De locos

 


En un manicomio, hicieron una prueba a los locos para dejarlos salir, dibujaron una puerta en la pared y el que se diera cuenta que la puerta no era de verdad lo iban a dejar libre.
El primer loco paso enfrente y trato de abrir la puerta, entre tanto, otro loco no paraba de reírse, la sospecha del encargado fue que ya no estaba loco.
Otro loco trato de abrir la puerta, mientras tanto el segundo seguía riéndose, en eso le llama la atención el encargado al loco y le pregunta:
- Y tú, ¿por qué te ríes tanto?
El loco contesta:
- ¡Por que no la van a abrir nunca!
El enfermero le pregunta por que está tan seguro, a lo que el loco le responde:
- ¡¡Por que yo tengo la llaves!!
 

Dos locos se encuentran en el patio del manicomio; uno de ellos le enseña el puño cerrado al otro y le increpa: 
- Oye, ¿a que no adivinas qué es lo que tengo en la mano? 
- Hummm... ¿un elefante? 
El del puño cerrado pone cara de fastidio y replica: 
- Sí, bueno, pero, ¿de qué color? 

Se escapan dos locos del manicomio, llegan a una estación de ferrocarril y suben un tren que está lleno de marineros y le dice uno al otro: 
- Oye loco, esto no es un tren, ¡estamos en un barco! 
- Pedro, entonces vamos a tirarnos al agua antes de que zarpe. 
Y se tira.
- Che loco, ¿cómo está el agua?
Y contesta el otro desde el suelo del andén: 
- ¡Pedro, tírate por el otro lado que por aquí está lleno de rocas!

Dos locos se escaparon del manicomio. Estaban corriendo por la carretera cuando de pronto encuentran un árbol y empiezan a dar vueltas y vueltas alrededor. Después de un rato, uno de los locos se inquieta: 
- Eh, ¡vámonos, que allí vienen los enfermeros! 
- ¡Bah! No te preocupes... les llevamos como 37 vueltas de ventaja. 

Un loco va dando palmadas al aire, se le acerca un enfermero , lo observa durante un momento y le pregunta: 
- ¿Qué es lo que estás haciendo? 
- Estoy cazando gondobroncios flatiformes. 
- Ahá... ¿Y cómo son, que no los veo? 
- No lo sé, todavía no pude cazar ninguno. 

El enfermero del manicomio a un loco subido en un árbol: 
- ¿Qué hace ahí, hombre? 
- Quiero empacharme con higos. 
- Pero si ese árbol es un peral... 
- ¡Y a mí qué me importa! Yo compré tres kilos de higos y los como donde yo quiero. 

En el manicomio un loco caminando alrededor de un árbol y hablando en voz alta:
- Montevideo, Buenos Aires, Lima, Brasilia, Caracas....
Pasa un doctor y le pregunta:
- ¿Qué está haciendo, Javier?
- ¡Estoy aquí reuniendo unos capitales para abrir un negocio! 

En un manicomio, un interno que se identifica con cualquier animal y sufre cambios frecuentes de personalidad, acude con el director de dicho centro de rehabilitación:
- Sr. Director, respetuosamente acudo ante usted porque considero que estoy totalmente rehabilitado.
- Mmmmmm... pues sí, se ve usted normal, aunque para asegurarnos le haré algunos preguntas, ¿está de acuerdo?
- Por supuesto, estoy a sus órdenes.
- ¿Me puede decir quién fue Napoleón?
- Claro, fue un gran estratega militar francés, perdió la batalla de Waterloo y murió solo y olvidado.
- Muy bien, ¿y que me dice de Francisco Villa?
-Un revolucionario mexicano que alguna vez invadió Estados Unidos, fue traicionado y muerto cuando estaba ya en el retiro y sus restos excepto su cabeza, descansan en Parral, al norte de la República Mexicana.
- ¡Caramba! ¿y Zapata? 
- También fue un revolucionario mexicano cuyo lema era "Tierra y Libertad"
- ¡Asombroso! ¿cómo sabe usted tanto de historia?
- ¿Cómo no voy a saber... ¡yo fui el caballo de esos tres hombres!

Un loco juega en su celda con una linterna eléctrica, observa el rayo de luz fijamente. Otro loco que pasaba por ahí le pregunta:
-¿Qué haces?
-Jugando con la lamparita... ¿no te quieres subir?
Invitándolo a montar por el haz de luz, le hace señas:
-Súbete, no pasa nada.
-Estás loco... que tal si cuando este arriba... ¡me la apagas! 

