo a un joven conductor que iba a gran velocidad por la calle principal.
El joven empezó a protestar:
- Señor agente, déjeme que le explique: yo... 
- ¡Silencio! Lo retendré hasta que regrese mi jefe.
El muchacho insistía:
- Pero señor oficial, escúcheme, tengo prisa...
El agente replicó:
- Cállese ahora mismo...¡a la cárcel!
Varias horas después, el guardia fue a ver al detenido y le dijo:
- Ha tenido usted suerte. El jefe asiste a la boda de su hija; cuando regrese estará de buen humor y seguro que le perdona.
- No esté tan seguro. Yo soy el novio.

Llama el general al sargento por teléfono a las 3.00 de la mañana y contesta un soldado: 
- ¡Alo!, dice el soldado. 
- Déme con el sargento y apúrese. 
- Lo siento señor, el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana. 
- ¡Mira incompetente, pásame al sargento ahora mismo!, le contesta el general. 
- ¿Es usted tonto o qué?, le dije que el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana, le grita el soldado. 
- Señor, ¿Usted sabe quién soy yo?, le grita el general. 
- No sé y no me interesa, le grita el soldado. 
- ¡Yo soy tu general!, le grita el general. 
- ¿Y usted sabe, quién soy yo?, le pregunta el soldado: 
- ¡No!, le responde el general. 
- ¡Ah, que bueno!, y le colgó. 

- Mami, ¿de dónde salen los bebés? ¿Cómo nací yo? 
La madre le contesta: 
- Hija, un día yo fui al jardín, corté la flor más bonita, la puse en una cajita de cartón y la guardé en el gavetero de mi cuarto. Esperé nueve meses y abrí el gavetero, y ahí estabas tú, mi hermosa hija. 
La niña le dice: 
- Ah, pues yo voy a hacer lo mismo porque yo quiero tener un bebé. Entonces, va al jardín, corta una flor, y la guarda en una cajita en el gavetero. Al pasar los nueve meses, le dice a la madre: 
- Mamá, ya pasaron nueve meses, voy a buscar a mi bebé.
La niña va a su cuarto, abre el gavetero, y cuando toma la cajita, sale una cucaracha. La niña la mira molesta y le dice:
- Te juro que sino fueras hija mía, te mataba. 

En un pueblo se está construyendo una carretera. Un pueblerino se sentaba largas horas a ver cómo se realizaba la obra cuando... 
- Hola, soy George Frank Steven, el ingeniero que hizo los estudios y encargado de la obra y la maquinaria. 
- Hola, yo soy Federico Díaz, soy del pueblo vecino. Veo que nunca habías visto cómo se hace una carretera moderna, dime, ¿cómo hacen las carreteras en tu pueblo? 
- Bueno, en mi pueblo cuando queremos hacer una carretera de un pueblo a otro, soltamos un burro viejo y el animal escoge el camino más corto y más seguro y por ese camino hacemos la carretera. 
- Y ¿qué pasa si no tienen un burro? 
- ¡Llamamos a un ingeniero! 

Un pirata y un marinero se encuentran y comienzan a contar sus aventuras en los mares. El marinero nota que el pirata tiene una pierna de palo, un gancho en la mano y un parche en el ojo y le pregunta al pirata:
- ¿Y cómo terminaste con esa pierna de palo? 
El pirata le responde:
- Estábamos en medio de una tormenta y una ola me tiró al mar, caí entre un montón de tiburones. Mientras mis amigos me subían, un tiburón me arrancó la pierna de un mordisco.
- ¡Woow!, replicó el marinero. - ¿Y qué te pasó en la mano, por qué tienes ese gancho?
- Bueno....estábamos abordando un barco enemigo y mientras luchábamos con nuestras espadas contra los otros marineros, un enemigo me cortó la mano.
- Increible! dijo el marinero, - ¿Y qué te pasó en el ojo?
- Bueno una paloma que iba pasando arrojó excremento y me cayó en el ojo.
- ¿Perdiste el ojo sólo por eso? pregunta el marinero incrédulamente.
- Bueno, era mi primer día con el gancho.

