mamá, mamá

 

-Mamá, mamá, en la escuela me dicen distraido.

-Vete de aquí chico, que está, no es tu casa.

 

- MAMAAA, MAMAAA ¿LAA SORDERA ES HEREDITARIAAA?
- REPETILOOO QUE NOOO TE SENTI BIEN.
- ¿QUEEEEE?

 

- Mamá, ¿qué te estás poniendo?

- Una crema buenísima para las arrugas.

- Vaya que sí funciona, cada vez tienes más.

 

- Mamá, mamá, ¿por qué corren tanto esos hombres? 
- Están jugando una carrera y al primero le dan un premio.
- Y los demás, entonces ¿para qué corren?

- Mamá, mamá, dame más galletas. 

- Cogelas. 

- Pero ¡si no tengo manos! 

- No hay manos, no hay galletas.

 

- Mamá, mamá, en el colegio me llaman ingenua. 

- No hija, lo que pasa es que tienes la cabeza llena de pájaros.

- ¡¡¡AHHHH!!! ¡Quítamelos! ¡¡Quítamelos!!  

 

- Papá, papá, vinieron a preguntar si aquí vendían un burro.

- Y ¿qué les dijiste hijo?

- Que no estabas...

 

- Mamá, mamá, ¿puedo ver la tele?

- Todo lo que quieras, pero no la enciendas, ¿eh?  

 

Mamá, mamá que bueno que me pusiste José. 
¿Por qué m'hijo?
Por que la acertastes todos me llaman así.

 

- Papá, papá, ¿el cartero es un hombre malo?

- No, hijo, no.

- Entonces, ¿por que mamá lo castiga y lo tiene encerrado en el armario?

 

- Mamá, mamá, yo quiero ser monja.

- Te he dicho mil veces que es imposible, Luisito.

 

- Papá, papá, ¿qué es la telepatía?

- Pues, cuando dos personas piensan a la vez la misma cosa.

- ¿Cómo tú y mamá?

- No, hijo, eso sería casualidad.

 

- Papá, papá, ¿qué es un monólogo?

- Lo que tengo yo con tu madre todas las noches.

  

Papá, papá, ¡no andes dándole niños a mi mamá, porque se los come!

 

Mamá, mamá ¿mi papá es mago? 

- No hijo, tu papá es electricista. 

- Te pregunto porque juntó dos cables, salieron chispas y después desapareció.  

- Mamá, mamá, en el colegio me dicen policía.  

- Pero hijo mío, ¿qué me dices? ¿Y eso por qué?  

- ¡¡¡Aquí las preguntas las hago yo!!!

 

- Mamá, mamá... ¿me queda bien esta minifalda? 

- Sí, una lástima es la pierna de plástico.

-Mamá, mamá... dentro de 100 millones de años, yo también quiero ser petróleo!

-Mamá, mamá... ¿qué es un ratero?
-Cállate y sigue corriendo.

-Mamá, mamá... yo sueño con ser millonario como un compañerito mío.
-¿Un compañerito tuyo es millonario?
-No, sueña...

-Mamá, mamá... ¿cuándo comeremos pan de hoy?
-Mañana, hijo, mañana.

-Mamá, mamáaaaaaaaa... ¿Por quéeeeeeee mi papaaaaaaá quiere matar al diaaaarieeeroooo?

-Papá, papá... ¿a ti te pegaba tu mamá?
-No mijo, sólo la tuya.

-Papá, papá... ¿cual es la definición de engreído?
-Me alegro que hayas preguntado, porque soy la mejor persona para responderte.

-Mama, mama, llévame al circo.  
-No, hijo, si quieren verte que vengan a casa.

-Mamá, mamá... ¿La abuela es fluorescente?
-No, hijo.
-¡Uy!, entonces se está electrocutando.

-Mamá, mamá, el lechero esta aquí.
-¿Tienes dinero o tengo que salir a jugar a la calle?

-Mama, mamá, ¿puedo ir a jugar con el abuelo?  
-Bueno, pero luego lo vuelves a meter en la congeladora.