Están dos locos en una casa, uno de ellos con el ordenador conectado a la internet escribiendo mensajes, y va el otro y le dice: 
- Oye, ¿a quién le escribes ? 
- Pues como no conozco aún a nadie, a mí mismo. 
- Aaaaaah, oye, y ¿qué te cuentas?
- No lo sé, como aún no lo he recibido. 

Un manicomio lleno de locos decidió sacar unos cuantos del lugar porque estaba muy lleno, y para eso les hicieron una prueba a los locos, dibujaron una puerta en la pared, y el que se diera cuenta que la puerta no era de verdad lo iban a sacar. El primer loco pasó y trató de abrir la puerta y en eso otro loco no paraba de reírse, la sospechas del encargado fue que él ya no estaba loco, y otro loco trató de abrir la puerta, mientras tanto el otro loco todavía seguía riéndose, en eso le llama la atención el encargado al loco y le pregunta: 
- ¿Y tú? ¿Por qué te ríes? 
El loco contesta: 
- ¡Es que aquí, traigo las llaves!

 
En un manicomio reciben papeles de celofán gigantes para colocar los adornos de Navidad. 
Uno de los locos tiene una idea y se la cuenta a su mejor amigo:
- Oye chaval, ¿Por qué no nos envolvemos con los papeles como si fuéramos caramelos?, así podremos escaparnos. Nadie sospecha 
de unos caramelos inocentes. 
El otro loco apoya la idea, y tras envolverse cada uno de ellos con un papel celofán de diferente color y salen directos con la intención de abandonar el edificio. Al pasar por el puesto de vigilancia el encargado les detiene y les pregunta:
- ¿A dónde van? 
- Nos vamos a la calle porque somos caramelos.
- ¿Caramelos? Ustedes lo que son es unos dementes. 
A lo que uno de los locos responde:
- Usted se equivoca, el de mente es sólo mi compañero; yo soy de limón.

Un loco a otro loco:
-¿Quedó buena la sopa de mi mamá?
Sí che, pero ahora vas a extrañar mucho tu mamá.

Un loco entra a una tienda de animales y pide 50 pollitos. Se los dan, y a la semana siguiente vuelve y pide otros 50 pollitos. Así, la escena se repite un par de veces más , hasta que un día el dueño le pregunta: 
- Perdón, pero... dígame una cosa, ¿qué hace usted con tantos pollitos? 
- Pues no sé si es que los planto mal o los riego poco, pero el caso es que se me mueren todos.

En un manicomio dos locos discuten:
-Yo soy el Rey. Hoy mismo me lo dijo Dios.
Y el otro contesta muy sorprendido:
-¡Pero si yo no te he dicho nada!

Un loco va a visitar a otro loco.
Toc, toc (toca la puerta).
-No hay nadie aquí, le contestan desde adentro.
-Tenés razón, menos mal que no vine.

A un taxista se le pincha una llanta del auto frente a un manicomio. El taxista se dispone a cambiar la llanta, con tan mala suerte que éste no se da cuenta que las tuercas se le fueron por una alcantarilla de agua, al darse cuenta no sabe qué hacer. A todo esto hay un loco que estaba observando lo que le sucedía y al taxista le dice:
- Señor, ¿qué le pasó?
- Perdí las tuercas en la alcantarilla, y no sé cómo voy a ajustar la rueda de auxilio.
- Haaaaaa, ya entiendo, ¿por qué no saca una tuerca de cada rueda y se la pone en la de auxilio?
- Gracias, sabe que tiene razón. ¿Le puedo hacer una pregunta?
- Sí, claro.
- ¿Por qué está encerrado en el manicomio? Ya que usted mostró una notable inteligencia, al darme la idea de las tuercas.
- Yo estoy encerrado aquí por loco, no por estúpido.

Están dos locos y uno le dice al otro:
-Oye, mira, hay una araña en el techo.
Y el otro le contesta:
-¿Pero qué esperas? ¡písala, písala! 

En un manicomio un loco arrastraba un rastrillo y viene un enfermero y le pregunta:
- ¿Cómo está su perro?
Y el loco le dice:
- ¿Qué perro? ¿No ve que es un rastrillo?
El enfermero se va sin decir una palabra, entonces el loco le dice al rastrillo:
- ¡Cómo lo engañamos, Coco, cómo lo engañamos!