Un hombre tiene que ir de viaje durante 4 días por trabajo, pero como desconfía de su esposa, le encarga a un amigo que la vigile mientras él se esté ausente y luego le cuente lo sucedido.
A los 4 días el hombre regresa y va a ver a su amigo.
- ¡Hola, José! Cuéntame, ¿cómo se portó mi esposa durante mi viaje?
- Bueno, la espié durante todas las noches que no estuviste, la primera noche ella se fue a bañar, se puso ropa interior muy sexy, puso una botella de champaña en hielo. Al rato llegó el vecino de al lado, empezaron a escuchar música, a bailar y después cerró la persiana y no pude ver más nada. La segunda noche se volvió a poner una lencería muy sugestiva, puso a enfriar una botella de champaña, llegó el vecino de enfrente, se pusieron a bailar, cerró la persiana y no vi más nada. La tercera noche se puso ropa interior de encaje, preparó una botella de whisky y dos vasos, llego el dueño del negocio de la esquina, se pusieron a bailar, bajó la persiana y no vi más nada. Finalmente la cuarta noche se puso ropa interior extremadamente sugestiva, preparó dos finos tragos, llegó un desconocido, se pusieron a bailar, cerró la persiana y no pude ver más nada.
- Te das cuenta Pedro, ¡que horrible! ¡¡¡Siempre me quedo con la duda!!!

Dios creó al burro y dijo:
- Serás burro, trabajarás incansablemente de sol a sol, cargarás bolsas en tu lomo, comerás pasto, no tendrás inteligencia, vivirás 50 años. Y burro serás. 
El burro respondió: 
- Seré burro y me gustará, pero vivir 50 años es demasiado. Dame apenas 15 años.
Dios le dio 10 años. 
Dios creó al perro y dijo: 
- Cuidarás la casa de los hombres y serás su mejor amigo, comerás los huesos que te den. Vivirás 20 años. Serás perro. 
El perro respondió: 
- Señor, vivir 20 años es demasiado. Dame 10 años. 
Y Dios le dio 10 años. 
Dios creó al mono y dijo: 
- Serás mono, saltarás de árbol en árbol, haciendo payasadas simpáticas, serás divertido y vivirás 30 años. Serás mono. 
El mono respondió: 
- Señor, vivir 30 años es demasiado. Dame solamente 20 años. 
Y Dios le dio 20 años. 
Finalmente Dios creó al hombre y dijo: 
- Serás hombre, el único ser racional sobre la faz de la tierra, usarás tu inteligencia para sobreponerte a los demás animales y la naturaleza. Dominarás el mundo, y vivirás 30 años.
El hombre respondió: 
- Señor, seré el hombre, pero vivir 30 años es muy poco. Señor, dame los 35 años que el burro te devolvió, los 10 que el perro no quiso y también los 10 años que el mono rechazó.
Y así Díos lo hizo y ésta es la conclusión: 
El hombre vive 30 años como hombre. Luego se casa y pasa a vivir los 35 años que el burro rechazó, trabajando como un burro cargando todo el peso sobre sus hombros. Después se jubila y vive los 10 años del perro, cuidando como un perro guardián la casa. Para luego ser viejo y vivir 10 años de mono, saltando como un mono de la casa de un hijo para la casa del otro hijo, haciendo payasadas para divertir a los nietos.