-Mamá, mamá, ¡papá está en el teléfono!
-¡Sácalo hijo, que debe estar incómodo!

-Mamá, mamá... ¿es verdad que los hombres descendemos de los monos?
-No sé, hijito, tu papá nunca me presentó a su familia.

-Mamá, mamá... no me hagas licuado!... mamá, mamá... no me hagas licuado!... mamáeaghghghghghgh...

-Mamá, mamá... afuera está frío.
-Bueno, decile que pase.

-Mamá, mamá... ¿por qué me dicen patón en el barrio?
-No sé, nene, pero ¿ya guardaste los zapatos en el garaje?

-Mamá, mamá... hay un pobre señor gritando en la calle, ¿me das dinero para ese pobre hombre?
-Bueno, acá tenés el dinero. Pero ¿qué grita el pobre hombre?
-¡Helados! ¡helados!

-Mamá, mamá... ¿cuesta mucho dinero un pomito de tinta china?
-No hijo mío, eso es muy económico.
-Oh, qué bueno, porque se me derramó todo un pomo de tinta china sobre tu vestido nuevo.

-Mamá, mamá... ¡cuidado con la escalera!
-¿Qué escalera-ra-raaaaaaaaaaaaa...?

-Mamá, mamá... si Dios nos da de comer, la cigueña trae los niños de París y los Reyes Magos los regalos el 6 de enero, ¿se puede saber para qué sirve papá?

-Mamá, mamá... cuidado con el precipicio.
-¿Qué precipiiiiciooooooooooooooooooooooooooo?!

-Mamá, mamá... me picó una víbora.
-¿Qué?... ¿Cobra?...
-No, gratis.

-Mamá, mamá, están golpeando la puerta.
-Déjala que la maten.
 
-Mamá, mamá, ¿los sapos usan anteojos? 
-No hijito. 
-¡Entonces la abuela sé cayo en la zanja! 
 
-Mamá, mamá... ¿Qué tienes en la barriga? 
-A tu hermanito. 
-¿Lo quieres mucho, mami? 
-Muchísimo Jaimito. 
-¿Entonces, por qué te lo comiste? 

 

Papá, Papá, ¿qué es la crisis? - La crisis es cuando te gustan el champaña y las mujeres pero solo te queda gaseosa y tu esposa.   
 
-Mamá, mamá... me corté un dedito.
-¡Ponete una curita, entonces!
-¡Sí, pero no lo encuentro!

 


-Mamá, mamá… ¿por qué papá está tan pálido?
-Cállate y seguí cavando.  

-Mamá, mamá... ¿por qué estamos empujando el coche hacia el precipicio?
-Cállate, que vas a despertar a tu padre. 
 
-Mamá, mamá mi hermanito se hizo caca. 
-Pues decile a la muchacha que lo cambie. 
-No, sé cayo del balcón a la vereda. 
 
-Mamá, mamá, yo no quiero ir a Europa. 
-Cállate y seguí nadando. 
 
-Mamá, mamá ¿por qué papá corre tanto? 
-Cállate y recarga la ametralladora. 

-Mamá, mamá… cuando me crezcan los deditos… ¿los puedo volver a meter en el ventilador? 
 
-Mamá, mamá, ¿por qué papá corre adelante del auto? 
-¡¡¡Vos cállate y déjame acelerar!!! 
 
-¿Mamá, mamá, ¿qué quiere decir amnesia?
-¿Cómo dijiste niño?

-Mamá, mamá, dime cuál es la definición de apatía.
-Qué mas da, hijo… Qué más da...

-Mamá, mamá, ¿qué es ser engreído?
-Vaya, me alegra que me hagas esa pregunta, porque yo soy la única persona que pueda responderte eso.

-Mamá, mamá, ¿cuál es la definición de ser evasivo?
-Anda hijo, vete a terminar los deberes y no molestes mas a tu madre…

-Mamá, mamá, ¿qué quiere decir la palabra flatulencia?
-Ya ves, esa pregunta sí es verdad que me huele mal...

