Juana de Ibarbourou

 

 

 

 

EL NIDO

 

Mi cama fue un roble 

Y en sus ramas cantaban los pájaros 

Mi cama fue un roble 

Y mordió la tormenta sus gajos. 

..... Deslizo mis manos 

Por sus claros maderos pulidos, 

Y pienso que acaso toco el mismo tronco 

Donde estuvo aferrado algún nido. 

 

.... Mi cama fue un roble. 

Yo duermo en un árbol. 

En un árbol amigo del agua, 

Del sol y la brisa del cielo y el musgo, 

De lagartos de ojuelos dorados 

Y de las orugas, de un verde esmeralda. 

 

.... Yo duermo en un árbol. 

¡Oh, amado!, en un árbol dormimos. 

Acaso por eso me parece el lecho 

Esta noche, blando y hondo cual nido. 

 

.... Y en ti me acurruco como una avecilla

Que busca el reparo de su compañero. 

¡Que rezongue el viento, que gruña la lluvia! 

Contigo en el nido, no sé lo que es miedo. 

 

... ¡Qué tristeza de muerte! ¡Qué las negras de queja

Brotarían entonces! ¡Qué alas negras de queja

En lugar de las alas transparentes de abeja!