Esto es en una cárcel, donde estaban detenidos tres condenados a muerte. Los guardias les dijeron a los presos que, sólo por esa vez, iban a poder elegir la forma en la que morirían...
El primero pensó que la inyección letal sería lo más adecuado, puesto que se la iban a dar mientras dormía, y "pasaría de un sueño al otro" sin darse cuenta.
El segundo, después de pensarlo bien, eligió la guillotina, porque es una muerte rápida y prácticamente no iba a sufrir.
Cuando le llega el turno al tercero, sus dos compañeros y los guardias 
quedan extrañados al ver que una pequeña sonrisa se esboza en su rostro, pero lo dejan pasar... Éste señor, pide que le inyecten el virus del SIDA. Ante tan extraña petición, los guardias se negaron rotundamente, ya que eso no aseguraba la muerte, y además no estaban preparados para tal situación.
El tercer preso les ruega que le inyecten SIDA, les dice que no tiene nada más por qué vivir, y que al menos le gustaría morir en esa forma.
Los guardias por fin acceden y tras unas horas llegan con la inyección. 
Se la aplican al preso (mientras sonreía igual que antes), y en eso ven que, al terminar, el hombre se empezó a reír de una manera descomunal, revolcándose por el piso sin parar... Extrañados, le preguntan el motivo 
de su risa, a lo que el tercer preso contesta: 
- ¡¡Ja, jaaaaaa, los engañé!! ¡¡Tengo un preservativo!!

Pinocho estaba ya harto de tener una nariz de 30 cms., era una situación caótica, ninguno de sus amiguitos lo consideraba un niño normal y al acercarse a ellos, para hacerle jugarreta los niños corrían burlándose, además de ponerle miles de apodos.
Un día se encuentra con un amiguito y le cuenta su problema. El amiguito sorprendentemente le ofrece solución:
- Para solucionar tu problema, tienes que viajar al Amazonas y buscar al sapo de siete colores. Una vez que lo encuentres, le preguntas:
- "Sapito, sapito, me limpias un moquito en mi nariz?"
El sapito te va a contestar que "NO" y automáticamente se te va a reducir 10 cms.
Entonces Pinocho decide que no tiene nada que perder y emprende su viaje hacia el Amazonas. Una vez ahí, se interna en la selva en busca del sapo de siete colores. Al cabo de varias horas de caminata, y ante su sorpresa, ¡encuentra en medio de un estanque al sapo de siete colores!
Pinocho, todavía medio incrédulo se acerca al sapito y le dice:
- Sapito, sapito, ¿me limpias un moquito en mi nariz?
A lo que el sapito responde:
- NO.
Y automáticamente, ¡¡¡su nariz se reduce 10 cms!!!
Pinocho pensativo, decide que 30 cms. todavía es demasiado y por ende le vuelve a preguntar al sapito:
- Sapito, sapito, ¿me limpias un moquito en mi nariz?
Y ante su segundo "NO" del sapito, logra reducir la nariz de Pinocho 20 cms.
- Bueno, -piensa Pinocho-, ..... 20 cms. no es tan mal, pero todavía puede que sea demasiado y los niños me seguirán haciendo burla y lo que realmente deseo ... ¡¡es impresionarlos!!
Entonces decide acercarse al sapito por última vez y preguntarle :
- Sapito, sapito, ¿me limpias un moquito en mi nariz?
Y el sapito responde:
- ¡Te dije que NO, NO y NO y otra vez NO!

Sherlock Holmes y el Dr. Watson se fueron de camping. Después de una buena comida y una botella de vino, se despidieron y se fueron a dormir. 
Horas más tarde, Holmes se despertó y codeó a su fiel amigo: 
- Watson, mira el cielo y dime qué ves... 
Watson contestó: 
- Veo millones y millones de estrellas... 
- ¿Y eso qué te dice? 
Watson pensó por un minuto... 
- Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente billones de planetas, astrológicamente, veo que Saturno está en Leo, cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres y diez, teológicamente, puedo ver que Dios es todopoderoso y que somos pequeños e insignificantes, meteorológicamente, intuyo que tendremos un hermoso día mañana... 
Tras un corto silencio, Holmes habló: 
- Watson, ¿eres bobo, o qué?... ¡¡¡NOS HAN ROBADO LA CARPA!!! 