-Mamá, mamá, ¿cuál es la definición de ignorancia?
-¡No sé, hijo, no sé!

-Mamá, mamá, ¿qué quiere decir ser paranoico?
-Hijito, probablemente crees que no sé esa respuesta ¿y me quieres pillar, verdad? 
 
-Mamá, mamá, ¿qué quiere decir la palabra hostilidad?
- Oíme bien! Una sola pregunta más y te mato. ¡Me oíste! 

-Mamá, mamá, ¿la abuelita sabe de mecánica? 
-¡Pues claro que no! ¿Por qué lo dices? 
-¡Es que acabo de verla en la calle debajo de un autobús.

-Mamá, mamá... la inteligencia me sigue pero yo corro más rápido que ella.

-Mamá, mamá... el termómetro se ha bajado.
-¿Cuánto, hijo?
-Todo, mamá, se cayó al suelo.

-Mamá, mamá... Mis zapatos nuevos tienen un agujero.
-¿Estás loco, cómo van a tener un agujero?
-Sí, sí, por donde meto el pie.

-Papá, papá... hoy el entrenador me dijo que yo era garantía de gol.
-Qué bien, ¿jugaste de delantero?
-No, de portero.

-Mamá, mamá... engañé al chofer del ómnibus.
-¿Por qué hijo?
-Porque le pagué y no me subí.

-Mamá, mamá... ¿sabes lo que es un mudo?
-No, hijito.
-Un mudo es una paded gandota.

-Papá, papá, ¿dónde están los Pirineos?
-Pregúntale a tu madre que es la que lo guarda todo.

-Papá, papá... La abuela está pegando saltos en el jardín.
-¡Calla, niño, y trae más cartuchos!

-Mamá, mamá... no me esperes esta noche.
-¿Por qué, hijo?
-Pues porque ya llegué.

-Mamá, mamá... ya no quiero una piscina.
-Cállate y sigue escarbando con las uñas.

-Mamá, mamá... este queso está blando.
-Pues dile que se calle.

-Mamá, mamá... ¿me regalas tus pastillas anticonceptivas?
-¡¿Qué?! Pero, ¿para qué las quieres?
-Es que ya no quiero que Santa Claus me traiga más muñecas.

-Mamá, mamá... ¿por qué papá es calvo?
-Porque es inteligente.
-¿Y por que tú tienes mucho?

-Papá, ¿cuánto cuesta casarse?
-No sé... yo todavía estoy pagando.

-Mamá, mamá... ¿por qué los hombres adultos me tiran monedas al suelo cuando paso frente a ellos?
-¡Es para verte las bombachas!
-Que me importa, si yo nunca las uso.

 

¡Mamá, mamá...! ¿tú estás a favor del desarme?
¡Claro, hijo!
¡Ah...! ¡Es que... desarmé el televisor! 

-Mamá, mamá... ¿los limones trinan?
-No, ¿por qué?
-¡Ah, entonces me comí el canario!

-Mamá, mamá... ¿las manzanas tienen hilo?
-No, hijito.
-Entonces me tragué el yo-yo.

-Mamá, mamá... ¿las peras son transparentes?
-No.
-Ay, entonces me tragué un foco.

-Mamá, mamá, ¿las pasas de uvas vuelan? 
-No mijo, no vuelan. 
-Entonces me comí una mosca. 

-Mamá, mamá, ¿las aceitunas caminan? 
-No mijo, no caminan. 
-Entonces me comí una cucaracha.

-Mamá, mamá... ¿los alfajores dan vuelta?
-No, nene.
-Uy!, entonces me comí un yo-yo.

-Mamá, mamá... ¿los limones saltan?
-No.
-Entonces me comí un sapo.

-Mamá, mamá... me tragué la aguja del tocadiscos.
-¿Te llevo al hospital?
-No, no me pasó nada, no, no me pasó nada, no, no me pasó nada, no, no me pasó...

-Mamaaa, mamaaaaaa... ¡Me he tragaaaaado el altavooooooooz!

