Julio E. Suárez, "Peloduro"

 

Julio Esteban Suárez Sedrasqui, más conocido como Julio E. Suárez, "Peloduro",autor de geniales caricaturas políticas, padre del humorismo uruguayo nació el 16 de setiembre de 1909 en el departamento de Salto ROU. Dibujante, caricaturista, periodista, libretista, columnista, Julio E. Suárez trabajó el El Nacional, El País, El Diario, Época, El Popular, y, hasta su muerte en 1965, en el semanario Marcha.  También trabajó en radio El Espectador como libretista en algunos programas de corte humorístico e incluso como columnista. Fue el creador y director de la revista Peloduro. Su éxito más rotundo fue la tira diaria "Peloduro" que comenzó a publicarse en El País el 15 de enero de1933 y se publicó hasta el 24 de setiembre de 1935, llegando a las 665 realizadas por Julio E. Suárez. Después pasó a El Diario, donde se publicaron otras 2.450 tiras.  El Museo del Humor y la Historieta Julio E. Suarez "Peloduro", fue creado el 29 de mayo de 1992, y está ubicado en el Teatro Lavalleja de la ciudad de Minas, Lavalleja, Uruguay. y, el 7 de noviembre de 1996, fue también emitido un sello de correo en su homenaje.  Si yo por ciertas circunstancias tuviera que describir a alguien en pocas palabras el por qué de las tristezas y alegrs, de la idiosincrasia y la forma de vivir de mi pueblo, que realmente son los de mi misma clase: la gente de los barrios, de los que trabajan en fábricas, de peones de la construcción, los diareros, el desempleado, yo le dar a esa persona a leer una de las tiras cómicas de “Peloduro” y que nos conozcan a través de la Porota, la Choronga, Peloduro, el Pulga, y todo el resto de los otros personajes que los acompańan; ¿quién nos puede describirnos mejor que ellos? Pero alguien podr decir que esos personajes tienen más de 50 ańos, que están caducos y que ya no son más vigentes, y eso, ¿qué? Acaso ha cambiado con el tiempo algunas de las verdades de Julio E. Suárez trasmitidas a traves del humor de sus personajes. Humor de la vida ruda de la calle, dicho con toda crudeza pero con la crudeza de la verdad con humor pero en serio. ¿Cuál ser la diferencia si él estuviera vivo y escribiendo las verdades de hoy d? El dibujar a el Pulga probablemente sentado frente a una computadora, mirando algo en el internet. Cambian las épocas, cambian los nombres, cambian las personas, pero lo que no cambia es la situación de nuestra gente. La gente del pueblo y la calle, eran su inspiración; sus personajes eran los diareros, lavanderas, borrachos, él mostró sin ningún rubor la vida cotidiana del Montevideano de su época . Es una pena que en el internet haya tan poco material sobre J. E. SUAREZ, me hubiera gustado haber recopilado mucho más, pero me he sacado el gusto de que aunque sea modesto no deja de ser un homenaje.Julio E. Suárez fue y será uno de los más grandes maestros del humor uruguayo, la memoria de "PELODURO" perdura siempre a través de sus personajes, ellos estarán viviendo latente porque son una herencia a la cultura del pueblo uruguayo"


                                                 "Filosofando" con "El Pulga"

El tiempo y la vida
El tiempo te viene a ser la moneda que los hombre inventaron pa medir la fortuna'e su perra vida.
Por eso que todo los hombre van gastando el tiempo que tienen en cantidade siguale. Y es una ley fatala que los ańo vayan pasando pa todo el mundo, sin distinción de religione, color de la piel, indiologs y otros capricho'e la naturaleza humana.
Sí haber la posibilidá que algunos gastaran má tiempo que otro o un suponer, que se pudiera orrar la moneda'el Tiempo tal y cual que puede hacerse con otra moneda'el curso legal o sea fiducia, resulta de que haberla gente tacańa que toav tar viviendo la final del siglo pasao. Y otros caso pior del generumano que viven adentro la Avaricia y la Angurrencia, que a esta altura'e la vida toav andarn por la Regolución Francesa, sin despreciar.
Demientra, toav ta por saberse si es el Tiempo que pasa por nosotro o si somo nosotro que pasamo por el Tiempo. Eso nunca quedó aclarao.
Avece me pregunto ¿onde se irán tirando los Ańo Viejo, que se han venido usando tiempo atrá?. Tener que haber un Archivo de los Ańo Viejo, o cuantimeno de los má súltimo, por las duda que uno se hubiera olvidao de algo y tonce así poderá ira buscarlo.
Si juera así, te garanto que, yo me har una escapadita ta'el ańo que me casé con la gorda de mi mujer. Enque más no juera pa cantarle cuatro fresca a la susodicha fecha nefasta.
Unos dicen que "la Vida es corta' y otros dicen: "Perra Vida'!. Tonce, pa breviar, uno dice: la Vida es una Perra Corta", y así no se ofende a nadie.
Por eso yo sostengo, pa terminar esta tesi, que hay vivir de mientra se vive, que'es el deber de uno. Como ta demostrao por los hechos, morir no es cosa'e i'ancumbencia de uno.
Viva la Vida! (Vieja, alcanzame los remedio).
EL PULGA (Facultá de Humanidade. Primer Piso, asensor)
Lo que pensaba y sent de su gente
“....Unos muńecos que viven y palpitan en los barrios. Me alcanza la satisfacción de reconocerlos a la vuelta de cada esquina montevideana, en esos grupos corales tan característicos en la pesada atmósfera de los bares, en los estańos confidentes o en el tímido paisaje de una callecita. Los llevaré siempre conmigo porque, al fin y al cabo, son mi desahogo de cada d. Cada uno de nosotros tenemos algo que desahogar. Más, precisamos arrancarnos y dar esa emoción que hemos robado. Sobre todo cuando miramos la vida en esa extensión de la fraternidad (es lástima que la palabrita ya suene a Panader o Mutualista) cuando buscamos comprendernos y explicarnos los unos a los otros y mejor si es en la medida de esta peńa grande que hemos formado hoy en la que ustedes tuvieron la paciencia de soportarme. Disimulemos por hoy y posterguemos la definición de estas vińetas de la vida popular que he osado presentarles. De todas maneras, ustedes han querido que yo les contara algo mío. Y lo mío, lo modestamente mío es eso, una tira cómica y un tema: el pueblo. Y un rincón de ese tema: el ambiente humilde de los barrios, el alma sencilla de sus hombres. En eso estoy. Y en eso sigo, como buen porfiado."
 