Era un señor que vivía en una casa rentada cuando llega el casero a cobrarle y el inquilino le contesta: 
- Ya te dije que no te voy a pagar hasta que me resuelvas el problema de las ratas. 
- Mira, pues si no me pagas, te traigo abogado y te vas. 
Al día siguiente, el casero se niega otra vez, alegando que la casa estaba infestada de unas ratotas tamaño gigante. El casero se negaba a creer hasta que le dice al inquilino:
- Vamos, pues. ¿Dónde está el nido de las ratas? 
- Allá en el patio del fondo. 
Así van rumbo al patio y en la sala el casero se queda asombrado porque ve a un pulpo viendo la TV y con un control remoto en la mano. Luego voltea a la cocina y ve unos delfines saltando desde el suelo, además ve un calamar gigante friéndose unos huevos. El casero asombrado le pregunta todo asustado al inquilino: 
- Oye compadre, y todo eso, ¿qué es? 
- No hombre, de la humedad hablamos luego.

Un hombre entra a un local que tiene un cartel en la vitrina buscando vendedores. Ve al dueño y dice:
- Quie- quiero el tra- tra- trabajo.
- No sé si este trabajo es para usted, debido a su impedimento para hablar.
- Te- tengo es- espo- esposa y y s-s-seis hi- hi- hijos y y de de veras ne- ne- cesito el el tra- trabajo.
- Está bien. Aquí tiene 3 biblias. Salga y véndalas.
El hombre se va y regresa una hora más tarde.
- A- Aquí es- está su di- di- dinero.
El dueño del negocio está impresionado, así que le da 12 biblias más para que las venda. 
El hombre regresa dos horas después y dice:
- A- Aquí es- está s- s-s su din- dinero.
El dueño del negocio dice:
- Esto es fantástico. Usted vendió más biblias en 3 horas que cualquiera de mis vendedores en 1 día. Dígame ¿qué le dice a las personas cuando le abren la puerta?
- Bu- Bu- Bueno... To- Toco el ti- timbre y y di- digo: Ho- Hola, ¿qui- qui- quiere com- compra- comprarme esta bi-biblia o o o qui- quie- quiere que que s- s- se la se la lea?

Un policía de tráfico detiene en una carretera un coche que circula a gran velocidad.
- Buenos días. ¿Se ha dado usted cuenta de que iba a 190 por hora?
- Lo siento, pero es que he bebido alguna copa de más y me fijo más bien poco en el cuentakilómetros. 
- ¿Me permite su carné de conducir, señor?
- No, no puedo, me lo retiraron hace poco. Por atropellar a un peatón mientras conducía ebrio, para ser más exacto. 
- ¿Y los papeles del coche?
- Verá, le seré franco. No es mío, lo encontré abierto y me lo llevé.
- Bueno, mire en la guantera, quizás estén ahí.
- Imposible, los habría visto cuando puse la pistola.
- ¿De qué pistola Ud. está hablando? 
- ¡Hombre, no se le puede ocultar nada! ... la pistola con la que he asaltado un banco y el dinero que he robado no diga nada que lo llevo escondido en la valija del auto... 
El policía, asustado, retrocede hacia su moto y por radio pide urgentemente refuerzos. En pocos minutos se presentan varios coches patrulla y de uno se baja el jefe de la patrulla se acerca al conductor y le dice:
- Buenos días, ¿me permite su carné de conducir?
- No faltaba más, aquí lo tiene usted.
- ¿Y los papeles del vehículo?
- Por supuesto, aquí están.
- Señor, ahora, con mucho cuidado por favor,... ¿podría Ud. abrir la guantera? 
- Claro, mire mi guantera está totalmente vacía.
- Esto... por favor, ahora ábrame la valija del auto. 
El conductor lo abre y esta está también vacía.
El Jefe de la patrulla se ladea la gorra y se rasca con fuerza la nuca y le dice al conductor:
- Perdone, pero no entiendo nada. Hemos venido urgentemente porque nos habían dicho que usted conducía sin carné, un vehículo supuestamente robado; y que también, llevaba una pistola en la guantera, y un dinero de un robo en la valija del coche!
- ¡¡No me diga más!! Seguro que también le han dicho que iba como un loco a toda velocidad, ¿verdad?