Este era un loco que estaba en el manicomio y se quería suicidar, entonces se lanzó a la piscina para ahogarse y vino otro loco y lo sacó, entonces el director del manicomio lo llamó para felicitarlo por haberlo salvado, y le dijo:
-Fue un acto heroico lo que hizo, pero lamento informarle que el loco que usted salvó esta mañana, se ahorcó en la tarde. 
-¡Noooo!, yo lo colgué para ponerlo a secar.

Dos locos en un manicomio y uno le dice al otro:
¡Oye tú!, nos escapamos.
¿Estás loco? yo estoy aquí, de vacaciones.

Un psicólogo que como regalo para los locos de fin de año les dice que quien acierte una pregunta podrá irse a su casa.
Pregunta el psicólogo:
-Pedro, ¿cuánto es 2+2?
-Abril.
-Pero che como va a ser 2+2 abril, ¿tú estás loco? Contesta tú Juan.
-2+2 = marzo. 
-Pero que manía con los meses,¿Uds. están locos o que? ¡NO ES MARZO!. A ver, contesta tú César.
-Es muy fácil, 2+2 = 4. 
-¡¡¡¡Bien César!!!! dime cómo has sacado que 2+2 = 4 
-Es muy fácil, he dividido abril entre marzo y me ha dado 4.

- Doctor, doctor, veo elefantes azules por todas partes.
- ¿Ha visto ya a un psicólogo?
- No, sólo elefantes azules.

Dos locos planean la fuga del manicomio, uno le dice al otro: 
-Si la pared es baja la saltamos, si es alta cavamos un hoyo, ¿entendido?
Uno de ellos va a observar cómo es la pared y pasadas tres horas regresa el loco y dice: 
-No podemos escapar.
-¿Por qué?
-Porque no hay pared.

Un loco le dice al otro:
- Vamos esta noche a fugarnos.
- ¿Cómo?
- Ves esta linterna, esta noche yo la prendo y vos por la luz caminas por las paredes y te fugas.
- ¿Estás loco, y si por la mitad del camino te quedas sin pilas? 

- ¿Hola? ¿Hablo con el manicomio?
- No, acá no tenemos teléfono.

Dos locos se escapan, y son perseguidos por sus guardianes. Rápidamente se esconden en las ramas de un frondoso manzano. Los perseguidores pasan por debajo del árbol, sin descubrirlos. Al poco rato uno de ellos se deja caer al suelo.
- ¿Por qué te dejaste caer? - le pregunta el otro.
- Porque soy un tipo maduro.

Una vez, un loco estaba pintando una pared, en eso pasa uno y le grita:
-Oye tú, agárrate bien de la brocha, porque me voy a llevar la escalera. 

Un loco llega a la oficina del manicomio a quejarse: 
-Buenas, vengo porque mi compañero de cuarto no me deja dormir. 
-¿Por qué?, le pregunta el secretario. 
-El tiene complejo de motocicleta. 
-¿Y qué es lo que le molesta? ¿El ruido que él hace?
-No, lo que me molesta es el humo.

En una montaña vivían dos personas con lagunas mentales, cada una en diferente cabaña. Un día uno fue a visitar al otro, ellos no se llamaban el uno al otro por su nombre siempre usaban el sinónimo de locos, llega uno y toca la puerta.
De pronto el que está adentro le contesta:
-Loco, hoy no estoy.
Y se vuelve a repetir la acción y el otro le contesta:
-Loco, ya te dije que no estoy.
Y luego le dice el que estaba tocando:
-Que mala suerte que tenés Loco, yo que te traía los $300 que te debo.
-Espera, déjame ir a buscarme a lo mejor me encuentro.
Y al momento dice:
-Ya regresé, acá estaba, lo que pasa es que no me había visto, pero ya me encontré.
Y dice el otro:
-Loco, ahora tu regresaste, pero yo ya me fui. 

Un loco rasca con un solo dedo, siempre en el mismo sitio, la cuerda de un violín. Otro loco que lo observa le dice: 
-Pues yo, siempre he visto que los violinistas mueven continuamente los dedos sobre las cuatro cuerdas.
-Sí, tiene usted razón, pero ellos buscan el sitio y la nota. Yo en cambio, la encuentro enseguida. 