 

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen dientón.
-No les hagas caso mijo, y cierra la boca que me estás rayando el piso.

-Mamá, mamá... en el colegio me llaman esquizofrénico.
-No te preocupes, hijo, esas son cosas de los niños, ya sabes, la edad...
-¡ESO NO ESSS UNA RRRESPUESSSTAAAAAAAA!

-Mamá, Mamá, ¡en la escuela me dicen policía!
-Pero hijo, ¿por qué?
-¡¡¡Aquí las preguntas las hago yo!!!

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen peludo.
-Querido, ¡vení a ver esto! ¡el perro me está hablando!

-Mamá, mamá ¿por qué en el colegio me dicen antipática? 
-Disculpa, hijita. 
-NO REPITO. 
 
-Mamá, mamá en el colegio me llaman cabezón y yo les persigo. 
-¿Y los alcanzas? 
-No, nunca, porque se esconden en callejones estrechos. 

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen deforme.
-No les des importancia, ahora cerrá los tres ojitos y dormite.

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen perro.
-¡Me haces el favor de aprender a caminar ya con las 2 piernas!

-Mamá, mamá, en la escuela me dicen huérfano. Maaá, te digo que en la escuela me dicen huérfano... Maaá!!! ... Mamaaaaaaaaá!!!

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen 'Windows 95'!
-Nene, ¡cállate de una vez y hacé algo útil!

-Mamá, mamá... ¡en la escuela me dicen hijo de perra!
-¡Guauuuuuuu! No tienen ninguna razón. 
-¡Arfff! ¡Arfff! ¿Tienes un huesito?

-Mamá, mamá... te dije que en la escuela me dicen perro.
-Hijito, baja la piernita y anda a jugar con el huesito afuera.

-Mamá, mamá... ¡en la escuela me dicen cebolla!
-Vete, que me vas a hacer llorar.

-Mamá, mamá... En la escuela me dicen narizón.
-No les hagas caso, lo que pasa es que tienes la cara muy atrás.

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen mentiroso.
-Cállate que tú no vas más a la escuela.

-Mamá, mamá... en el colegio me dicen patón.
-No hagas caso hijo y saca los zapatos del garaje porque tu padre quiere guardar el auto.

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen jetón.
-No hagas caso, y agarra el escobillón y lávate los dientes.

-Mamá, mamá... todos los días en la escuela me pegan y me insultan.
-Ve y díselo al maestro.
-Mamá, yo soy el maestro.

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen mafioso.
-Mañana mismo voy a arreglar eso...
-Bueno, pero que parezca un accidente...

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen peludo.
-Cállate y péinate la cara.

-Mamá, mamá... en el colegio me dicen masoquista.
-Ya voy a ir a pegarles.
-¡No, pégame a mi primerooo!

-Mamá mamá... en el colegio me dicen cabezón.
-Cállate la boca y traerme el rastrillo que te voy a peinar.

-Mamá, mamá... en el colegio me llaman gallina.
-Pues hijo, qui quiri qui ti diga.

-Mamá, mamá... en el colegio me llaman solitario. ¿Mamá, mamaaaá? ¡Mamaaaaaaaaá!

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen bizco.
-No les hagas caso, hijo. Tiende la cama.
-¿Cuál de las dos, mami?

-Mamá, mamá... en clase no saben pronunciar mi nombre.
-¡Cállate, Ljuktlñjhbmjkdfos Kuytffdfuyef Fc!

-Mamá, mamá... en la escuela me dicen interesado.
-¿Quiénes son, hijo?
-Págame $5 y te lo digo.

-Mamá, mamá... en el colegio me dicen bocón.
-No les hagas caso, ve y tráeme la palangana así te doy el jarabe de la tos.

-Mamá, mamá... mi trabajo conmovió a la profesora.
-Ah, qué bien, ¿y qué te dijo?
-Que le dio lástima.

-Mamá, mamá... la maestra se encariñó conmigo.
-¿Y cómo lo sabes?
-Bueno, es que me dijo que tengo que pasar otro año en su clase.