MALAS NOTICIAS vs. BUENAS NOTICIAS

Hay veces en que pienso que es nuestra morbosidad la que nos lleva a ver, leer o escuchar las noticias de lo que sucede diariamente alredor del mundo, parecería que las noticias que nos gustan son esas que hablan de desastres, accidentes, asesinatos en masa y cada día deben ser más grandes, más espectaculares y más impactantes, es como si la última noticia nos hiciera olvidar de las anteriores. Hagamos un test, tú que estás leyendo este artículo, en este momento me puedes decir cuál fue el último desastre natural que sucedió en Centro América, cuándo fue, en qué país y cuántas víctimas fueron, si no lo sabes o no te acuerdas, léelo nuevamente y te darás cuenta que es imposible ignorarlo o no recordarlo.

                                  

  Pero, fácilmente la recordaríamos si nos hubiera pasado en carne propia.

 

Podemos alegar que nosotros no somos los que difundimos las noticias, que son las grandes agencias internacionales, esas las que nos han educado a volvernos adictos a sus productos, parecería que a ellos las buenas noticias no le dan -como se dice aquí-  un buen margen de “profit”.

Enterándome diariamente de lo que pasa en el mundo, me siento afortunado de vivir en la ciudad de Melbourne, no es que aquí no pase nada, pasan cosas sí, ésas que tienen que pasar dentro de una sociedad, pero hasta el día de hoy, por suerte no han sido casos comunes y corrientes.

 Pero hay veces que por el mundo pasan cosas buenas, ésas que nos hacen sentir esperanzados de que un día la raza humana se va a detener por solo un minuto a pensar y a recapacitar y ahí nos vamos a dar cuenta que nos estamos destruyendo nosotros mismos con drogas, alcohol, enfermedades, guerras, entonces quizás ahí en ese momento desde el más humilde al más poderoso hagamos un esfuerzo y cambiemos por el bien nuestro y del prójimo.

 

Bueno, vamos a la buena noticia y es sobre Ming Li, una niña china de sólo 9 años. El pasado mes de julio en camino a la escuela, un tractor la embistió con el resultado que una de las ruedas le pisó la mano izquierda, dejándola seriamente dañada.  No se la podían reimplantar, porque la mano necesitaba una buena circulación de sangre para rehabilitarse.

Entonces, los médicos dirigidos por el cirujano Dr Hou, usaron una técnica no muy conocida que es de injertar el miembro afectado en otra parte del cuerpo hasta que éste se recupere, como se ve en la foto, le injertaron la mano dañada en el tobillo del pie derecho y después la reimplantaron, esto ocurrió en el hospital de Zhengzhou, en la provincia de Henan, en China.

Por suerte para la niña, gracias a que después de tres meses que pasó su mano en el pie, los doctores con gran éxito se la han podido reimplantado, aunque va a necesitar dos operaciones más, para mejorar la movilidad y eliminar las cicatrices y también la mano necesitará intensa fisioterapia para que recupere su movilidad. Ming Li, desde aquí te deseamos muy buena suerte.

Éste articulo nos dio la idea de abrir una nueva sección y la llamaremos  “La buena noticia de Tabaré”

                                                                                                                                                                                              CARLOS GORGAL   

8