En un manicomio los locos se suben a una higuera que está en el patio trasero, y el psiquiatra de guardia no hallaba qué hacer para bajarlos de ese árbol sin que se lastimaran. En una de esas llega uno de los locos y le dice al doctor: 
-Ya va a ver como los hago bajar, y le demuestro quién de ellos son mentalmente sanos.
-Está bien, hazlo. 
Y el loco se para al pie de la higuera y grita: 
¿Qué les pasa a los higos maduros que no caen?
Los locos comienzan a caer como higos podridos , menos dos de ellos. 
-Vio, vio, que no es mentira lo que yo le dije, ellos están todos sanos.
Y el médico le dice: 
-Todos menos esos dos 
-Esos también lo que pasa es que todavía no están maduros. 

Una vez un hombre iba caminando por la calle, y se tropieza con un señor que estaba redactando una carta con una máquina de escribir sentado en la acera de la avenida, y le dice:
-¡Señor, el manicomio queda allá en frente!
Y el que escribía le respondió: 
-Disculpe, lo que pasa es que las oficinas están aquí afuera. 

Estos son dos locos que se quieren escapar del manicomio, suben por el tejado y tienen que saltar de una casa a la otra, va el primero y salta y se le cae una teja, y el guardia que estaba abajo pregunta:
¿Quién anda ahí?
y el loco dice:
-Miau, miau.
El guardia se calma. Entonces salta el otro y se le vuelve a caer una teja. El guardia vuelve a preguntar lo mismo a lo que el loco le responde:
-Otro gato. 

El inspector general de salud está haciendo un recorrido por el manicomio en compañía del encargado del plantel. De pronto, el inspector ve algo que le llama la atención; un loco acostado en el piso y un grupo alrededor de él. Por curiosidad, le pregunta al encargado qué está pasando allí: 
-Lo que pasa es que el loco que está acostado dice que es el periódico y los demás lo están leyendo. 
-Muy interesante, ahora me tengo que ir, seguiremos mañana la inspección.
Al otro día, cuando siguen haciendo la supervisión, el inspector ve que el loco-periódico del día anterior es perseguido por todos los antiguos lectores. 
-¿Y ahora qué está pasando?-, le preguntó intrigado al encargado. 
-Que como es el periódico de ayer, ahora lo quieren usar de papel higiénico. 

En el manicomio, Pepe le dice a María: 
María, ¿te quieres casar conmigo?
Y María le dice:
¿Tú estás loco?
Y Pepe le dice:
¿Y tú que, estás aquí de vacaciones?

Acababan de salir dos locos del manicomio por su debido mejoramiento, cuando iban por una avenida y uno de los dos se para en el medio de ella con los brazos abiertos diciéndole al otro que era un poste.
El otro al ver la locura que había cometido el amigo llama al director del manicomio y le cuenta lo que estaba haciendo el amigo. El director le dice que lo agarre por un brazo y lo saque de la avenida, y le contesta:
¿Y si me un golpe la corriente?

Si yo pongo un florero arriba de la mesa y mi esposa lo saca, ¿Quién de los dos está loco?
Los dos estamos locos, pues yo "lo coloco" y mi esposa "lo quita". 

El doctor le dice a un loco:
-Míreme bien a los ojos y, después le pregunta:
-¿Así que cuando usted habla escucha voces y no sabe quien le esta hablando?
El loco responde:
-Sí, cuando hablo por teléfono. 

En un manicomio se encontraba un loquito sobre la pared del patio. Lo observa un enfermero y le pide que baje, a lo que el loco contesta: 
-¡No me bajo, no me bajo!
El enfermero tras mucho insistir, decide consultar al médico de guardia para que él lo intente. El médico le pide al loquito que se baje, y de nuevo contesta: 
-¡No me bajo, no me bajo!
El médico, al igual que el enfermero, tras mucho intentar convencerlo, decide hablar con el director del manicomio, obteniendo éste el mismo resultado. En eso pasa otro loco junto a ellos, y les dice con aire de interesante.
-Yo puedo bajar a ese loco.
Y los tres, intrigados por ver que es lo que iba a hacer, le piden que lo intente. El loco saca un cuchillo de madera y amenaza al que estaba sobre la barda: 
-Hey loco, bajate, o corto la pared.
Y el loco que estaba sobre la pared se baja asustadísimo, y el otro loco, guarda su cuchillo, y se va, el enfermero, el médico y el director le preguntan al loco que estaba sobre la pared que por qué se había bajado con tanta prisa, y éste les contesta:
-Es que ustedes no conocen a ese loco, ¡Es capaz de cortarla!