                          Peloduro le escribió a Carlos Gardel


“Sr. Carlos Gardel
La Gloria.
P r e s e n t e.
Querido Carlito:

Deseo que al recibo’e la presente, estés bien de salú de alma, que por aquí felizmente todos bien de la respetibia salú de cuerpo, o terrenal, que dirmo. Yo siempre por escribirte, pero que un d y que l’otro, en fin, vo sabé Carlito, el tiempo pasa, y yo no me duermo, ni duerme en la costa del bańao el tero, como dijo el Viejo Pancho, y vo lo cantaste sabés cómo...
La cosa es que aquí me tené, con la garabina a l’espalda (1) o mejor dicho, con la pluma en mano n’este mes de juńo qu’es otro aniversario´e la fecha aquella, cuando qu’el Destino (yo no soy bayista (2) y hasta el Destino (3) lo pongo con mayúscula, sin bander’e ninguna especie, que n’esta vida hay que ser tolerante, como dijo el Chueco Mingo cuando le dio l’anestesia, antes de hundirle la farińera al Pelao Miranda), en fin, dec qu’era otro aniversario’e la fecha aquella, cuando qu’el Destino te cachó de sorpresa, y te dio el boleto fulero de La Que No Se Emparda, u sea la Muerte Inepsorable, y te juiste, que nosotro bien sabemo que no es tuya la culpa, cuando má te precisábamo para defender el Tango, que no má que con cantarlo, vo ya lo pons en su sitio, con esa voz de pueblo, que despué dicen, que reza un refrán de latín que “Vox Pópuli, Vox Dei”, en que con todo los respeto debido al Suplemo, que le dicen, ya me lo quisiera ver yo a Dios mandándose un tango como vo lo hac, dicho sea sin ofender, que no es mi costumbre.

Te garanto que muchas veces me gustar que te abajaras un ratito, sin que naides no má que yo te viera, pa recorrer una cualquiera d’esas cayecitas que vo cantaste, a esa altura’e la nochecita, cuando los chochamu se rejuntan abajo’el farolito’e lasquina, y las piba hacen l’última salida a la cantina, a buscarle el litrito e’tinto p’al italiano. Sobre todo ahora qu’es otońo, Carlito, qu’es cuando yo no sé por qué, el barrio e más barrio, que si no juera que tá probao que la Ńata te cachó de sorpresa adentro’e aquel maldito avión, te garanto que jugar que vo elegiste la mejor estación del ańo, si no pa’morir, que ninguna e’guena, pa que recordaran y te siguieran queriendo.

Vo, que nunca tuviste cien barrio, porque todos eran tuyo, y nunca te dio por hacer escrotińo (4), ibas a ver que poco ha cambiao el color e’las paredes y el color e’la miseria, y como sigue la esquina con el mismo vestidito pobre’e cuando vo le cantabas y los mostradore tienen los mismos filósofo’e aquel entonce, en que “el maldito veneno” tal como lo andan sirviendo ahora, me los ta volviendo esistencialistas, que le dicen.

Pero tamién ibas a ver algunos “papiores”, porque un tiempo’esta parte a la gente le a dao por usar todas las divisa sentimentale, vamo a decir en la importación de unos canto estranjero, que son una buena merenjena (5), te garanto, y si pudiéramo andar con vo, Carlito, por esos barrio que te hablaba, ibas a sentir un dolor n’el pecho pior que una anjina, mala comparación, cuando sintieras a los muchacho’e lasquina cantando con el “tiritutí-tiritutá” de los fostrose samericano, mandándose la morragia yorona de un bolero a lo Elvira Río.
Y el mismo tango, hermano, de tanto juntarse con esos otro canto gringo, anda un poco haciendo el caso, con calderone de media cuadra, y terminando propiamente como una ópera’e dos vintenes.
Pa los que queremo el tango, Carlito, como jue siempre, y como debió de seguir siendo perinsécula, sólo nos quedan tus disco, y el “cantó Gardel...” tan desesperao y angustioso, te garanto, como el “dijo Baye...” (6), que le queda a los guenos bayistas.
Chau, Carlito... Recibí un recuerdo’e la patrona, un beso’e los pibe, y un abrazo con contestación paga’e tu amigo, que te recuerda d´este lao’e la cortina