Esta señora está en la comisaría, quejándose que un vecino del frente, todas las tardes hace ejercicios desnudo, al frente de su ventana. El sargento manda a uno de sus hombres para que investigue el hecho, llegan los dos a la casa de la señora y ella dice: 
- Ya casi es la hora... espere un momentito y lo verá. 
No ha terminado de hablar cuando aparece en esa ventana un hombre que comienza a respirar profundo y a levantar pesas.
- ¿Lo ve? Lo está viendo? 
El se acerca más a la ventana, mira con detenimiento y dice:
- Sí efectivamente, hay un hombre en esa ventana haciendo ejercicios, pero desde aquí no se ve más que de la cintura para arriba.
- Súbase a esta silla, que lo verá completamente desnudo. 
 

Dos amigas que no conseguían quedar embarazadas: 
- ¿Sabes lo que le pasó a mi hermana? 
- No Juanita, ¡cuenta, cuenta! 
- ¿Recuerdas que tampoco podía embarazarse? Bueno, se pasó una semana rezando el Ave María en un convento y ahora está de 8 meses. 
- ¡Ah! Dios mío, ¡es un milagro! 
- Mañana vamos tú y yo, a ver si funciona. 
Al día siguiente las dos amigas van al convento. 
Las recibe una monjita y les pregunta: 
- Buenos días, hijas mías. ¿Qué desean? 
- Buenos días, yo sé que mi hermana estuvo aquí una semana y quedó embarazada con el Ave María. 
- No hijas mías, ¡no! No es con el Ave María, es con el Padre nuestro... ¡pero ahora está de vacaciones! 

Dos grandes amigos tomaban unas copas en un bar, cuando uno de ellos le manifiesta al otro: 
- He decidido suicidarme porque la vida me ha tratado muy mal. 
- No puedo creer que quieras matarte, pero respeto tu decisión. 
- Así es, me voy a matar, aquí traigo una pistola para hacerlo, pero antes quiero pedirte un favor. 
- Sí, claro, el que quieras, para eso son los amigos. 
- Una cosa me ha faltado probar en mi vida, y eso es el sexo con un hombre, y quiero que me hagas el favor, que al cabo nadie lo va a saber, yo ya me voy a matar, y sé que tú no vas a decir nada. 
No muy convencido, el amigo acepta. Cuando terminan, regresan a la mesa en que estaban, y le pregunta al futuro suicida: 
- ¿Entonces qué, a qué hora te vas a matar? 
- ¿Matarme? ¿Yo? ¡¿Ahora que empiezo a vivir?!

Una cigüeña está en su nido con su hijo, que está llorando: 
- Mamá, mamá, buah, ¿dónde está papá? 
- Hijo, tranquilízate, no pasa nada, está haciendo feliz a la panadera llevándola un niño. 
La noche siguiente es el padre el que está solo en el nido con la cría, que está llorando otra vez. 
- Buah, papá, papá, buah, ¿dónde está mamáaaa? 
- Deja de llorar, chico, si no pasa nada, se ha ido a llevar alegría a casa del alcalde. 
La siguiente noche, el padre y la madre están preocupadísimos en el nido esperando al hijito, que había desaparecido y cuando vuelve aparece con una cara alegre. 
- Pero bueno, ¿qué pasa hijo? ¿Dónde estabas? 
- Fui a darle un susto a una estudiante. 

Diario de un Desgraciado
- Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando lapiceras.
- Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: "hicimos lo que pudimos pero salió".
- Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo.
- Mi padre llevaba en la billetera la foto del niño que ya venía con ella.
- Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio.
- Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "no lo sé,...... hay
muchos sitios donde se pueden esconder".
- El último deseo de mi padre fue que me sentara en su regazo.
Estaba en la silla eléctrica.
- Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi padre un trozo de uno de mis dedos. Mi padre dijo que quería más pruebas.
- A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
- Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo:
"tómese una copa y acuéstese un poco".
- El psiquiatra me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión. "De acuerdo, también es usted feo".
- Una vez me iba a suicidar tirándome desde un décimo piso.
Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de ánimo fueron: "....acomódese, a la una a las dos ¡¡¡Y A LAS TRES!!!"

