DON VERIDICO

 

"EL CASAMIENTO"

Fiesta que supo ser una hermosura, fue la que organizó Gultural Mollejo casado con Masculina Sandera, mujer mas divertida que borracho en fiesta de la vendimia, vivía a las carcajadas limpias, en las fiestas la contrataban y en los velorios la prohibían.

El bailongo se armó porque al viejo Gutural se le casaban las dos hijas y las dos mellizas, la Keka y la Kika, eran tan igualitas que nunca se supo cual de las dos era la melliza.

Se casaron con los hermanos Rosquete, Botico y Tiscornio, hijos del viejo Rosquete y mellizos los dos, que el viejo fue declarado difunto el día que entregó el apellido, el padre de las muchachas quería tirar la casa por la ventana de la alegría que tenía, pero la mujer no lo dejó que la tirara porque la precisaba para la fiesta, además que para tirar la casa por la ventana es un lío porque el ropero no pasa, Para la fiesta vino gente desde muy lejos, del boliche "El Resorte" llegaron catorce en un carro (sin contar el gato barcino), con damajuanas de vino por las dudas que quedara corto el beberaje, la Dubija hizo unas tortas fritas y encima les puso dulce de leche, con un palito la Dubija le escribió "Sean felice los consorte, les deseamo del Resorte".
Llegaron también el Tape Olmedo, Rosadito Verdoso, Azulejo Verdoso, Cristalino Panviejo, el pardo Santiago, Erótico Fallido, Sumamente Simposio, Opositor Benigno, un agrimensor que había perdido el teodolito y lloraba, y otra caterva de gente sin nombre ni gollete. Un lujo e' fiesta!

En lugar de músicos había una vitrola, eso sí, un solo disco, lo ponían hasta de costado, el que se encargaba de la música era el negro Blanco, y uste' se preguntará si era negro o blanco; era negro y de apellido blanco, que va ser', ya habia llegado condimentado del boliche y estaba mamado hasta las motas, en un momento le estaba dando manija a la vitrola y no le andaba, uno le gritó, si no le arranca tirelé la toma de aire! Casi se arma lío porque el negro Blanco era de pocas pulgas.
Una curda, que pa embocar el disco en el aujerito había que darle una mano. Eso sí, negro de respeto. Cada vez que una vieja se iba a sentar él le sacaba la silla, pero sin reírsele en la cara. Se iba a reír al fondo, Pero el relajo se armó de verdad a la madrugada cuando el Pardo Santiago se cansó de escuchar el mismo disco y puso una torta frita, cuando aquello empezó a dar vueltas mire, empezó a tirar dulce de leche para todos lados, nunca se había visto torta frita en 78 revoluciones, los melizos Botico y Tiscornio confundían a la Keka con la Kika, entre la lluvia de dulce de leche en 78' fijesé, todo el mundo era un pegote, el que no se sacaba una plasta de dulce de un ojo, se la sacaba de un talón y en lugar de casamiento parecía el festival de la mosca, en un momento uno pegó una patinada... que encontró la puerta abierta y fue a parar al patio, que hasta que no se reventó contra un árbol no paró, El Pardo Santiago a las risas!
El Tape Olmedo con la damajuana, con el dulce el negro Blanco aprovechó pa peinarse de raya al medio y pelo lacio, la Dubija entusiasmada, cuando se terminaba una torta, anunciaba la otra y la ponía en la vitrola, los novios, Botico agarró a la Kika y Tiscornio a la Keka, pero la Keka dijo que era la Kika y la Kika que era la Keka, se armó un engrudo que el padre de las muchachas pegó el grito: ALTO AHI !
Cada cual a su sitio y vamo a empezar de nuevo!, cuando el negro Blanco escuchó que iban a empezar de nuevo, agarró y puso otra torta frita en la vitrola, menos mal que tenía poca cuerda y que apenas salpicó a los que estaban cerca.
Después el negro Blanco se paseaba con el disco 78 y protestaba porque le había tocau una torta quemada. Cuando se terminaron las tortas fritas, la Duvija, muy entusiasmada, puso la torta de casamiento en la vitrola y se desparramó pa los cuatro costados.
En un rincón , mamau por unanimidá, el tape Olmedo comentaba:
-No hay criterio pa nada. ¡ Mire si son maneras de servir la torta de casamiento!

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