EL RINCÓN CHILENO

EN GENERAL ASÍ SOMOS LOS CHILENOS

Segunda parte:

En la primera parte de este articulo, abordamos características generales del chileno común. No es fácil hablar de nosotros mismos sin entrar en la autocrítica, hablar de nosotros los chilenos es dar quizás una mirada a nuestra forma de ser, a nuestra idiosincrasia, a nuestra cultura e identidad.

 En la segunda parte de este artículo no pretendemos dar soluciones ni crear polémica, si no que de manera objetiva hablar de nosotros mismos, de poder mirarnos al espejo y decir así somos y que jué.

En esta segunda parte describiremos al chileno del mundo moderno y como este mundo moderno y en muchos casos ha podido influenciar en sus características:

Mucha televisión, baja actividad física y poca lectura caracteriza al chileno moderno. Existe un bajo consumo cultural fuera del hogar, lo que menos realiza el chileno de hoy, es asistir al teatro, opera o ballet, para que hablar de asistir a conciertos o espectáculos musicales. También se hace notar la baja asistencia a museos, bibliotecas y exposiciones.

 

En términos de satisfacción personal, lo primordial para el chileno en este mundo moderno es la relación con la familia, seguido de la educación de sus hijos, salud y familia son los valores centrales, seguido muy por atrás por la seguridad y honestidad y prestigio social. Reacios a probar productos nuevos, prefiriendo los lugares pequeños para realizar sus compras.

Encuestas recientes dicen que la gran mayoría de los chilenos se auto definen como trabajadores, emocionales, precavidos, reservados, tradicionalistas y en menor cantidad existen los espontáneos, los audaces y racionales.

 

En cuanto a las emociones, los chilenos son extremadamente buenos para autocensurarse, ya que aunque estamos más abiertos de mente a aceptar los cambios, tenemos incoherencias como cualquier persona, por ejemplo a veces el chileno siente ganas de abrazar y expresar cariño a otros, pero todo lo que tenga que ver con los afectos inconcientemente se autocensura. Vemos a los argentinos y uruguayos besarse en la cara, aunque el chileno podría dar un beso a un amigo como algo natural y sin maldad, sin embargo este chileno se auto censura ya que en su gran mayoría todavía considera el beso como una costumbre sólo para las mujeres.

 

Respecto a los cambios que el mundo moderno tiene respecto a la sexualidad, como el embarazo juvenil o la homosexualidad que dicho sea de paso, es considerada para el chileno común como una desgracia que recae en la familia. Precisamente aquí en este aspecto los chilenos se admiran mucho de esa mal llamada desgracia, pero jamás piensan que lo mismo podría ocurrirles a ellos mismos o a alguien de su familia. Para las nuevas generaciones, las relaciones pre-maritales y la homosexualidad son vistas como algo normal y que se ajusta a los tiempos modernos.

 

Conversando con algunos amigos chilenos respecto a nosotros mismos, casi la mayoría coincide que somos de doble standard, decimos una cosa, pero estamos pensando otra, también somos patoteros, nos gusta andar en grupo, somos de muchos amigos, de mucha gente a nuestro alrededor, nos sentimos incómodos si en una fiesta estamos solos, o con poca gente con quien compartir.

 

Aquí la cosa se pone peluda, y mucho tenderán a no estar de acuerdo, pero el chileno por lo general es racista, empezando por la actitud de indiferencia hacia los mapuches, también les sucede lo mismo con personas de distinta condición social, en muchos existe una cierta apatía para con los mas humildes, si bien existe solidaridad para con ellos, pero llegar a entablar una estrecha amistad es otra cosa distinta.

Aunque la discriminación en el mundo ha ido desapareciendo, los chilenos son buenos para discriminar tienen una actitud de indiferencia hacia los de raza negra, quizás porque hasta hace 5 años atrás no había emigración desde los países africanos

hacia Chile. Lo mismo pasa con los asiáticos, pero donde la cosa cambia es con las personas de pelo rubio, aquí, su actitud es más positiva y está más dispuesto al dialogo y la amistad. Afortunadamente este tipo de actitud del chileno común frente a las

personas de diferente raza o condición social ha ido cambiando con las nuevas generaciones, a raíz y producto de la globalización  como la apertura comercial, política y de manejo de la justicia ha contribuido a que el chileno joven tenga otra mirada del mundo en que vive.

 

Recientes encuestas realizadas dentro y fuera de Chile relacionadas con la identidad, el resultado arrojó como positivo, el ser solidario, saber levantarse frente a la adversidad y mantener siempre el buen humor y como negativo y entre los defectos la impuntualidad, el derroche, buscar la pillería, y mantener las apariencias.

En lo externo, los chilenos estamos concientes de que debemos ser inteligentes para absorber los cambios que suelen venir de grandes transformaciones sociales y culturales, en lo interno y tarea de todos, tenemos que ser capaces de ejercer en lo cotidiano el poder de la transformación.

                                                                                                               Escrito por LUIS VELIZ para la revista Tabaré