Juana de Ibarbourou

 

 

 

 

PANTEÍSMO

 

Siento un acre placer en tenderme en la tierra,

bajo el sol matutino tibia como una cama.

Bajo mi cuerpo, ¡cuánta vida mi vientre encierra!

¡Quién sabe qué diamante esconde aquí su llama!

 

¡Quién sabe qué tesoro, dentro de una mirada,

surgirá de este mismo lugar donde reposo,

si será el oro vivo de una era sembrada,

o la viva esmeralda de algún árbol frondoso!

 

¡Quién sabe qué estupenda y dorada simiente

ha de brotar ahora bajo mi cuerpo ardiente!

Futuro pebetero que esparcirá a los vientos,

en las noches de estío, claras y rumorosas,

el calor de mi carne hecho aroma de rosas,

fragancia de azucenas, y olor de pensamientos.