Se encontraban dos locos en el manicomio, Juan y Pedro. 
-Pedro, estoy aburrido.
-Yo también, ¿Qué podríamos hacer?
Piensan un largo rato y de repente...
-¿Qué te parece si corremos una carrera hasta aquella pared?
-Bien, ¿Pero cómo sabremos quién llega primero?
nuevamente piensan un largo rato...
Ya sé, si yo llegó primero hago una marca con esta tiza.
-¿Y si llego primero yo?
-Pues, ¡La borras! 

En el manicomio pasa un loco y ve a otro que trata de insertar un hilo por la punta de una aguja. 
-Oye, el hilo se inserta por el ojo de la aguja, no seas tonto.
-Así como tú dices, lo hace cualquiera. 

Esto era una vez un manicomio donde los locos estaban tristes. El director del manicomio decide tomar acción para mejorar esta situación. Este llama a un loco que era el organizador de los entretenimientos y éste le sugiere una piscina para alegrar a los otros locos. Al día siguiente el director desde la ventana de su oficina veía a los locos aparecen en la piscina haciendo clavados, piruetas y 360 desde el trampolín. El director del manicomio se alegra de ver los locos felices otra vez y llama al loco y lo felicita y este dice:
Sí están felices y esto no es nada espere hasta que le eche el agua a la piscina. 

En una oportunidad estaban unos locos arrastrándose en el patio del manicomio y había gran euforia entre los locos observadores. En eso, los ve el director del manicomio y le dice a su asistente que fuera a ver que sucedía, el asistente acudió inmediatamente.
Pasó 1 hora, 2 horas y los locos seguían arrastrándose uno por uno y el asistente no regresaba. Al rato llega todo sucio y el director le pregunta: 
¿Qué sucede? 
Bueno, responde el asistente, es que había un loco que le estaba dando $ 2000 al que pasara por debajo de una raya que él había hecho en el piso. 
El director dice: 
-Y usted, ¿Por qué se tardó tanto? 
-Bueno, es que $2000 son, ¡$ 2000! 

Un loco con un martillo y un clavo de 5 pulgadas le dice a otro loco: 
-¡Che, loco! ¿Puedo clavarle un clavito en la cabeza? 
El otro responde:
-¡Sí! ¡Pero cuidado con darme un martillazo!

Esta era una vez un par de locos que estaban jugando voleibol, pero con una pelota de mentira, invisible, y entonces llega un loco y les dice:
-Hey muchachos, ¿Puedo jugar?
Y le dicen los locos:
-No, vos no vas a jugar.
-Ah, con que así es la cosa, entonces me llevo la pelota. 

El psiquiatra le dice a Rafael: 
-Rafael, por qué cree usted que está pescando.
-No señor, yo no creo estar pescando. 
-Bueno, Rafael vaya a su habitación. 
-Esta bien pero, ¿Qué hago con estos pescados? 

Va un loco por la calle caminando muy aprisa, y se encuentra con otro loco y éste le pregunta:
-¿Para dónde vas?
-No lo sé, pero apúrate porque vamos a llegar tarde. 

En una sala un médico observa que cuatro internados juegan a los naipes mientras otro está sentado sobre un armario. Pregunta entonces a uno de ellos:
-Y aquel, ¿Qué está haciendo?
-¡Es un loco!, cree que es una lámpara.
-Ah, ¿Sí?, eh, usted, baje inmediatamente de allí.
-Pero, ¿Qué está haciendo?, le dicen los otros enfermos, ¿No ve que en la oscuridad no podemos jugar

Un doctor llega a visitar un manicomio y en su recorrido ve a uno de los reclusos que está cantando en una plaza, y los demás locos están enfrente a él. Al cabo de una hora el doctor vuelve a pasar y ve al loco que estaba cantando, pero ahora lo hacía de espaldas al público. El doctor le pregunta a uno de los reclusos que por qué el cantante se había volteado, a lo que éste le contesta que ese loco se creía un cassette y como acabó el lado A ahora estaba en el B. 