Harto de que cada noche le robaran los frutos de su huerto, Mauricio decide hacer guardia para pescar al ladrón in fraganti. Efectivamente, a medianoche, un pillo se sube al manzano y empieza su hurto. Mauricio, sigilosamente, se sitúa debajo del árbol y alzando la mano le agarra fuertemente de los testículos. 
- ¡Ladrón! ¡Dime quién eres! ¡Cobarde! ¿Cómo te llamas? Hasta que no me lo digas no te soltaré. Repito: ¿Quién eres? 
Cuanto más tardaba el ladrón en contestar, más apretaba los testículos del ladrón. 
- ¡Da la cara! ¡Dime de una vez quién eres! Si no te identificas, seguiré apretando... De una vez por todas. ¿Quién eres? 
Al final, con sus testículos casi triturados, el ladrón dice:
- So…so..y … el sor... do... mu... do...

Un autobús que iba a toda velocidad, que estaba lleno de políticos, se salió del camino y se estrelló contra un árbol, un granjero se acercó para ver lo ocurrido, cavó una fosa y enterró a los políticos, a los pocos días, un comisario pasó por allí y al ver el autobús volcado llamó a la puerta de la casa del granjero y preguntó qué había pasado con los políticos, éste dijo que los había enterrado. 
- ¿Y estaban todos muertos? - preguntó el comisario. 
- Pues algunos dijeron que no, pero ya sabe usted que mentirosos son los políticos. 

Llega una niña a la juguetería y pregunta:
- ¿Cuánto cuesta la Barbie embarazada?
Le responden 200 pesos.
Pregunta cuánto cuesta la Barbie que se le cambia el color del pelo.
Le responden 200 pesos.
La niña vuelve a preguntar: 

- ¿Cuánto cuesta la Barbie divorciada?
Le contestan 500 pesos.
-¿ Cuánto vale la casada?
Le responden que 200 pesos.
La niña pregunta cuál es la razón por la cual la Barbie divorciada es más cara.
La señorita le contesta que la divorciada tiene incluido el coche de Ken, la casa y el barco.

Se trata de 4 hombres que iban a subir un piano al piso 10. Ellos estaban muy cansados y uno de ellos dijo: 
- Que vaya alguien a ver cuántos pisos nos faltan. 
El otro le dice: 
- Está bien, voy yo. 
El tipo sube y llega hasta el piso 10. 
- Bueno, si subí 6 pisos es porque estamos en el piso 4. 
El tipo baja y le dice a sus compañeros: 
- Les tengo una noticia buena y una mala. 
Entonces, uno de los hombres le dice: 
- Dinos la buena, la otra la dices cuando lleguemos. 
- Muy bien, sólo nos faltan 6 pisos para llegar al 10°. 
Los hombres ya bien cansados llegaron al piso 10° y uno le pregunta al otro: 
- ¿Y cuál era la mala noticia? 
El tipo le contesta: 
- Este no era el edificio. 

En un estadio se está celebrando la final del concurso mundial de padres. 
El estadio está abarrotado, más de 100.000 personas. 
Él arbitro presenta al primer finalista: 
-Yo soy Mariano y he tenido 1.000 hijos hasta hoy. 

Y todo el público le aplaude y le anima - bien, bien, bravo. 
El segundo finalista se presenta: 
- Yo soy Patricio, con 2000 hijos en toda mi vida. 

Y todo el público - bravo, bravo, viva. 
-Y ahora dice el arbitro

- El último finalista es Juan... 

Y todo el público en el estadio rugió: 
- ¡Papi, papi, papi, ...! 

Era una cárcel en la cual, todo lo que entraba y salía de ella era minuciosamente registrado. Un día la esposa de un preso le mandó una carta a su marido en la cual decía: "Necesito que me digas en qué momento debo escarbar la huerta para sembrar papas." Y contesta el marido: "No vayas a escarbar nada querida porque en la huerta están enterradas todas las armas que escondí." Luego de tres días éste le vuelve a escribir una carta a su esposa: "Querida, supongo que la policía ya fue a la casa a buscar las armas, y escarbó todo el patio, ahora ya puedes sembrar las papas."