Una vez se encontraron tres locos en un desierto. Llevaban varios días de recorrido y no habían encontrado nada para comer y mucho menos para beber. Después de cinco días, los tres locos encontraron un viejo automóvil en medio del desierto, uno de los locos pregunta:
¿Para qué nos puede servir este auto? 
El segundo le contesta: 
Yo no sé, pero tiene que servir para algo. 
El tercero le responde: 
Yo me voy a llevar un asiento para sentarme cuando me canse. 
El segundo le dice: 
Yo me voy a llevar el radiador para tomar agua cuando tenga sed. 
El primer loco le dice: 
Pues, yo me voy a llevar una puerta.
Y los otros locos le dicen:
¿Una puerta? ¿Y para qué? 
A lo que el primer loco le contesta:
¡Para bajar los cristales cuando tenga calor!

Este era un muchacho que pasaba todos los días por un manicomio en una bicicleta, desde la ventana de arriba del manicomio un loco le disparaba con la mano, hasta que el muchacho se hartó. 
El día siguiente cuando pasaba por el manicomio, el loco le hacía pum, pum, pum, y el muchacho desde abajo le grita:
¡Pam!
El loco se dejó caer gritando:
¡Yo nunca te tiré a dar!

En el manicomio estaban 2 locos planeando su fuga; ya al anochecer uno le habla al otro y le dice que ya está todo listo y que tiene el móvil para escapar más rápido. El otro loco mira a su costado, ve una moto y le pregunta:
¿Para qué queremos una moto sin ruedas?
Y el otro le responde: 
No sea tonto, es para no dejar huellas. 

Iban a pasar locos de un asilo a otro en avión, pero los locos estaban haciendo muchísimo escándalo para los demás pasajeros. 
Entonces, el capitán le dice al copiloto: 
Ya estoy aburrido, vaya y calle a esos locos. 
Al rato entra el copiloto a la cabina y había un silencio total, el capitán le pregunta al copiloto como hizo para que se callaran, entonces el copiloto le responde: 
Les dije que el avión se había varado, que fueran a empujarlo. 

Dos locos se encontraban en un manicomio, uno de ellos siempre estaba leyendo su periódico cómodamente sentado en un mueble, mientras el otro permanecía colgado de una lámpara repitiendo constantemente:
-Soy lámpara, soy lámpara.
El otro, molesto le pide que se calle, pues quiere leer su periódico tranquilamente. Pero el de la lámpara lo ignora y sigue repitiendo:
-Soy lámpara, soy lámpara.
Esto se repite varias veces y ya cansado de la situación el loco del periódico llama al doctor para que resuelva el problema.
El doctor llega y escucha al loco del periódico, el cual le explica lo que está pasando. Entonces, el doctor decide llamar a los enfermeros y les da instrucciones que se lleven al loco de la lámpara a otra celda, pero el loco del periódico reacciona violentamente y le dice al doctor:
-¡No! ¿Cómo se atreve usted a hacer eso? ¿Si usted se lleva mi lámpara, como voy a leer mi periódico?

Está un inspector en un manicomio de revisión, y se encuentra a un loco encima de un colchón y le dice:
-Oye tú, ¿qué es eso?
A lo que el loco responde:
-Mi coche.
Y el inspector dice:
-Este está muy mal.
Sigue caminando cuando se encuentra a otro loco, pero este está con una almohada, y le hace la misma pregunta:
¿Qué es eso?
A lo que el loco responde.
-Mi novia.
El inspector dice:
- Este también está muy mal.
Cuando se encuentra a un tercer loco que llevaba un ladrillo atado a una cuerda, y le repite la pregunta, pero este responde:
-Pues una cuerda y un ladrillo o es que no lo ves.
El inspector se queda pensativo y dice:
-Este está bastante bien.
Cuando el inspector se da la vuelta, el loco le dice al ladrillo:
-Muy bien Lassie, no nos han descubierto. 

Una vez en un manicomio estaban todos los locos reunidos gritando "4,4,4,4," pasa un curioso y mira por un agujero en la pared llega un loco y le mete el dedo en el ojo y empiezan a gritar "5,5,5,"

Un loco con una red de cazar mariposas está corriendo en patio del manicomio y otro loco que pasaba por ahí, se lo queda mirando un rato y de pronto pregunta
-¿Que haces?
-Cazo vandobontios aéreos.
-¡Sí! Yo nunca vi uno, ¿cómo son?
-No sé tampoco, porque todavía no he cazado ninguno